En la Comisión de Salud del Parlamento Vasco celebrada hoy, Laura Garrido, del PP, solicitó la comparecencia del consejero de Salud, Alberto Martínez, para que explicara las razones de la reestructuración del Departamento de Salud y de Osakidetza. El propio consejero, además, quiso acudir a petición propia para dar cuenta de la reorganización. "Mi objetivo hoy es dar cuenta de la reorganización del Departamento de Salud y de Osakidetza y de los pasos que ya hemos empezado a dar durante estos dos meses", señaló en su intervención.
Martínez insistió en que la reforma "no se reduce a cambios de personas, sino que está siendo algo más profundo y estratégico". La reorganización, dijo, responde al diagnóstico del Pacto de Salud Vasco, un proceso que reunió a más de 500 participantes y que ha fijado 24 líneas estratégicas y más de 300 acciones. "Frente a los retos demográficos, sociales y tecnológicos, el sistema público de salud de Euskadi se encuentra en un punto de inflexión histórico", advirtió.
Plan de choque y estabilidad laboral
Entre las medidas ya aplicadas, el consejero destacó el plan de choque para reducir las listas de espera. "Mantenemos vivos los mecanismos de este plan con el compromiso de publicar cada seis meses el estado de situación de las listas de espera", afirmó. Según explicó, el tiempo medio de espera para cirugías, consultas y pruebas es inferior a 60 días, por debajo de la cifra comprometida. En paralelo, anunció que la eventualidad de la plantilla ha bajado del 37% al 11–15% previsto a fin de año. "Ha sido un proceso histórico en los recursos humanos de Osakidetza", subrayó. Para consolidar la plantilla se lanzarán más de 4.000 plazas en nuevas OPEs, lo que permitirá estabilizar alrededor de 15.000 puestos hasta 2025. Además, confirmó que se ha contratado al 100% de los médicos de familia que acaban de terminar el MIR este año, 68 en total.
Salud mental como prioridad máxima
El consejero no dudó en remarcar que la salud mental es la "máxima prioridad en la política del propio Lehendakari". En este ámbito, se desplegarán tres proyectos piloto en 2025. El primero, destinado al bienestar emocional adolescente, ofrecerá un canal digital confidencial, talleres grupales y acompañamiento a familias en localidades como Vitoria-Gasteiz, Irún y Etxebarri. "Queremos que ningún adolescente se sienta solo cuando atraviesa un momento difícil", recalcó. El segundo proyecto prevé la incorporación de psicólogos en 13 centros de atención primaria, con cobertura para unas 300.000 personas. El tercero, de carácter interinstitucional, se centrará en la salud mental infanto-juvenil, con prevención en escuelas, formación al profesorado y educación digital saludable.
Martínez también anunció la reducción progresiva de la edad de cribado de cáncer de mama hasta los 48 años en 2026 y el desarrollo del Plan de Oncología 2030, con especial atención a la equidad y el acceso a ensayos clínicos. Asimismo, se aprobará un decreto para registrar asociaciones de pacientes, con el fin de reforzar su participación en la gobernanza sanitaria.
Digitalización e infraestructuras
La transformación digital es otro de los pilares de la reforma. "Próximamente aprobaremos en Consejo de Gobierno una partida de 7 millones de euros para la transformación digital", avanzó Martínez. Entre las medidas ya activas destacan la creación de DATUBA, la oficina de datos de Osakidetza, y la preparación de un Espacio Vasco de Datos en Salud alineado con el marco europeo. "La digitalización no es un fin en sí mismo, sino el medio más necesario para avanzar en nuestros desplazamientos estratégicos", explicó el viceconsejero de Transformación Digital, Gontzal Tamayo.
Los proyectos en marcha incluyen un registro de tumores acelerado, análisis de costes en anatomía patológica, evaluación clínica mediante IA genómica y un agente conversacional basado en inteligencia artificial que redactará borradores de informes clínicos en fase piloto en varios ESI. Además, se potenciarán herramientas como la Carpeta Digital de Salud y las videoconsultas, orientadas a mejorar la accesibilidad de colectivos vulnerables.
En infraestructuras, se invertirán más de 1.300 millones de euros en siete años para renovar hospitales como Basurto, Donostia, Galdakao, Txagorritxu y Zumarraga, además de construir el nuevo Hospital Público de Tolosa, el CAR de Durango y el centro de protonterapia de Donostia. "Más de 1.000 millones en los próximos siete años convertirán esta apuesta en la mayor inversión de la historia de Osakidetza", destacó la directora general, Miren Lorea Bilbao.
Gobernanza, igualdad y euskera
El viceconsejero Aritz Uriarte subrayó que la sostenibilidad será el principio rector, con un modelo de gobernanza "más horizontal y ágil" que integrará la voz de pacientes y profesionales. Para ello, se creará un comité mixto de seguimiento de contratos que analizará costes y eficiencia, manteniendo el actual nivel de colaboración público-privada. "La sostenibilidad exige recursos focalizados, innovación organizativa y resultados para los pacientes", defendió.
Por su parte, Lore Bilbao avanzó medidas para reforzar la igualdad y los derechos lingüísticos. Osakidetza aplicará su II Plan de Igualdad, impulsará el tercer Plan de Euskera y extenderá el uso de Itzulbide, una herramienta que permite traducir historias clínicas en euskera. Además, se promoverá la inclusión de optometristas en atención primaria y la instalación de nuevas resonancias magnéticas para reducir las listas de espera.