La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha protagonizado uno de sus discursos más contundentes en materia sanitaria durante un desayuno sociosanitario organizado por Europa Press. Ante representantes institucionales, sanitarios y del Partido Popular, la consejera situó en el centro de su intervención la huelga nacional de profesionales, la reforma del Estatuto Marco propuesta por el Ministerio de Sanidad, la financiación autonómica, los avances asistenciales de la región y el modelo de colaboración público-privada.
Matute comenzó agradeciendo la presencia de autoridades y profesionales. Después, reivindicó el papel de quienes la acompañan en su trayectoria profesional y agradeció especialmente a su equipo, gerentes y responsables técnicos que, según recalcó, hacen posible que la sanidad madrileña "siga siendo absolutamente excelente".
Una defensa cerrada del modelo sanitario madrileño
En la primera parte de su intervención, Matute ensalzó los indicadores de salud de la región, donde la esperanza de vida alcanza los 86,1 años. Aseguró que "la Comunidad de Madrid tiene la mejor sanidad de España y de Europa y las cifras lo hablan", citando el liderazgo de hospitales madrileños en rankings internacionales como Newsweek o Forbes. Insistió en que la región es centro de referencia para pacientes de todo el país y que los hospitales madrileños tratan un volumen significativo de casos procedentes de otras comunidades.
La consejera defendió la complementariedad entre sanidad pública y privada, asegurando que el sistema madrileño es "un maravilloso mestizaje" donde conviven profesionales, sociedades científicas, asociaciones de pacientes e industria farmacéutica y tecnológica. Recalcó que esa diversidad hace posible una sanidad “en mayúsculas, pública y privada”, donde cada actor contribuye a la excelencia asistencial.
Huelga nacional y Estatuto Marco: un choque frontal con el Ministerio
La parte nuclear de su discurso llegó cuando abordó la huelga nacional de los sanitarios, cuya primera jornada comenzó este mismo día. Matute denunció que apenas se está visibilizando en los medios estatales: "Hoy tenemos una huelga de la sanidad que se refleja poco. Qué curioso, ¿no?", afirmó.
Según explicó, la protesta surge de forma transversal por la reforma del Estatuto Marco que impulsa el Ministerio de Sanidad. La consejera aseguró, como en otras ocasiones, que se trata de "un Estatuto lesivo y regresivo" que ha conseguido unir a todos los profesionales sanitarios "independientemente del color político". Criticó duramente la gestión de Mónica García: "Manosea la sanidad para sacar una tajada política y que está atacando el mayor tesoro que tenemos, nuestro sistema sanitario".
Acusó al Ministerio de haber impulsado un debate fragmentado y conflictivo al trasladar a la opinión pública temas sensibles como las reclasificaciones profesionales. Explicó que "una de las cosas más valiosas que hay en un hospital es un equipo multiprofesional" y que la reforma está provocando una brecha entre categorías, especialmente entre médicos y enfermeras.
Matute negó que haya existido un proceso real de negociación: "Se miente diciendo que ha habido 60 reuniones, es mentira. No se ha contado con los técnicos de las comunidades autónomas". Indicó que las comunidades han celebrado únicamente tres encuentros y que no han podido revisar con rigor técnico el borrador. Aseguró que no se ha consultado ni a Función Pública ni al Ministerio de Hacienda, lo que hace inviable jurídica y financieramente la propuesta.
Su mensaje fue rotundo: "Aunque digan que lo va a llevar al Congreso, que sepáis que no se va a aprobar". Añadió que ni siquiera los socios parlamentarios del Gobierno apoyarían el texto. La consejera insistió en que los responsables autonómicos de sanidad actuarán conjuntamente: "Los consejeros de sanidad tenemos claro lo que hay que hacer y, desde luego, este Estatuto Marco no va a salir".
Impacto asistencial y advertencias sobre listas de espera
Matute alertó de que la huelga (que durará cuatro días y se repetirá semanalmente los martes) tendrá consecuencias inevitables en la atención sanitaria. Dijo que "va a aumentar las listas de espera de todos los hospitales de España", debido a lo que calificó como una "gestión ineficiente" del Ministerio.
También defendió públicamente a los profesionales: "Mis compañeros sanitarios pueden estar seguros de que van a tener al lado a esta consejera de Sanidad". Afirmó que el conflicto no es político, sino técnico, y que las comunidades autónomas están alineadas en el rechazo a la reforma.
