El Laboratorio Regional de Salud Pública, situado en el Hospital público Enfermera Isabel Zendal, es un recurso sanitario de la Comunidad de Madrid que ha triplicado en los últimos años las muestras de microbiología analizadas. “Este Laboratorio Regional de Salud Pública, es de hecho un lugar de referencia para toda España, ya que se encarga de analizar entre otras cosas, los patógenos, virus, bacterias y otras sustancias dañinas que pueda haber en el agua o en los alimentos que consumen los madrileños”, ha explicado la consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, durante su visita al centro.
De hecho, este laboratorio ha triplicado en los últimos años las muestras de microbiología analizadas, pasando de analizar 3.057 pruebas en primer semestre de 2019 a 9.951 en el mismo periodo de 2024. “Este laboratorio refuerza la vigilancia sanitaria en Madrid”, ha aclarado Matute.
Matute ha señalado que, gracias al trabajo de este laboratorio, “se salvan muchas vidas, porque diagnostican y ponen apellido a los virus de las muestras y además se previene, porque al saber qué tipo de virus o bacterias están presentes en las muestras, se puede decidir qué tipo de vacunas se necesitan para pararlo”, ha explicado Matute.
“Los profesionales de este laboratorio son como ángeles de la guarda que analizan el agua y los alimentos que consumimos no solo los madrileños sino personas de toda España. Porque aquí llegan muestras de todo el país”, ha explicado Matute.
Unidad de microbiología de agua y alimentos
El laboratorio del Hospital Zendal, cuenta para estos análisis con la Unidad de Microbiología de Aguas y Alimentos que se encarga de realizar los análisis oficiales de aguas de consumo procedentes de la red de abastecimiento de la región, así como el agua caliente sanitaria de zonas de baño, piscinas, instalaciones hidrotermales y parques acuáticos, entre otros. Es responsable, además, de examinar muestras de las torres de refrigeración para determinar la presencia de Legionella spp, y estudia en los alimentos la presencia y recuento de microorganismos patógenos y sus toxinas tanto de brotes como de los programas de control oficial, así como la detección de parásitos zoonóticos.
En la Unidad Química se determina por otro lado la presencia de diversos compuestos químicos presentes en el agua y la alimentación, e investiga los residuos de medicamentos veterinarios en productos de origen animal, de plaguicidas y contaminantes, o de aditivos alimentarios.
Muestras de mpox
Pero, además, este laboratorio analiza las muestras de los casos diagnosticados de la mpox que van surgiendo en la región. “La tecnología del laboratorio permite identificar con precisión al microorganismo a nivel cepa, como por ejemplo el de la de la viruela del mono (Mpox), analizar los genes de virulencia, o la resistencia antimicrobiana. Después se genera un perfil filogenético, que proporciona información más precisa de las cadenas de transmisión para la toma de decisiones”, ha señalado la consejera.
“El análisis de las muestras de mpox, es una de las joyas de la corona de este laboratorio, porque lo que hacen, es identificar si la variante de cada caso es la que ya conocemos o es el nuevo clado más virulento identificado en África”, ha explicado Matute.
Además, Matute, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad en cuanto a la enfermedad de la viruela del mono, ya que “no se ha detectado ningún caso de la nueva variante, y tampoco ha habido un aumento de casos reseñable. La media de diagnósticos es de cinco casos por semana en Madrid, y ninguno de ellos ha revestido gravedad”, ha subrayado Matute.
Matute ha recordado además que los dos centros de vacunación existentes han aumentado sus citas hasta 170 al día, ante el aumento de la demanda de vacunación frente a esta enfermedad. “Pero reitero que no se tiene que vacunar toda la población, sino solo aquellos que mantengan o vayan a mantener relaciones de riesgo o tengan contacto con personas infectadas”, ha concluido Matute.
Recursos del laboratorio
El laboratorio del Zendal, cuenta con equipos de genómica predictiva, que permiten asociar el perfil genético al desarrollo de enfermedades de interés en salud pública, disponibles para las tres áreas que la conforman: la Unidad de Microbiología de Aguas y Alimentos, la de Química y la mencionada de Microbiología Clínica, dotada además con un laboratorio de bioseguridad.
Esta última actúa como laboratorio de referencia para el diagnóstico de casos sospechosos de enfermedades como el sarampión, la rubéola y el síndrome de la rubéola congénita, en el marco del Plan de Eliminación de estas patologías del Ejecutivo autonómico. Además, desempeña funciones diagnósticas para el control y confirmación de brotes epidémicos de otras Enfermedades de Declaración Obligatoria y que son prevenibles por vacunación, como la parotiditis y tosferina.
Igualmente es espacio de referencia en el serotipado y monitorización de la Enfermedad Neumocócica Invasora, siendo competente a la hora de confirmar procesos de gastroenteritis víricas o infecciones alimentarias que se pueden producir en ámbitos tan sensibles como residencias o centros sociosanitarios. Al mismo tiempo, es competente en las determinaciones serológicas de las Encuestas de Serovigilancia que se elaboran manera periódica en la región y están integradas en los programas de detección, seguimiento y control de microorganismos multirresistentes.
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