Mas formación e información para la toma de decisiones en biosimilares

<p>Los expertos señalan que la decisión sobre la intercambiabilidad se debe tomar en el seno de los comités multidisciplinares de los hospitales. </p>

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J. A. R. Barcelona | viernes, 29 de septiembre de 2017 h |

Uno de los temas que suscitó más debate durante el encuentro fue el de la toma de decisiones. ¿Quién o cómo decidir entre un fármaco biológico o su biosimilar? En este sentido, la opinión del paciente es fundamental en la toma de decisiones. Como señaló Joan Miquel Nolla, el paciente debe estar en el centro del sistema. Pero remarcó que no es fácil formar e informar a los pacientes en el ámbito de los similares. “Hay que formarles e informarles sobre su enfermedad, sobre lo que es un tratamiento biológico, sobre lo que es un tratamiento biosimilar. Son tres escalones de explicación que hacen que sea un tema complejo”. Por otro lado, Joaquín Delgadillo comentó que es también muy importante potenciar la formación de los profesionales sanitarios. “Hay mucho trabajo por hacer en este campo —indicó—. En los países en los que se están introduciendo los biosimilares, una de las principales barreras es la falta de información entre pacientes y profesionales. No todos los médicos prescriptores tienen los conocimientos necesarios”.

En la disyuntiva entre biológico o biosimilar adquiere relevancia el concepto de “intercambiabilidad”. Como indica la Comisión Europea, intercambiabilidad “consiste en cambiar un medicamento por otro que se espera que obtenga el mismo efecto clínico en un determinado cuadro clínico y en cualquier paciente por iniciativa —o con el consentimiento— del médico que la prescribe”. Cabe destacar que la Agencia Europea del Medicamento (a diferencia de la FDA) no se encarga de aprobar la intercambialidad entre biológicos y biosimilares. Delgadillo puso el énfasis en que el factor “meramente económico no debe justificar la intercambiabilidad entre estos fármacos”. En opinión de Irene Mangués, la decisión sobre la intercambiabilidad se debe tomar “en el marco de los comités multidisciplinares de los hospitales”. Una opinión con la que coincidió Joan Miquel Nolla: “Hay que tener cuidado con las intercambiabilidades automáticas. Es mejor que sean consensuadas entre la dirección del hospital, el farmacéutico, el médico y el paciente”. A juicio de Ana Muntañola, al final se trata de una decisión del paciente, “aunque en el 90 por ciento de los casos este suele hacer lo que le recomienda el médico”.

Un aspecto importante, comentó Eduardo Mariño, es que no “hay que demonizar a los biosimilares por el hecho de que como son más baratos son peores”.


El paciente debe estar en el centro del sistema y tener la información suficiente para tomar una decisión



La Agencia Europea del Medicamento no toma decisiones sobre la intercambiabilidad