El presupuesto, el 40% para sanidad y 11.000 millones de inversión
En su repaso a la política sanitaria madrileña, la consejera afirmó que la región "va a tener presupuesto, como todos los años", y subrayó que la inversión sanitaria supera los 11.000 millones de euros. Recordó que desde el inicio del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso se han destinado 2.200 millones adicionales a la sanidad pública.
Recalcó que "un 40% del presupuesto de la Comunidad de Madrid va a sanidad" y que nueve de cada 10 euros de los servicios sociosanitarios se destinan a gasto público esencial. Para Matute, esta proporción desmiente cualquier acusación de desmantelamiento: "No es de recibo estos ataques que estamos viviendo por un gobierno que no es capaz de aprobar unos presupuestos".
Acusó al Ministerio de Hacienda de haber reducido drásticamente la inversión estatal: "Ha quitado 1 euro de cada dos a la sanidad. Del 23 al 24, que se daban 3.225 millones a 1.717, han quitado 1.500 millones de euros".
Modelos de gestión y debate sobre la privatización
Matute dedicó un bloque a rebatir las acusaciones de privatización que recibe la Comunidad. Explicó que "el 90% del presupuesto de hospitales se va a los hospitales de gestión directa de titularidad pública" y solo el 10% a centros de gestión indirecta. En su opinión, estas cifras desmontan el relato político sobre un supuesto desmantelamiento.
Comparó la situación madrileña con decisiones de otras comunidades gobernadas por el PSOE, citando el caso del Hospital de Málaga bajo gestión de la Orden de San Juan de Dios o el crecimiento del 70% de inversión en sanidad privada en Castilla-La Mancha. Aseguró que Madrid no critica la colaboración público-privada en otros territorios y pidió el mismo respeto.
Atención primaria, infraestructura y envejecimiento
En relación con la atención primaria, Matute aseguró que la Comunidad destina el 27% del gasto sanitario (unos 2.900 millones) a este nivel asistencial, por encima de la recomendación de la OMS. Reivindicó que Madrid mantiene actividad en turno de mañana y tarde: "Cuando sales fuera de la Comunidad de Madrid te das cuenta del frío que hace".
Recordó que la región está construyendo 34 nuevos centros de salud, que ha reducido a la mitad los centros de difícil cobertura y que trabaja para reforzar el papel gerontológico ante el crecimiento de la población mayor y polimedicada.
Innovación, terapias avanzadas y liderazgo en trasplantes
La consejera destacó con detalle el liderazgo de la Comunidad de Madrid en trasplantes y terapias avanzadas. Explicó que la región ha incrementado un 14% los trasplantes de órganos sólidos, alcanzando más de 1.000 procedimientos anuales. Además, señaló que en terapias CAR-T se han tramitado 300 solicitudes y tratado unos 400 pacientes.
Mencionó también la creación de terapias celulares propias, como el MCL1 en el Hospital Puerta de Hierro y el Celivir en el Hospital Niño Jesús. Recalcó que siete de los 29 centros acreditados en España están en Madrid.
Habló del futuro Centro Regional de Terapias Avanzadas y recordó que el Banco de Voces para pacientes con ELA ejemplifica cómo la innovación tecnológica puede mejorar la calidad de vida y la dignidad de los pacientes.
Cribados, vacunas e impacto en salud pública
Matute dedicó una parte extensa a los programas de prevención. Celebró que la vacunación frente al virus respiratorio sincitial en bebés haya reducido un 90% los ingresos y aseguró que la nueva campaña en mayores permitirá disminuir notablemente las hospitalizaciones.
Defendió la necesidad de medir datos reales y criticó al Ministerio por no avanzar en la reforma del cribado de cáncer de pulmón, asegurando que España es de los pocos países europeos que no ha implementado un programa sistemático pese a la evidencia clínica. Recordó que el cribado neonatal madrileño es el más avanzado del país, con detección precoz de 35 enfermedades y participación en programas de cribado genético para más de 300 patologías raras.
Narró casos concretos de éxito, como la detección de inmunodeficiencias graves o la aplicación de terapias génicas como CRISPR, cuyo coste alcanza 1,3 millones de euros por paciente. "Una vida no tiene precio", afirmó.
