La salud es uno de los bienes más preciados para las personas y es fundamental para construir sociedades fuertes, resilientes y productivas. Dentro de este marco, la salud pública juega un papel clave en la protección y promoción de la salud, así como en la prevención de enfermedades. Según el Ministerio de Sanidad, "estos son objetivos esenciales para cualquier sociedad, que deben alcanzarse garantizando el bienestar de todas las personas, sin importar su lugar de nacimiento, edad, género, condición social o económica, ni sus creencias culturales, sociales o religiosas".
Durante el Taller para Periodistas sobre Sostenibilidad y Salud, organizado por Lilly, María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha destacado que hay dos tipos de crisis de salud pública: las reales y las de percepción. A lo largo de su carrera ha aprendido que "ninguna crisis que la gente perciba como un problema real de salud pública se puede ignorar". Asimismo, ha subrayado que "conociendo la percepción de la gente sobre distintos temas, podremos desarrollar una estrategia de comunicación más efectiva y alineada con sus preocupaciones".
Neira ha subrayado que "estamos viviendo una situación geopolítica desafiante e histórica que nos está sacudiendo", de la que espera "poder extraer algo positivo de ella". A continuación, ha asegurado que "será necesario realizar algunos ajustes en la táctica de comunicación, aunque la estrategia permanecerá intacta". "Estos cambios son esenciales porque nuestros receptores han desarrollado un escepticismo no basado en la ciencia, y debemos encontrar la manera de dirigirnos a ellos", ha pronunciado.
Al hablar de sostenibilidad, ha recordado que existen múltiples puertas de entrada. Para ello, ha utilizado como ejemplo la reciente movilización de casi 50 millones de profesionales de la salud de la OMS en torno al derecho a un aire limpio. "Este enfoque, que involucra a expertos sanitarios, resulta ser una vía muy potente para abordar el cambio climático", ha precisado. Siguiendo con su intervención, ha matizado que algunos gobiernos hablan sin problema sobre el cambio climático, mientras que otros aún muestran resistencia, sin darse cuenta de que el 75% de sus causas están interconectadas y vinculadas directamente al tipo de energía que utilizamos".
Otra de las puertas de entrada tiene que ver con las enfermedades. En este caso, Neira ha admitido que "es increíble cómo la palabra asma nos ha servido para que la gente comprenda la conexión entre cambio climático y salud". Por tanto, ha considerado fundamental "utilizar mensajes positivos que conecten la salud con la necesidad de generar más consenso, ambición y acción". En su intervención también ha querido recordar el hecho de que "un país que no invierta en fuentes de energía renovables estará cometiendo un error social, económico y gubernamental de gran magnitud".
Por último, ha mencionado que "reducir la huella de carbono no solo contribuye al medioambiente, sino que también protege la salud y refuerza la autonomía de los sistemas de salud". En este sentido, ha admitido que "hemos alcanzado acuerdos con los CEO de grandes compañías farmacéuticas, cuyo impacto en el suministro hospitalario puede ser enorme".