Empezar a trabajar ya en la definición de un catálogo de prestaciones básicas a nivel nacional que asiente un estándar de los servicios sanitarios que se deben garantizar a los ciudadanos en cualquier centro de la red sanitaria pública, con independencia de la comunidad autónoma en que se encuentre. Para el Círculo de la Sanidad ésta debe ser la prioridad de la política sanitaria en 2017 y, por tanto, también la principal tarea en la agenda de la nueva ministra del ramo, Dolors Montserrat, y en el orden del día del Consejo Interterritorial de Sanidad.
En opinión del Círculo de la Sanidad, la definición de un paquete básico de servicios común para todo el SNS es clave, no sólo para garantizar la necesaria equidad de la atención sanitaria en todo el territorio español sino también para afrontar el principal problema del sistema sanitario público, un déficit endémico que además de amenazar su sostenibilidad a medio y largo plazo es un lastre permanente para el equilibrio de las cuentas públicas.
“Estamos muy lejos de lograr la sostenibilidad del sistema sanitario”, advierte el presidente del Círculo de la Sanidad, Ángel Puente, “pero aún estamos a tiempo de adoptar las medidas correctoras que nos permitan conseguirlo”.
Y la más básica de ellas, en su opinión, es la creación de ese catálogo de prestaciones básicas. En los últimos años ha quedado demostrado que el modelo actual ha generado una competencia perniciosa entre sistemas que ha derivado en políticas ineficientes y gastos innecesarios, argumenta Puente.
A su juicio, se puede aspirar a un sistema sanitario público de calidad y con las cuentas equilibradas, pero para ello debe definirse un paquete básico de prestaciones obligatorio en todo el sistema y, a partir de ahí, establecer las medidas necesarias para evitar gastos innecesarios y aprovechar todos los recursos disponibles, “incluidos los de la red privada para servicios y atenciones específicas”.
También considera que debe ser la nueva ministra de Sanidad la que tome la iniciativa política en este sentido. “El Ministerio de Sanidad debe adoptar un papel más activo en todo lo relacionado con la adecuada coordinación del SNS”, asegura.
En este sentido, el Círculo de la Sanidad ya ha puesto sobre la mesa la necesidad de superar el actual modelo de coordinación, que descansa sobre las reuniones periódicas del Consejo Interterritorial de Sanidad y crear un nuevo órgano más ágil y operativo, y con mayor capacidad ejecutiva.