Salud mental, juventud y nuevos recursos asistenciales
Matute subrayó que la salud mental es una prioridad. Defendió la creación de 700 nuevos profesionales desde 2018 y la ampliación de recursos específicos como centros de día y programas diferenciados para adolescentes, población general y mujeres. Criticó que el plan de salud mental del Ministerio financie únicamente "80 céntimos por persona".
Volvió a visibilizar los programas 'Libremente' y 'Tarde joven', pensados para ofrecer un espacio seguro de consulta para adolescentes y jóvenes en centros de salud.
Profesionales sanitarios: consolidación, retribuciones y déficit estructural
La consejera abordó también la falta de profesionales sanitarios en España, especialmente médicos y enfermeras. Aseguró que el déficit será mucho mayor del que reconoce el Ministerio y que llegará a 45.000 médicos en 2032. Criticó que no se flexibilice la acreditación de unidades docentes y denunció que Madrid ofreció 69 plazas MIR de Urgencias y solo se aceptaron 11 por limitaciones estatales.
Recalcó que Madrid ha consolidado 27.000 profesionales y que ha mejorado las retribuciones, incluyendo la atención continuada y la plantilla de invierno, que se convertirá en estructural.
Los hospitales de gestión indirecta, un "trending topic para tapar la corrupción"
Durante el turno de preguntas, Matute fue interrogada por la polémica sobre el Hospital de Torrejón y las denuncias de reutilización de material. La consejera calificó la acusación de "deleznable" y defendió que se enviaron "dos equipos de inspección" el mismo día en que surgieron las informaciones. Explicó que las listas de espera del centro "están por debajo de la media" y que el material revisado "cumplía escrupulosamente las reglas".
Denunció que acusaciones de ese tipo generan "duda e incertidumbre" en pacientes y profesionales y aseguró que la Comunidad actuará "de forma contundente" ante cualquier irregularidad, aunque recalcó que no se ha detectado ninguna.
Sobre los ataques a los hospitales de gestión indirecta, defendió que todo el sistema está "auditado y fiscalizado" y reprochó al Ministerio haber convertido la polémica en un "trending topic para tapar la corrupción, las saunas, las sobrinas, los puteros y los sobones". En su opinión, estas acusaciones buscan erosionar la confianza pública.
Consultada por la judicialización del caso de residencias durante la pandemia, calificó de "miserable" el uso partidista de cifras de fallecidos y acusó a la ministra de no haber trabajado durante la crisis sanitaria: "Yo tenía que cubrirme con bolsas de basura", afirmó, recordando la falta de material.
Un CISNS "convertido en un esperpento"
Matute reiteró su rechazo frontal al funcionamiento del Consejo Interterritorial, que describió como un órgano "convertido en un esperpento" donde no se respeta a las comunidades. Defendió que Madrid se levantó del último encuentro por la ausencia de documentación previa y la filtración de acuerdos antes de debatirse.
Sobre el acceso a pruebas médicas a primera hora o en franjas ampliadas, Matute defendió que se trata de "autonomía de gestión" orientada a mejorar la eficiencia. También pidió una estrategia nacional de recursos humanos basada en previsión, actualización de programas formativos y homologación ágil de extracomunitarios. Aseguró que el Ministerio "no está haciendo nada" y que España se dirige a un déficit de hasta 45.000 médicos.
Infraestructuras y alta resolución diagnóstica
Sobre el nuevo Centro de Diagnóstico de Alta Resolución, señaló que se está ultimando el plan funcional y que su objetivo será descargar la demanda de pruebas en primaria y establecer circuitos de diagnóstico en red con todos los hospitales. Recalcó que los radiólogos y responsables de los servicios participan directamente en el diseño de los flujos asistenciales.
Un cierre político y sanitario con mensaje contundente
Matute concluyó su intervención advirtiendo de que la Comunidad de Madrid no se dejará desviar por "ruido político". Reivindicó que su gestión se basa en "datos tozudos" y en resultados asistenciales, y prometió continuar defendiendo un modelo sanitario basado en la libertad de gestión, la innovación y la ampliación de recursos.
Además, subrayó que la prioridad de su Departamento seguirá siendo preservar la excelencia sanitaria pese al "ruido" político. Para cerrar, sintetizó la tesis de todo su discurso con esta frase: "Lo único que hacemos es pensar en cómo solucionar los problemas de la población y cuidar a nuestros profesionales sanitarios que hoy están en huelga".