El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) ha aprobado el nuevo Plan de Terapias Avanzadas del SNS 2025-2028, una actualización del modelo implantado en 2018 que amplía su alcance y concede mayor protagonismo a las comunidades autónomas (CCAA). Según el documento al que ha tenido acceso Gaceta Médica, el nuevo plan no solo extiende su aplicación más allá de las terapias CAR-T, sino que flexibiliza el papel de las CCAA en la organización y gestión de estas terapias de alto impacto sanitario y económico.
Una de las principales novedades es que las comunidades podrán designar directamente los centros encargados de administrar medicamentos de terapias avanzadas (MTA), tanto CAR-T como no CAR-T, siempre que no estén sujetos a restricciones nacionales (como los centros CSUR). Además, podrán nombrar centros específicos de leucoaféresis, es decir, de extracción celular, que participen en las fases iniciales de fabricación. Un paso hasta ahora controlado principalmente por el nivel central.
Otro aspecto destacado es la posibilidad de que las autonomías constituyan sus propios grupos de expertos clínicos, encargados de evaluar las solicitudes de tratamiento que se generen dentro de su territorio. Estos grupos autonómicos deberán aplicar los mismos protocolos clínicos que los establecidos a nivel estatal, y notificar al Ministerio de Sanidad los resultados de sus evaluaciones, pero su creación les otorga capacidad operativa y autonomía en la gestión de los casos.
El plan mantiene los principios de equidad, seguridad y eficiencia, pero adapta el modelo organizativo y asistencial a un entorno más dinámico. Desde la aprobación del primer plan en 2018 (centrado en terapias CAR-T), se ha registrado un crecimiento constante en el número de medicamentos, indicaciones y desarrollos académicos, así como en la necesidad de homogeneizar el acceso a los tratamientos en todo el territorio. Ahora, el nuevo documento extiende su ámbito a todos los MTA incluidos en la cartera común del SNS.
La estructura de gobernanza se mantiene con una coordinación central liderada por la Dirección General de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia, pero incluye un modelo mixto de toma de decisiones que busca agilizar procesos sin comprometer la cohesión del sistema. En paralelo, se consolida el uso del sistema VALTERMED como herramienta de evaluación en práctica clínica real, y se refuerza la vía de autorización mediante la exención hospitalaria para fomentar el desarrollo de MTA académicos.
También se contempla una mejora en los procedimientos de derivación de pacientes entre CCAA, con la comunidad de origen asumiendo el coste del tratamiento y la obligación de establecer una coordinación efectiva con el centro receptor. Esta medida busca garantizar la continuidad asistencial y evitar inequidades en el acceso, especialmente en patologías minoritarias o de alta complejidad.
De este modo, el Plan 2025-2028 representa un paso adelante en la descentralización operativa del abordaje de las terapias avanzadas, otorgando más responsabilidad a las comunidades autónomas en la toma de decisiones asistenciales, sin renunciar a una estrategia nacional compartida. Con este nuevo marco, el SNS refuerza su capacidad de respuesta ante uno de los retos terapéuticos más innovadores y complejos de la medicina actual.