Matute acusa a García de aumentar la carga de trabajo de los sanitarios con el RD de atención a extranjeros sin residencia legal

La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha expresado en la Asamblea que la iniciativa legislativa "es un absoluto caos", a la par que ha denunciado que su aprobación "es un uso descarnado de la política para obtener votos"

La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha cargado este jueves en la Asamblea regional contra el real decreto sobre atención sanitaria a extranjeros sin residencia legal y ha acusado a la ministra de Sanidad, Mónica García, de impulsar una medida que, a su juicio, aumentará la presión asistencial y la carga de trabajo de los profesionales.

Durante su respuesta a una pregunta de la diputada de Más Madrid, Diana Paredes, sobre las medidas del Gobierno autonómico para garantizar la asistencia sanitaria a las personas migrantes, Matute ha defendido que Madrid es «una región solidaria» y ha recordado que, además de la normativa estatal, desde el 1 de mayo de 2023 cuenta con una resolución autonómica para dar cobertura a colectivos vulnerables, entre ellos embarazadas, menores, personas con enfermedades infecciosas, solicitantes de asilo y afectados por la guerra.

Críticas al real decreto

Sin embargo, en su turno de réplica, la consejera ha elevado el tono contra la política del Gobierno central y ha asegurado que el nuevo marco normativo perjudicará «a los madrileños y a los que vienen de fuera y a los inmigrantes que están tratados». En concreto, ha sostenido que el decreto «se basa en el caos, se basa en la falta de rigor técnico e incentiva el turismo sanitario», además de favorecer «las irregularidades», «las mafias» y «el fraude sanitario».

Matute ha censurado además que el Ejecutivo central no haya tenido en cuenta, en su opinión, el impacto económico que tendrá la medida en las comunidades autónomas. «No han hecho ninguna memoria económica», ha dicho, antes de reclamar que sea el fondo de compensación el que asuma ese coste.

«Aumentará la presión asistencial»

Uno de los principales reproches de la consejera se ha centrado en el efecto que esta iniciativa puede tener sobre los profesionales sanitarios. Según ha afirmado, la flexibilización de las condiciones de acreditación de residencia dificultará la gestión del sistema y hará más complejo prever cuánta población deberá ser atendida.

«Aparte de maltratar a los médicos con el Estatuto Marco, como están haciendo ustedes y su ministra, lo que van a hacer es aumentar la presión asistencial y la carga de trabajo entre los profesionales», ha señalado Matute, que también ha advertido de un empeoramiento de la asistencia por el aumento de las listas de espera.

La titular de Sanidad ha resumido su crítica con una descalificación frontal del texto impulsado por el Ministerio: «Es un absoluto caos, es un uso descarnado de la política para obtener votos y tener lo peor para todos».

Choque con Más Madrid

El cruce parlamentario se ha producido después de que Paredes acusara al Gobierno madrileño de haber mantenido durante años una política sanitaria excluyente con la población migrante. La diputada de Más Madrid ha recordado que la Comunidad de Madrid «ha sido siempre una de las regiones más excluyentes en garantizar la asistencia sanitaria» y ha denunciado que en 2021 el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso expulsó «de la noche a la mañana a 27.000 personas del sistema sanitario madrileño».

Asimismo, ha criticado la derivación de fondos públicos a la sanidad privada y ha advertido de que, si se vuelve a dejar sin atención sanitaria a las personas migrantes, su grupo acudirá a los tribunales.

Frente a ello, Matute ha pedido a Paredes que «no mienta» y que sea «rigurosa», al tiempo que ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de poner «por encima la política del bienestar de la población». La consejera ha concluido su intervención reclamando a la ministra que «trate bien a los profesionales sanitarios».

Más reproches por la concertada, jubilaciones y media estancia

El pleno de este jueves en la Asamblea de Madrid dejó además otros frentes sanitarios para la consejera. En una segunda pregunta, el diputado del PSOE, Carlos Moreno, cuestionó la idoneidad de los reequilibrios presupuestarios exigidos por hospitales públicos con servicios gestionados por empresas privadas y acusó al Gobierno regional de beneficiar a grupos como Quirón y Ribera Salud mediante pagos no contemplados inicialmente y por la falta de facturación de asistencia prestada en hospitales públicos a pacientes procedentes de centros concertados.

En su intervención, llegó a denunciar que «no hay Consejo de Gobierno en el que ustedes no abonen decenas de millones de euros no contemplados en ningún presupuesto a las empresas privadas que gestionan nuestra sanidad» y afirmó que «han perdonado 72 millones más a esas empresas al no facturar la asistencia prestada en hospitales públicos a pacientes provenientes de los concertados». Matute rechazó esas acusaciones, aseguró que la Comunidad «audita y garantiza todo» y defendió la colaboración público-privada «transparente, rigurosa», al tiempo que reivindicó los resultados del sistema madrileño. «No perdonamos absolutamente nada», respondió la consejera.

La planificación ante la jubilación de profesionales en los próximos años fue el tercer gran asunto sanitario abordado en la sesión. La diputada de Vox, Raquel Barrero, advirtió de la falta de relevo, especialmente en Atención Primaria, y alertó de que «más del 50% de los médicos de familia tienen entre 50 y 65 años y uno de cada cuatro entre 60 y 65 años». En su respuesta, Matute admitió el problema y señaló que «el 30% de los médicos y el 25% de las enfermeras se van a jubilar en los próximos 10 años», por lo que reclamó al Ministerio de Sanidad más financiación y medidas estructurales. Entre las actuaciones de la Comunidad, citó la petición de una «jubilación activa voluntaria», el aumento de plazas MIR, la estabilización de casi 34.000 profesionales, nuevas OPE, incentivos para especialidades deficitarias, mejoras retributivas y el refuerzo de la figura de tutores y enfermeras especialistas. «Estamos de acuerdo, compartimos que hay un problema», reconoció la consejera.

La consejera también respondió a una pregunta del PP sobre las actuaciones en materia de cuidados de media estancia, un ámbito que reivindicó como parte de la estrategia de la sanidad madrileña para atender al paciente durante todo su proceso de enfermedad. Matute destacó recursos y proyectos en centros como Guadarrama, La Fuenfría, Virgen de la Poveda, Santa Cristina, Puerta de Hierro o el Zendal, donde situó futuros dispositivos de recuperación funcional y neurorehabilitación. «Queremos liderar el cambio y la sanidad del futuro ya está aquí», afirmó la consejera, que defendió que la Comunidad dispone de «más de 1000 camas» de media estancia y «5500 ingresos al año» en este ámbito. Según sostuvo, todo ello responde a un contexto en el que «la demanda de atención primaria se ha incrementado un 20% por una mayor esperanza de vida con enfermos cada vez más complejos».


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