El Pleno de la Asamblea de Madrid celebrado hoy giró en buena parte en torno a la situación de las urgencias hospitalarias durante los meses de verano. La consejera de Sanidad, Fátima Matute, respondió a dos preguntas clave de la oposición: cómo valora el funcionamiento de las urgencias del Servicio Madrileño de Salud en este periodo y si considera que los servicios sanitarios han funcionado con normalidad durante el verano de 2025. El debate estuvo marcado por la dureza de las críticas de la oposición y la defensa férrea de la gestión de la Comunidad por parte del Gobierno regional.
En la primera pregunta, la diputada de Más Madrid, Marta Carmona, denunció un colapso reiterado de las urgencias. «Las urgencias han vuelto a colapsar este verano», afirmó, para añadir que «es absolutamente indigno que en la Comunidad Autónoma más rica de España haya pacientes esperando ingreso durante días y días sentados en un sillón». Recordó que «el 26 de agosto los trabajadores de La Paz tuvieron que convocar una huelga simbólica con la consigna de ir a trabajar para que los servicios mínimos garantizaran más personal del que llevaban teniendo todo el verano». Carmona sostuvo que «el problema de la sanidad madrileña no es que no haya médicos, es que las condiciones laborales que usted impone expulsan a los médicos y se van o a la privada o a la industria».
La parlamentaria ejemplificó con un informe de radiología en el que se reconocía un retraso «debido a la excesiva sobrecarga asistencial del servicio de radiodiagnóstico y mínimo personal», con pruebas informadas fuera del horario laboral. Según Carmona, «eso solo se escribe desde la extenuación y desde el absoluto compromiso profesional con el paciente». Concluyó dirigiéndose a la consejera: «No faltan médicos, usted echa a los médicos. ¿Y sabe quién paga el pato de esto? Los pacientes».
Ante estas acusaciones, Fátima Matute replicó con contundencia. «En el mes de julio le ofrecimos al Ministerio 61 más ocho plazas para formar esa nueva especialidad creada con tantos problemas como todo lo que hace el Ministerio de Medicina de Urgencias Emergencias. ¿Usted cree que eso hubiera ayudado a futuro en mejorar las urgencias hospitalarias? Pues yo creo que sí”. Defendió que su Gobierno no actúa con «el cortoplacismo y el sectarismo del voto fácil», sino con criterios de gestión. Criticó al Ministerio por no homologar títulos extracomunitarios y afirmó que «lo que necesitamos es que tengamos acceso pronto a los medicamentos» frente a los retrasos estatales en la cartera de servicios.
La consejera también arremetió contra el Estatuto Marco, del que dijo que «es lesivo, regresivo, no mejora las condiciones laborales y no va a salir adelante si está así». Además, pidió a la oposición que traslade al Ministerio la necesidad de atender a los profesionales y denunció lo que calificó como «otra cosa inútil que ha salido del Ministerio». Matute insistió en que «se concentren más que en su predicción en ser pitonisa, en trabajar por la sanidad» y criticó el hospital de Melilla inaugurado por el Gobierno central como «de cartón piedra».
En la segunda pregunta, el debate se trasladó al plano político con la intervención del diputado socialista Carlos Moreno. «Durante este verano se han agudizado los problemas que arrastran de forma estructural nuestra sanidad pública», advirtió, recordando que «municipios de la sierra que reciben a miles de madrileños no ven reforzada su primaria» y que «Madrid durante días en los pasillos de las urgencias hospitalarias, no por una epidemia de gripe, sino porque ustedes cada año cierran más y más camas». Acusó al Gobierno regional de destinar los fondos a «regalos fiscales a los grandes patrimonios y a liquidar de forma exprés deuda con Quirón». Concluyó señalando que «ustedes hablan de humanizar la atención sanitaria, pero son insensibles con el sufrimiento de muchos madrileños».
Moreno ligó esa actitud con la posición de Ayuso sobre Gaza: «Sí, señora consejera, la masacre de Israel en Gaza es un genocidio. Se lo está diciendo la organización médico colegial en España, la ONU, Médicos sin Fronteras, UNICEF, España. ¿Qué más evidencias esperan?». Añadió que «apoyar a Gaza no es adoctrinamiento, no es ideología, es compromiso con los derechos humanos».
Matute respondió contraponiendo cifras. «Sánchez, su jefe, destinó a sanidad en el año 2023, 3.223 millones y en el 2024, 1.722 millones, es decir, 1.500 millones menos en un año. ¿Qué hizo la presidenta Isabel Díaz Ayuso desde que está? Aumentar 1.600 millones». Subrayó que «nueve de cada 10 euros en la Comunidad de Madrid van a asistencia sociosanitaria», mientras que el Gobierno central «quita uno de cada dos euros para la sanidad».
Según Matute, gracias a la gestión autonómica «nuestros hospitales vuelven a estar los primeros en especialidades punteras y desde luego hospitales de Madrid como los mejores de toda España». Finalizó advirtiendo: «Las cifras son tozudas, no haga demagogia y véngase al lado de los profesionales y de las personas que cuidamos a personas».