“Utilizamos la política para hacer sanidad, no Sanidad para hacer política”. Así de contundente ha defendido la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, la gestión sanitaria del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso, ante las críticas de la oposición por la situación actual de la Atención Primaria en la comunidad y el modelo de colaboración público-privada que apoya el Partido Popular.
En su intervención ante la Asamblea de Madrid a petición del PSOE y Más Madrid, la consejera ha reiterado que el principal problema de la Atención Primaria es “la falta de profesionales”, no solamente en la Comunidad de Madrid, sino que es un problema “generalizado en toda España” que, en opinión de Matute, es responsabilidad del Ministerio de Sanidad, al que ha criticado su inacción y “hacer de ventilador”.
La titular de Sanidad ha detallado las medidas que está tomando su departamento “a corto, medio y largo plazo”, además con medidas retributivas y no retributivas, para conseguir “una mejor Atención Primaria”. Así, ha destacado que la Comunidad de Madrid tiene “la mayor cobertura de toda España, con 430 centros de salud, con el horario más amplio en turno de mañana y turno de tarde, con 14.560 profesionales que atienden 26 millones de consultas anuales de Familia, cuatro millones de Pediatría y 16 de Enfermería”.
Además, Matute ha recalcado que, en los últimos dos años, la Consejería de Sanidad ha creado 1.222 nuevas plazas y, para este año, están presupuestadas 1.110 más. Además, ha incidido en las OPE que permitirán reducir la temporalidad a menos del 8 por ciento a final de año y ha asegurado que se pondrán en marcha “ofertas públicas de empleo cada dos años para estabilizar a todas las categorías profesionales”.
En cuanto a las medidas retributivas, ha recordado que el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) aplica por un complemento por categoría deficitaria 450 euros más al mes; por ruralidad corresponden 300 euros mensuales extra; por turno de tarde, 500 euros más. “Se han implantado también las agendas de 34 pacientes máximo y si se pasan de esos pacientes, lo que hacemos son agendas de absorción voluntarias y damos 50 euros por hora”, ha explicado Matute.
Por otra parte, ha subrayado medidas no retributivas, como un incremento del 50 por ciento en los puntos en mes trabajado, además de dos créditos más al año para carrera profesional. “No sólo hemos hecho medidas a corto, medio y largo plazo, sino también retributivas y no retributivas, y que creemos que recogen todo el espectro de lo que podemos hacer y, desde luego, siempre con el consenso de los trabajadores y de las sociedades científicas”, ha reiterado.
Colaboración público-privada
En cualquier caso, las críticas más duras de la oposición han ido dirigidas al modelo de colaboración público-privada y, concretamente, por la relación de la pareja de la presidenta autonómica con el Grupo Quirón. Ante los reproches por la “falta de transparencia” del Gobierno de Díaz Ayuso, la consejera de Sanidad ha defendido este “modelo de éxito” y ha asegurado que su departamento trabaja “de forma garantista” con los grupos sanitarios privados y que no ha “pagado nada que no se haya hecho o que no esté fiscalizado”.