La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el St. Jude Children’s Research Hospital han lanzado un innovador programa internacional de distribución de medicamentos contra el cáncer infantil. Ya han comenzando a distribuirlos en dos de los seis países piloto, a través de la Plataforma Mundial de Acceso a Medicamentos contra el Cáncer Infantil, cuyo objetivo es proporcionar un suministro ininterrumpido de medicamentos oncológicos de calidad a los países de ingresos bajos y medios.
Actualmente, estos medicamentos se están entregando a Mongolia y Uzbekistán, y los próximos envíos están previstos para Ecuador, Jordania, Nepal y Zambia. Se espera que los tratamientos lleguen a aproximadamente 5.000 niños con cáncer en al menos 30 hospitales de estos países durante este año.
Menores tasas de supervivencia
La Plataforma Mundial es la primera iniciativa de este tipo. Los países que participan en la fase piloto recibirán un suministro ininterrumpido de medicamentos contra el cáncer infantil de calidad y sin coste alguno. En los países de ingresos bajos y medianos, las tasas de supervivencia del cáncer infantil suelen ser inferiores al 30%, significativamente inferiores a las de los países de ingresos altos. Se ha invitado formalmente a otros seis países a sumarse a la plataforma.
La iniciativa está a punto de convertirse en la más grande, con el objetivo de llegar a 50 países en los próximos 5 a 7 años. Su objetivo es proporcionar medicamentos para el tratamiento de aproximadamente 120.000 niños con cáncer en países de ingresos bajos y medios, lo que reduciría significativamente las tasas de mortalidad.
«Durante demasiado tiempo, los niños con cáncer no han tenido acceso a medicamentos que les pueden salvar la vida», afirma Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. «Esta colaboración única entre la OMS y St. Jude tiene como objetivo proporcionar medicamentos contra el cáncer de calidad garantizada a hospitales pediátricos de países de ingresos bajos y medios. La OMS se enorgullece de formar parte de esta iniciativa conjunta con St. Jude, que lleva salud y esperanza a niños de todo el mundo», añade.
Se estima que cada año 400.000 niños en todo el mundo desarrollan cáncer. La mayoría de estos niños, que viven en entornos con recursos limitados, no pueden obtener o costear de forma constante los medicamentos contra el cáncer. Se calcula que el 70% de los niños de estos entornos mueren de cáncer debido a factores como la falta de un tratamiento adecuado, interrupciones del tratamiento o medicamentos de baja calidad.
«Las posibilidades de que un niño sobreviva al cáncer dependen en gran medida del lugar donde nace, lo que hace que esta sea una de las disparidades más marcadas en la atención médica mundial», indica James R. Downing, presidente y director ejecutivo de St. Jude. «St. Jude se fundó a partir del sueño de Danny Thomas de que ningún niño debería morir en el amanecer de su vida. Al desarrollar esta plataforma, creemos que algún día este sueño se podrá hacer realidad para los niños afectados por el cáncer, independientemente de dónde vivan», asegura.
Plataforma Mundial
St. Jude y la OMS anunciaron la plataforma en 2021 para garantizar que los niños de todo el mundo tengan acceso a tratamientos que les salven la vida. La plataforma reúne a los gobiernos, la industria farmacéutica y las organizaciones no gubernamentales en un modelo colaborativo único centrado en la creación de soluciones para los niños con cáncer. El enfoque de diseño conjunto aborda las necesidades más amplias de las partes interesadas nacionales, con especial atención al desarrollo de capacidades y la sostenibilidad a largo plazo.
La plataforma ofrece un apoyo integral de principio a fin, desde la consolidación de la demanda mundial hasta la configuración del mercado, la asistencia a los países en la selección de medicamentos y el desarrollo de estándares de tratamiento. Representa un modelo transformador para la comunidad sanitaria mundial en general que trabaja en conjunto para abordar los desafíos de salud, en particular los relacionados con los niños y las enfermedades no transmisibles. Para lograrlo, St. Jude y la OMS se asocian con la División de Suministros de UNICEF y el Fondo Estratégico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).