En 2024, los países de bajos ingresos apoyados por Gavi, la Alianza para las Vacunas, contribuyeron con una cantidad récord –más de 250 millones de dólares– a sus propios programas de vacunación. En concreto, supone un aumento del 19% con respecto a 2023.
Según los datos aportados por Gavi, el 84% de esta financiación provino de fuentes nacionales, frente al 79% en 2023, lo que subraya la creciente priorización de la inmunización en los presupuestos nacionales, así como los compromisos de los países para construir sistemas de vacunación autosostenibles que ya no requieren el apoyo de Gavi.
A pesar de las presiones políticas y económicas, el 100% de los países cumplió con sus obligaciones de cofinanciación para 2024, excluyendo aquellos que recibieron exenciones debido a crisis humanitarias, recalca Gavi. Esto incluye países que enfrentan desafíos significativos (República Centroafricana, Chad, Haití y Malí), que siguieron priorizando la inversión en inmunización. De cara al futuro, se proyecta que la cofinanciación total de los países apoyados por Gavi aumente un 22%, hasta superar los 300 millones de dólares estadounidenses en 2025.
Durante el próximo período estratégico de Gavi, de 2026 a 2030, se espera que los países de ingresos bajos y medios contribuyan con 4.000 millones de dólares estadounidenses (casi la mitad) de los costos de los programas de vacunación implementados con el apoyo de Gavi, incluyendo 2000 millones de dólares estadounidenses para vacunas que serán financiadas íntegramente por los países de ingresos medios.
Estos nuevos datos se publicaron durante un evento paralelo de la Asamblea Mundial de la Salud titulado 'Invertir en la propiedad: Sostener la inmunización para las generaciones futuras', organizado conjuntamente por Gavi y el Gobierno de Costa de Marfil, al que asistieron ministros de salud y representantes de alto nivel de 16 países apoyados por Gavi (Benín, Burkina Faso, República Centroafricana, Costa de Marfil, Yibuti, Ghana, Guinea, Haití, Indonesia, Liberia, Madagascar, Mauritania, República del Congo, Santo Tomé y Príncipe, Togo, Zambia).
Financiación sostenible de la inmunización
Costa de Marfil ha sido un firme defensor de la financiación sostenible de la inmunización en el continente africano. Pierre Dimba, ministro de Salud, Higiene Pública y Cobertura Sanitaria Universal de Costa de Marfil, ha señalado que, "en lo que respecta a la vacunación, el modelo de Gavi es único porque ayuda a países como el nuestro a avanzar hacia una mayor autonomía, incluso a medida que su apoyo se retira gradualmente". "Nos comprometemos a apoyar a otros países que están en un camino similar", ha asegurado.
La colaboración de Gavi con los países que reciben apoyo se basa en una política de cofinanciación que los incentiva a invertir en sus propios programas de vacunación financiando algunas de las dosis necesarias. Esta contribución, que aumenta a medida que las economías de los países crecen, ayuda a los gobiernos a ampliar los presupuestos para vacunas aprovechando las asignaciones existentes a lo largo del tiempo, reduciendo gradualmente la dependencia del apoyo de Gavi. El objetivo final es la autofinanciación sostenible de los programas de inmunización. Hasta la fecha, 19 países han dejado de recibir apoyo de Gavi, y algunos, como India e Indonesia, incluso se han convertido en donantes.
Como antiguo país implementador de Gavi, Indonesia ha presenciado de primera mano el impacto transformador del enfoque centrado en el país de Gavi para construir sistemas de salud sostenibles. El compromiso actual de los países de financiar algún día su propia inmunización demuestra el apoyo sostenible a la distribución de vacunas, no solo en términos de salud, sino también de crecimiento económico y desarrollo. "Indonesia es ahora donante de Gavi y, a su vez, nos comprometemos a apoyar su éxito continuo, lo que contribuye a la seguridad de los indonesios en un momento de aumento de las enfermedades infecciosas", ha expuesto Budi Gunadi Sadikin, ministro de Salud de Indonesia.
Si bien las contribuciones nacionales son esenciales para la sostenibilidad a largo plazo, Gavi sigue respondiendo a los desafíos específicos de cada país en un panorama cada vez más complejo, y a la necesidad de ser flexible en su apoyo. Como resultado, seis países recibieron exenciones de cofinanciación en 2024 debido a emergencias humanitarias. Estas exenciones representaron solo el 3,3 % de la cofinanciación total en 2024, frente al 3,8 % en 2023, lo que pone de manifiesto la resiliencia de la mayoría de los países para cumplir con sus compromisos.
"El énfasis que el modelo de Gavi pone en la sostenibilidad y la implicación nacional es verdaderamente incomparable", ha afirmado Sania Nishtar, directora ejecutiva de Gavi. "Esto queda patente en las cantidades récord que los países de bajos ingresos están aportando, con recursos nacionales, a sus propios programas de inmunización, así como en su compromiso de seguir los pasos de los países que han dejado de recibir apoyo de Gavi. En un mundo interconectado, la vacunación en cualquier lugar es una inversión en la protección de las personas en todas partes, y agradecemos tanto a los países que reciben apoyo de Gavi como a sus donantes por sus contribuciones a nuestra salud y seguridad colectivas", ha agregado.
Gavi busca actualmente recaudar al menos 9.000 millones de dólares estadounidenses de donantes para apoyar su estrategia más ambiciosa hasta la fecha: proteger a más personas contra más enfermedades con una rapidez sin precedentes. Durante ese período, de 2026 a 2030, Gavi también realizará sus mayores inversiones para proteger al mundo contra la amenaza de las enfermedades infecciosas, mediante reservas mundiales de vacunas, instrumentos preparados para pandemias y la prevención y respuesta a brotes.