La sanidad española se prepara para un intenso debate en el Senado a raíz de una moción presentada por el Partido Popular que busca la reprobación de la ministra Mónica García. Según denuncian, el motivo central de la disputa es el «bloqueo» y la «paralización de la tramitación» de la reforma de la Ley 55/2003, del Estatuto Marco, un asunto que ha generado un «enfrentamiento frontal con los profesionales sanitarios y las Comunidades Autónomas (CC.AA.)«. El Grupo Popular acusan a la ministra de «incompetencia» y de «falta de diálogo y rigidez» en un contexto de constantes movilizaciones sanitarias.
Moción de reprobación
El Sistema Nacional de Salud (SNS) enfrentará una semana crucial con el debate y votación programados para el próximo martes, 16 de diciembre, en el Pleno del Senado. Los populares han registrado una moción con un doble objetivo: reprobar a la ministra de Sanidad, Mónica García Gómez, y exigir la actualización del Estatuto Marco desde el consenso con las comunidades autónomas y los profesionales sanitarios.
La iniciativa, registrada el 10 de diciembre, acusa a la ministra de «incompetencia» al frente del Ministerio, así como de la «utilización partidista y sectaria» del Consejo Interterritorial del SNS. Según la portavoz del PP, Alicia García, la moción también denuncia una supuesta «falta de diálogo de Mónica García» que habría «dinamitado cualquier posibilidad de negociación», sumado a una «falta de respeto y desprecio absoluto hacia los profesionales sanitarios», y está “muy lejos de mejorar las condiciones laborales de los profesionales sanitarios”, por lo que exige a la ministra Mónica García que “de marcha atrás”.
Un marco legal en crisis
El centro de la controversia continúa siendo la reforma de la Ley 55/2003, del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, la cual establece las bases de la relación funcionarial especial del personal estatutario. Como es sabido, esta norma, junto con la Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias, vertebra la ordenación profesional del SNS.
La actualización del Estatuto Marco es parte del Componente 18 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, enfocado en la «renovación y ampliación de capacidades del Sistema Nacional de Salud,» específicamente para el «refuerzo de las capacidades profesionales y reducción de la temporalidad».
Sin embargo, las propuestas planteadas por el Ministerio de Sanidad hasta el momento «han encontrado un rechazo unánime«. Dicho rechazo proviene de múltiples organizaciones que conforman el ámbito de negociación, como el Sindicato de Enfermería SATSE, la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras, la Unión General de Trabajadores, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios, y Confederación Intersindical Galega-Saúde, además de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos y el Sindicato Médico Andaluz.
Los populares recuerdan que este descontento se ha traducido en movilizaciones, incluyendo tres huelgas generales de médicos el 13 de junio, el 3 de octubre y la que tuvo lugar entre el 9 y el 12 de diciembre, además de una huelga de todo el personal sanitario convocada con carácter indefinido a partir del mes de enero.
Los puntos de fricción con el Gobierno llegan por presuntamente no atender a la clasificación de los grupos profesionales, las jornadas de guardia, el régimen de incompatibilidades, la jubilación voluntaria o las mejoras en las retribuciones.
Las CCAA exigen la retirada y consenso
Ante el actual bloqueo, la mayoría de las comunidades autónomas han solicitado al Gobierno que retire con inmediatez las propuestas actuales e inicie una nueva reforma del Estatuto Marco basada en «el consenso de verdad y el diálogo».
Las CC.AA. han requerido además que se presenten memorias técnicas, jurídicas y económicas que sustenten cualquier modificación del Estatuto Marco, y que se garantice «una financiación realista y adecuada» para cubrir las necesidades planteadas por los profesionales sanitarios.
En este sentido, la portavoz popular concluye que las CC.AA. son la que tienen que poner en marcha este Estatuto Marco, y “de marco solo conserva el título porque se incorporan en materias que ya están desarrolladas por las comunidades y, por supuesto, ni la ministra, ni el Gobierno, han pactado con ellas”.
Según la moción, una negativa del Ministerio a estas peticiones autonómicas «solo conseguiría empeorar el enfrentamiento frontal» con el personal sanitario, incrementando su frustración y el «impacto negativo de sus paros en la actividad asistencial para los pacientes de todo el SNS».
A través de esta moción, se instará al Gobierno a implementar acciones cuatro concretas, partiendo de la retirada de la propuesta actual de renovación el Estatuto Marco, la convocatoria de un Foro Marco para el diálogo social, la presentación de memorias técnicas, jurídicas y económicas y la garantía de una financiación realista y adecuada para asegurar la aplicación efectiva de la nueva normativa.