La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha defendido hoy la postura del Gobierno regional ante la decisión del Ejecutivo central de recurrir a los tribunales la falta de un registro de objetores de conciencia del aborto. En este sentido, Matute sostuvo que la Comunidad de Madrid no vulnera ningún derecho y que su posición se basa en la protección de libertades constitucionales. Afirmó que el modelo madrileño apuesta por ofrecer garantías sanitarias sin imponer obligaciones ideológicas a profesionales o pacientes. La consejera insistió en que el conflicto abierto por el Gobierno central responde más a intereses políticos que a necesidades asistenciales.
Durante su intervención, Matute afirmó que "la Comunidad de Madrid lo que defiende es un aborto que sea legal, seguro y poco frecuente". Señaló que "No se puede perseguir ni señalar a nadie por abortar o por no abortar y tampoco a aquellos que practican aborto o no practican aborto". La consejera consideró que, ante el debate jurídico, "preferimos que sea un tribunal quien nos indique" los pasos a seguir frente a lo que definió como "un gobierno sectario o una ministra sectaria que no le preocupa nada ni nadie". Según dijo, el Ejecutivo regional actuará "con la Constitución en la mano" y priorizando la libertad de conciencia.
La responsable sanitaria madrileña subrayó que su Gobierno defenderá en todo momento la objeción de conciencia de los profesionales, ya que considera que obligar a elaborar listas nominativas sería una vulneración de derechos fundamentales. Aseguró que va a "defender la libertad de conciencia y de objeción o cualquier artículo fundamental que en ella esté". Reiteró que la Comunidad de Madrid no publicará nombres de objetores y que cualquier instrucción deberá ser confirmada por los tribunales. Matute insistió en que defenderán lo expuesto "con la Constitución en la mano".
En su declaración, Matute acusó a la ministra de Sanidad de instrumentalizar el conflicto con fines partidistas. Criticó que "se ha instaurado en el Ministerio de Sanidad para llegar a la Comunidad de Madrid" y que menciona constantemente a Isabel Díaz Ayuso en sus intervenciones. Según la consejera, "lo que no puede ser es que vaya en contra de todo esta ministra y no piense realmente en solucionar los problemas". Reprochó además que el Ministerio, en opinión de varios profesionales, ha abandonado reivindicaciones sanitarias que antes decía defender. .
Matute reiteró que la Comunidad de Madrid seguirá aplicando su modelo sanitario mientras espera una resolución judicial. Defendió que su administración actuará dentro del marco constitucional y que no permitirá prácticas que, según ella, comprometan derechos morales o religiosos de los trabajadores. Aseguró que no cree que nadie "les obligue a publicar los nombres de nadie por cuestiones éticas, morales, religiosas o filosóficas". La consejera cerró su intervención recalcando que la región acatará cualquier decisión del tribunal.