La consejera de Sanidad de la Generalitat Valenciana, Carmen Montón, ha criticado el tratamiento que el Ministerio de Sanidad está dando al Consejo Interterritorial del SNS, que a su juicio se ha convertido en un “mero decorado”, y ha asegurado que el gobierno valenciano “no se conformará con ser un mero figurante” en el Consejo Interterritorial monográfico sobre financiación sanitaria que tendrá lugar el 4 de junio “si no hay un nuevo retraso”. La financiación ha sido uno de los ejes del discurso de Montón, un punto en que ha acusado a la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, de tener “en muy poca consideración a las comunidades autónomas”.
Aquí, la consejera no sólo se ha referido a los múltiples retrasos que acumula ya la convocatoria del Pleno monográfico, sino al envío de los órdenes del día con muy poca antelación o a la entrega “in situ” de documentación en la Comisión Delegada, impidiendo a los asistentes disponer de margen de maniobra para emitir una valoración. “Las formas son importantes. Esta ministra las ha perdido todas. Le molesta el Consejo Interterritorial, que es como decir que le molestan las comunidades autónomas, que somos las que tenemos la competencia de gestión”, ha reiterado Montón, quien ha reiterado que el CISNS “ha dejado de ser un foro para la adopción de decisiones conjuntas”.
En relación al monográfico, a su juicio, el sistema de financiación sanitaria requiere un cambio “urgente” que debería orientarse, entre otros puntos, a la solidaridad, a la equidad y a la suficiencia, un punto éste en el que la Comunidad Valenciana ya tiene una propuesta: “Debemos poner encima el debate de si la sanidad debe tener un suelo de gasto, que podría estar en el 7 por ciento del PIB”, ha recalcado Montón. La Comunidad Valenciana no es ajena a que el cambio urgente que pide en financiación sanitaria tiene que ir ligado a la reforma del sistema de financiación de las comunidades autónomas. Montón ha recordado que, por este motivo, ha pedido que el Ministerio de Hacienda esté presente en estas reuniones. Por eso, y para que no se repitan lo que ya ocurrió con los tratamientos frente a la hepatitis que, frente a las promesas iniciales, terminaron por computar en el déficit de las comunidades autónomas.