Hace cuatro años se aprobaba el Plan Europeo contra el Cáncer, que supuso un gran hito en la lucha contra esta enfermedad a nivel de la Unión Europea (UE). Cuatro años en los que se han puesto en marcha acciones e iniciativas, como la Misión Cáncer, para combatir a una enfermedad que provoca 1,3 millones de muertes cada año en Europa y un coste de 100.000 millones de euros.
Matthias Schuppe, jefe adjunto de la Unidad de Cáncer en la Dirección General de Salud de la Comisión Europea, ha presentado en la Comisión de Salud Pública del Parlamento Europeo la revisión de la implementación del plan en los últimos años. Schuppe ha asegurado que la UE desarrolló un enfoque "muy ambicioso" al aprobar el plan, que "contó con una sustancial financiación europea para su ejecución". En concreto, se destinaron 4.000 millones de euros del programa de EU4Health.
Un 90% de actividades completadas o en macha
El Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer gira en torno a cuatro grandes pilares: prevención, detección y diagnóstico temprano, acceso al tratamiento y calidad de vida de los pacientes y sus familias. Unos objetivos que “siguen siendo altamente necesarios”, según Schuppe. En concreto, “más del 90% de las actividades que contiene han sido completadas o están en curso”, ha asegurado.
Prevención
En cuanto al primer pilar, la prevención, Schuppe ha recordado que el 40% de todos los cánceres son prevenibles y el riesgo que más se puede prevenir es el consumo de tabaco, que “provoca el 27% de todos los casos de cáncer”. “Esperamos que se pueda reducir el consumo al 5% en 2040. Para conseguirlo, el plan comprende una revisión sobre la legislación sobre el tabaco y, como primer paso, la Comisión Europea ha presentado recientemente una propuesta para prohibir fumar en espacios abiertos, que fue aprobada en el Consejo”, ha expuesto el jefe adjunto de la Unidad de Cáncer.
En este sentido, Nicolás González, eurodiputado de S&D, quien ha apuntado que el plan fue “una gran iniciativa por parte de la Comisión y es uno de los grandes acuerdos en materia de salud”, ha instado a concretar unas fechas claras sobre cuándo se va a “atacar” el principal elemento de prevención del cáncer, que es la lucha contra el tabaco, pues “la legislación del tabaco está en curso desde hace cuatro años”.
Por otra parte, Schuppe ha apuntado a la hepatitis B, la hepatitis C y el virus del papiloma humano (VPH) como causas prevenibles de cáncer. “Este plan busca que haya una tasa de vacunación del VPH del 90% en mujeres y niñas para 2030 y un aumento de la vacunación de los niños”, ha indicado.
De hecho, en 2024, el Consejo aprobó una recomendación para incrementar la vacunación de estas enfermedades en todos los Estados miembro. Tal y como ha recalcado Schuppe, se aconseja que se incluyan estas enfermedades en los programas de inmunización de los países de la UE, que se asegure la disponibilidad de vacunas y que se cuente con un plan de acción que permita a los Estados alcanzar estos objetivos. También apoya la formación, la comunicación y la actualización de los calendarios de vacunación o insiste en mejores procesos de contratación de vacunas.
Detección precoz
“Queremos una detección de hasta el 90% de todos los individuos elegibles”, ha asegurado Schuppe, quien ha informado de que, con las recomendaciones de 2022, se han actualizado los cribados para cáncer colorrectal y de mama y se han ampliado otros cribados, como el de cáncer gástrico.
En este sentido, ha señalado que la Comisión quiere ayudar a los Estados a implementar estas recomendaciones para “mejorar la calidad de vida y el acceso a los cribados”. “La CE está diseñando una serie de directrices para cáncer de mama, que ya se ha finalizado, y también para cáncer de cérvix y colorrectal, que están en desarrollo. También se prevén directrices para cáncer gástrico o de pulmón”, ha puntualizado.
Acceso al tratamiento
Después del diagnóstico, los pacientes tienen que poder “acceder a un tratamiento de alta calidad”. “El objetivo es que el 90% de los pacientes elegibles puedan tener acceso para 2030 a centros para el tratamiento del cáncer”, ha declarado Schuppe. Para ello, la red europea de los Comprehensive Cancer Centers (CCC) quiere que exista “una red de centros de cáncer, que los conecte entre los distintos Estados miembro, y que esté lista para este año”. Contará con una financiación de 90 millones de euros.
Además, hay una acción conjunta que complementa estas acciones uniendo a especialistas en cáncer con especialistas en otros ámbitos. Esta red se va a concentrar en “hacer pronósticos en cáncer, cuidados paliativos, prevención personalizada y tratamiento de jóvenes y adolescentes”. Y, para que estas acciones tengan éxito, la UE va a “aumentar la comunicación entre todos los centros de cuidados de cáncer”.
Del mismo modo, el plan refleja el “impacto de las nuevas tecnologías, pues vienen asociadas a soluciones que se pueden aplicar al tratamiento contra el cáncer”. Por ello, el objetivo es hacer que las tecnologías y las terapias sean mucho más accesibles. “Queremos que haya secuenciación genética disponible para poder hacer perfiles genéticos de las células de los tumores para usar enfoques terapéuticos a distintas personas cuando tienen un perfil de cáncer similar”, ha expuesto Schuppe.
Calidad de vida
“Un cáncer no solo termina con el tratamiento”, ha asegurado el jefe adjunto de la Unidad de Cáncer. Por ello, para mejorar la vida de las personas con cáncer, la UE quiere “facilitar la conexión entre los pacientes y los profesionales sanitarios, para que haya un seguimiento adecuado”.
Otras prioridades
Por otro lado, el plan también se centra en las desigualdades, que se abordan mediante el Registro de Desigualdades en el tratamiento del cáncer de 2022. Schuppe ha recordado que se están haciendo una serie de perfiles de los países, que permiten que este registro pueda diseñar políticas que ayudan a los Estados y a la UE a dirigir con mayor precisión sus esfuerzos y recursos. “Estos perfiles seguirán siendo actualizados cada dos años y serán una herramienta para abordar la desigualdad”, ha afirmado.
Precisamente, el eurodiputado socialista González ha puesto de manifiesto que uno de los resultados del informe BECA en el Parlamento era que “había grandes desigualdades entre Estados en el acceso a tratamientos y el abordaje del cáncer en la UE”.
Además, González también ha recordado que “el derecho al olvido era uno de los objetivos, pero nada impide que los Estados miembro apliquen legislación para poner en marcha el derecho a ser olvidado, como han hecho algunos Estados miembro, como es el caso de España tras reiteradas peticiones”.
Asimismo, el cáncer infantil es otra de las prioridades que abarca el plan. “En 2022 se creó una unidad que tiene que ver con las características de los tratamientos que necesitan los niños”, ha apuntado. Precisamente, Peter Liese, eurodiputado del Partido Popular Europeo (PPE) ha hecho hincapié en el cáncer infantil, pues “su impacto es dramático y necesitamos que Europa resuelva este problema”.
"Vamos a seguir implementado este Plan de Lucha contra el Cáncer y esperamos que continúe existiendo una excelente cooperación con el Parlamento Europeo, como hemos tenido hasta ahora”, ha concluido Schuppe.