El Partido Popular (PP) ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley en la que solicita al Gobierno la realización de una “auditoría externa, exhaustiva e independiente” sobre la convocatoria de Formación Sanitaria Especializada (FSE) del curso 2025/2026, incluido el examen MIR.
El PP apunta que la convocatoria “ha estado plagada de incidentes” que habrían vulnerado los “principios de transparencia y previsibilidad” que deberían haber regido el proceso. Además, advierten de un “volumen anormalmente alto” de consultas y quejas por parte de los participantes. La formación política considera que la auditoría permitiría evaluar de manera objetiva el procedimiento y reforzar la confianza de los aspirantes, sin interferir en reclamaciones individuales.
Carmen Fúnez, vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, ha lamentado que el Ejecutivo haya “denigrado” el MIR, que antes era “un ejemplo” para toda la Unión Europea de excelencia en la formación de los profesionales sanitarios. La iniciativa se produce tras la petición presentada por la Asociación MIR España (AME), con la que se reunió recientemente el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Retrasos, incidencias y falta de planificación
El resumen de los problemas detectados incluye retrasos en los calendarios de la convocatoria, la formalización jurídica de contratos con empresas adjudicatarias, defectos físicos en los exámenes, uso de notas de prensa y filtraciones por parte del Gobierno, publicación tardía de los listados de admitidos, dimisión en bloque del comité de expertos encargado de preparar las pruebas, incidencias en los baremos y solapamiento de los plazos.
En viernes, AME anunció que había registrado formalmente ante el Ministerio de Sanidad un escrito dirigido a la ministra Mónica García en el que exige responsabilidades y solicita la realización de una auditoría independiente del proceso MIR/FSE 2025/2026, así como una revisión en profundidad del modelo de gobernanza de la FSE.
El documento, firmado por el presidente de la AME, Jesús Arzúa, sostiene que lo ocurrido durante la última convocatoria constituye un punto de inflexión en la gestión del sistema selectivo. Según el escrito, “la Asociación MIR España no puede aceptar que un proceso que condiciona la vida profesional y personal de decenas de miles de médicos se gestione mediante improvisación estructural, opacidad administrativa y ausencia de responsabilidades. Exigimos rigor institucional, transparencia y respeto a quienes sostendrán el Sistema Nacional de Salud en los próximos años”.
En declaraciones a Gaceta Médica, Arzúa detalló que el documento “recoge de forma cronológica los retrasos que ha habido durante todo el proceso, las incidencias que hubo durante el examen, los errores en el baremo y, en general, la falta de planificación y transparencia que ha habido”.
Arzúa es especialmente crítico con la gestión global de la convocatoria: “Esto ha sido como el suma cum laude del despropósito. Ha sido una tras otra tras otra y hemos visto cómo no se han asumido ningún tipo de responsabilidades”. El presidente de AME afirma que «se deben identificar todos los errores, qué es lo que ha estado fallando durante todo el proceso, hacer autocrítica y de esa forma mejorar, y creemos que la forma de hacerlo es a través de una auditoría con un organismo externo que vea qué etapas han fallado, por qué han fallado y que se identifiquen a los responsables y que se asuman las responsabilidades”.