Osakidetza emitió ayer una nota informativa en la que reconoció lo ocurrido y concretó el tipo de vacuna afectada: "La Dirección de Salud Pública informa de que ha tenido conocimiento de la administración de dosis de una vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B) pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente".
Según el Servicio Vasco de Salud, el episodio no ha generado daños clínicos ni se han detectado efectos adversos, pero afecta a un número relevante de personas. En concreto, el escrito detalló que "sin ningún tipo de afección en la salud ni efecto adverso, ha afectado a 253 personas, la mayoría bebés, en 12 OSIs (organizaciones sanitarias integradas) de Osakidetza".
La nota insistió en que los casos están identificados y en que ya se ha iniciado el contacto con las familias "para informarles de manera directa y ofrecer las indicaciones necesarias". En este sentido, Osakidetza añadió que ha consultado el caso con organismos y autoridades sanitarias, además del fabricante. En concreto, la Dirección de Salud Pública contactó "con las autoridades, con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi (CAVE), además de con el fabricante".
Tras ese análisis, el CAVE planteó una medida para reforzar la protección: "Recomienda administrar una nueva dosis de la vacuna para asegurar la máxima protección". En este contexto, Osakidetza afirmó que "los centros sanitarios han comenzado a contactar a las familias para una nueva cita".
En su mensaje final, Salud Pública pidió tranquilidad y sostiene que no se esperan complicaciones por la administración de esas dosis: "Según los expertos, no se prevén efectos adversos". También concluyó que "todos los casos están controlados y se están siguiendo las recomendaciones de los organismos expertos de salud pública".
Tras conocerse el reconocimiento oficial, EH Bildu reaccionó en redes sociales elevando el tono político y exigiendo medidas: "Tras la denuncia de EH Bildu, Osakidetza reconoce que ha administrado vacunas caducadas a 253 personas, la mayoría bebés". A ello, añadió que este hecho "no se trata de un error aislado", dejando claro que "hay un grave problema de organización y funcionamiento". Por último, pidió a la administración que tome partido de lo ocurrido: "Exigimos explicaciones y medidas urgentes".