Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, los cambios no se han hecho esperar, tampoco en materia sanitaria. Una de las áreas que se está viendo afectada es la de la salud global, debido a la decisión del nuevo presidente de que Estados Unidos se salga de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ponga en pausa durante tres meses la financiación de proyectos sanitarios. Estas medidas afectan a todos los países, a excepción de Egipto e Israel que están fuera de este bloqueo por las relaciones políticas que les unen.
En 2023, Estados Unidos aportó al sistema sanitario global 62.000 millones de dólares, esta congelación de efectivos no solo va a afectar de forma segura la salud mundial, sino que otros sistemas como el educativo también se van a ver afectados. Muchos expertos han dado la voz alarma ante esta situación, ya que EEUU es uno de los países que más dinero aporta a multitud de programas sanitarios. Entre ellos la propia OMS que busca, no solo que EEUU recapacite ante su inminente salida de la organización, sino que pidió una exención al país por su preocupación ante el VIH, enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo y no podrían costeársela.
Por ello, al poco tiempo, el Secretario de Estado del país, Marco Rubio, decidió conceder dicha exención a los programas del VIH. Aunque, no informó de hasta qué punto continuaría la financiación o cuantas áreas del Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del SIDA (PEPFAR) estarán financiadas. La OMS, en declaraciones a Gaceta Médica, expresó su satisfacción ante esta marcha atrás, pero la organización afirmó que continuarán «muy preocupados» por la suspensión de las financiación para otras partes del PEPFAR. Asimismo, la OMS aseguró que acogen con satisfacción la declaración del presidente Trump del 25 de enero y esperan entablar un diálogo constructivo para mantener la asociación entre Estados Unidos y la OMS en beneficio de la salud y el bienestar de millones de personas en todo el mundo. «La nueva administración estadounidense acaba de asumir el cargo y todavía está dando forma a su agenda sanitaria. La OMS está analizando los acontecimientos para comprender las implicaciones en detalle», asegura la administración.
Proyectos que se verán afectados
Sin embargo, sin la financiación de Estados Unidos no solo se ven perjudicados proyectos relacionados con el VIH. Según el Director de Políticas y Desarrollo de ISGlobal en Barcelona, Gonzalo Fanjul, otro de los tratamientos que se verán afectados serán los de la malaria, una enfermedad que afecta a más de 63 millones de personas en el mundo y que EEUU aportaba 37.000 millones de dólares para los medicamentos. «Es difícil evaluar las consecuencias reales, pero el peligro está ahí», asegura Fanful.
«Entre los proyectos que se verán afectados por no solo la salida de este país de la OMS, sino por ese bloqueo de 90 días de los efectivos va a ser al VIH y la Malaria, que es donde más dinero se destina. En el caso del VIH, el Secretario de Estado ya dio un comunicado dando marcha atrás después de que la OMS pidiese una exención ante la preocupación de lo que supone realmente que los países sin casi recursos económicos se queden sin estos tratamientos», explica el experto.
«Ante esta noticia, ha pillado a todos los países por sorpresa. En el caso de la salida de la OMS, todavía queda tiempo para que se formalicen los papeles porque es un proceso que tiene unos tiempos, pero la congelación de las ayudas ya está afectando a las personas que las necesitan». Continuando con más proyectos que se verán afectados por esta congelación de los activos está la Alianza para la Vacunación (GAVI), del cual dependen millones de personas. «En marzo de este año, los países se reúnen y hacen una evaluación para saber cuánto dinero se inyectaría a la organización. Sin embargo, por el bloqueo actual que dura 90 días, EEUU no participará. Millones de niños reciben vacunas gracias a GAVI», lamenta el experto.
Asimismo, otro es el fondo que percibe ayudas es el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria (Fondo Mundial), donde también se realiza una revisión de fondos en un par de meses. Sin embargo, en este caso los investigadores están preocupados por si se comienzan a influir las ideologías políticas en este tipo de organizaciones. «El VIH tiene una correlación con la salud sexual y reproductiva, si países como EEUU comienzan a introducir sus políticas puede que los tratamientos se vean afectados», explica el director de Políticas y Desarrollo de ISGlobal. «De nuevo, todos son desventajas. No es difícil exagerar y decir que esta situación es alarmante», lamenta Fanjul.
Tratado de Pandemias
Asimismo, el director de Políticas y Desarrollo explica que también es importante entender que significa que EEUU se salga de todos estos programas, como el tratado de pandemias. «Con la pandemia de la COVID-19 se pudo comprobar que la mejor forma de solventar la situación es que los países colaboren entre sí, antes que la idea que tiene Trump de que lo mejor es ayudarse a sí mismo y ya», afirma Fanjul.
En los últimos meses se han vivido situaciones complicadas con enfermedades como la viruela del mono, o en la actualidad con la gripe aviar, «si EEUU no está dentro del tratado de pandemias puede hacer lo que desee, no está sujeto a ninguna norma que impongan los países dentro de este tratado. Sin embargo, no podrá acceder a documentación clasificada de vital importancia sobre pandemias y, por supuesto, perderá su toda su influencia». Hay que ser ingenuo para pensar que las pandemias afectan de forma global y es mejor llevarlo de forma conjunta antes que individual
Dentro de la OMS, EEUU era el país que más dinero aportaba, por lo que le otorgaba una influencia dentro de la organización. Ahora que está en proceso de marcharse, Fanjul asegura que «sus rivales políticos van a aprovechar la jugada y con poco dinero que aporten, por ejemplo China, pueden hacerse con la influencia necesaria dentro de la OMS en la toma de decisiones».
Peligro en Estados Unidos
Además, Fanjul comenta que no solo se está viendo perjudicada la salud global, sino que los propios estadounidenses se verán afectados. «Otras de las cuestiones que está haciendo Trump es terminar de destruir el Obamacare, que es como se conoce a la Ley de Cuidados de Salud a Bajo Costo estadounidense. A partir de eliminar los impuestos a los más ricos, hará recortes en estos programas de salud», asegura el experto.
«Lo irónico es que es seguro que de los 24 millones de votantes que tiene, muchas personas seguro que casi no pueden permitirse los medicamentos, y ahora con estas medidas menos, habrán votado a Trump», afirma Fanjul. «De nuevo, todos son desventajas. No es difícil exagerar y decir que esta situación es alarmante», lamenta el director.
Por otro lado, y relacionado con la salud en EEUU, Trump ya emitió una orden ejecutiva titulada «Aplicación de la Enmienda Hyde«, que refuerza la prohibición de la financiación federal para abortos electivos. Esta orden revoca directivas anteriores de la administración de Joe Biden que habían ampliado el acceso a los servicios de atención de salud reproductiva, incluido el aborto.
Al restablecer las restricciones de la Enmienda Hyde, la orden ordena a las agencias federales garantizar el cumplimiento, lo que reduce de manera efectiva el apoyo federal a los servicios de aborto. Esta medida tiene implicaciones significativas para Medicaid, ya que limita el uso de fondos federales para servicios de aborto, lo que podría afectar a las personas de bajos ingresos que dependen de Medicaid para su cobertura de atención médica.