El Senado ha aprobado el regreso al Congreso de los Diputados del Proyecto de Ley de la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP) con 108 votos a favor, 7 en contra y 141 abstenciones. Una de las claves de la jornada fue el giro del voto del PP, que se abstuvo después de introducir sus enmiendas en el texto en la Comisión de Sanidad de hace dos días.
Entre las modificaciones más destacadas se encuentran la inclusión de la participación del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) en la evaluación del director de la AESAP, lo que garantiza su independencia, así como la obligación de colaboración entre el sector farmacéutico y la AESAP, especialmente en la planificación y respuesta ante emergencias sanitarias. También se han introducido cambios en la legislación sobre los medicamentos exentos del sistema de precios de referencia, que ahora deberán ser aprobados por la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos y Productos Sanitarios (CIPM), con la participación activa de las comunidades autónomas. Otras enmiendas incluyen la supresión de disposiciones relacionadas con la distribución de medicamentos veterinarios y la eliminación de una disposición sobre la Ley de Competencia Desleal, considerada «ajena al objeto» de la AESAP.
Tras la votación del Pleno, Rosa Romero, senadora del PP que defendió la postura del grupo desde la tribuna, explicó en declaraciones a Gaceta Médica la postura de su partido: «Nosotros somos defensores de la Agencia Nacional de Salud Pública, como he defendido en la tribuna. Consideramos que es un instrumento importante, sobre todo para hacer frente a posibles amenazas sanitarias». Sin embargo, fue crítica con el texto presentado por el Gobierno, tachándolo de «chapuza legislativa» y señalando que no garantizaba un criterio técnico y científico sólido. «Nos hemos abstenido porque no queremos ser obstáculo en que esta agencia pueda ver la luz con las enmiendas que ha introducido el Grupo Popular en el texto legislativo», concluyó, indicando que las modificaciones aún deberán ser ratificadas en el Congreso.
Romero también comentó las discrepancias con otros grupos, destacando el caso de Junts: «Al final hemos votado en contra, porque las enmiendas que Junts quería, de alguna manera están en contra de las que nosotros hemos introducido. Son enmiendas intrusas que habían introducido en el Congreso. Entonces, nosotros las intrusas queremos que se eliminen porque son inconstitucionales». Esta postura subraya la tensión existente entre las distintas fuerzas políticas respecto a la interpretación y el alcance de la nueva agencia.
Por su parte, Kilian Sánchez, portavoz del PSOE en el Senado y secretario del ramo en el partido, también se refirió a las enmiendas aprobadas y a su impacto en el proyecto de ley. En concreto, aseguró a Gaceta Médica que, a pesar de las modificaciones del PP, «no desvirtúan mucho el texto» y destacó que la ley continuará su camino hacia su aprobación final en el Congreso. Según Sánchez, «esta abstención lo que significa es que el texto en sí va al Congreso de los Diputados con las enmiendas que ellos han presentado», dejando caer que la decisión final se debe a la introducción de las mismas en el texto que se presentará en la cámara baja. A su vez, aclaró que la ley ya está prácticamente aprobada, pero que la votación final en el Congreso se centrará en las enmiendas y no en el texto original.
Sánchez expresó optimismo respecto a la aprobación de la ley, indicando que «sabemos que vamos a tener ley, o sea, que la ley se va a aprobar sí o sí». En relación a las enmiendas del PP, Sánchez prevé que algunas sean aprobadas en el Congreso, aunque señaló que espere que no todas se ratifiquen. En cualquier caso, asegura que el balance general del PSOE es positivo y que «lo importante es que la ley va a salir adelante», dejando claro, como hizo en su intervención en el Pleno, que es «una ley del pueblo para el pueblo».
De este modo, el Proyecto de Ley para la creación de la AESAP, que busca crear una agencia independiente con la capacidad de actuar ante emergencias sanitarias, sigue adelante con estos ajustes, que deberán ser ratificados en el Congreso en las próximas semanas. A pesar de las tensiones y las modificaciones introducidas, tanto el PP como el PSOE coinciden en la necesidad de contar con una agencia que garantice una respuesta rápida y efectiva ante futuras crisis sanitarias. La discusión ahora se centrará en el equilibrio de las competencias de las comunidades autónomas y el control que tendrá el Gobierno sobre esta nueva entidad.