La salud mental fue una de las claves de la pasada legislatura, con reuniones de Alto Nivel en el marco de la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea, hasta medidas políticas llegadas con el acuerdo del nuevo gobierno de coalición entre PSOE y Sumar que comenzó su andadura en julio de 2023.
El acuerdo recogía la creación del Comisionado de Salud Mental, un departamento que depende del Ministerio de Sanidad y que cuenta con rango de Subsecretaría, y que ya ha sido creado bajo la batuta de Belén González, licenciada en Medicina por la Universidad de Castilla-La Mancha, con especialidad en psiquiatría.
Aunque aún no se han hecho públicos los objetivos específicos de este Comisionado, el Ministerio sí que ha pincelado ciertas funciones de este nuevo órgano perteneciente a la cartera sanitaria nacional, como la de “responder, en primera instancia, a las necesidades de la población relacionadas con la salud mental cuando ocurran situaciones dramáticas”.
Así lo trasladó el Ministerio en una nota de prensa el pasado mes de diciembre, cuando anunció que aportaría 1,5 millones de euros para atender la salud mental de las personas afectadas por el volcán en La Palma.
Retos en salud mental
La ministra de Sanidad participó en el Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (Epsco) que tuvo lugar en Bruselas bajo el liderazgo de España en el Consejo de la Unión Europea, donde expresó que actualmente se atraviesa “una época de múltiples crisis que han golpeado duramente la salud mental de los europeos”.
La COVID-19, las repercusiones de la agresión de Rusia a Ucrania o la crisis climática “son solo algunos de los impactos que han agravado los niveles ya insuficientes de la salud mental”.
No obstante, subrayó, la mejora de la salud mental “es una exigencia social y económica, ya que no podemos pensar en construir el futuro de la Unión Europea sobre proyectos de vida que sufren”. De hecho, destacó la ministra, que antes de la pandemia los problemas de salud mental afectaban a cerca de uno de cada seis ciudadanos, pero “las consecuencias de esta situación hoy son desastrosas”.
Por eso, García mostró su satisfacción por los acuerdos alcanzados como “la necesidad de implementar un enfoque de la salud mental que incluya todas las políticas y que reconozca los factores sociales, ambientales y económicos de la salud mental”.
Además, explicó la importancia de la tarea de enfocarse en la prevención y detección temprana del suicidio y “la mejora de los sistemas y servicios de salud mental para que respondan mejor a las necesidades de los ciudadanos”.
Entre los objetivos para mejorar la salud mental que explicó la titular de la cartera sanitaria a nivel nacional se encontraba “la prevención de la polifarmacia o la relación de la inteligencia artificial con la salud mental”, además del “abordaje de la precariedad laboral, el impacto de la salud mental en la juventud y el problema de las adicciones”.
Retos de continuación para el Comisionado
En la anterior legislatura se plantearon y formularon algunas mejoras para cuidar la salud y bienestar mental de la ciudadanía, como, por ejemplo, la creación de una línea telefónica especifica frente al suicidio: el 024.
Este teléfono funciona, actualmente, las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año. Según anunció la por entonces ministra de Sanidad, Carolina Darias, es “gratuito, accesible, inmediato, confidencial y está atendido por profesionales multidisciplinares, para dar apoyo tanto a las personas que puedan tener conductas suicidas como a sus familiares y allegados”.
Teniendo a la prevención, en el momento de la presentación del 024 y actualmente, como manto que cubre todas las medidas en materia de salud mental, este teléfono nació para reducir el sufrimiento emocional, romper el silencio y fomentar la escucha activa.
Otro de los puntos que se mantuvo como clave durante la pasada legislatura fue la atención primaria como clave fundamental en la lucha por la mejora de la salud mental de los ciudadanos.
El pasado mes de noviembre, en una reunión de Alto Nivel en el marco de la Presidencia española del Consejo de la UE, la anterior directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pilar Aparicio, explicó que, entre los problemas de salud que se atienden en la atención primaria, un 27,4 por ciento tienen que ver con la salud mental, siendo los más frecuentes el trastorno de ansiedad, con un 6,7 por ciento; y el trastorno depresivo, con un 4,1 por ciento.
En la misma reunión, Aparicio insistió en la importancia que tendrá, tanto en el presente como en el futuro, el incremento de los recursos humanos en Salud Mental. “Estos esfuerzos implican luchar contra la precariedad y aumentar la oferta de empleo estable”, concluyó.