La vacunación contra el virus del Ébola ha comenzado en la zona sanitaria de Bulape, en la provincia de Kasai, en la República Democrática del Congo (RDC), tras la confirmación de un nuevo brote de la enfermedad. Las primeras personas en recibir la vacuna son trabajadores sanitarios de primera línea y contactos cercanos de casos confirmados.
Según ha informado la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya se han entregado “400 dosis iniciales de la vacuna Ervebo contra el ébola —de las 2000 dosis almacenadas en la capital, Kinshasa— a Bulape, uno de los focos actuales del brote”. En los próximos días se distribuirán más dosis a otras localidades afectadas.
La estrategia utilizada es la denominada vacunación en anillo, que consiste en inmunizar a quienes han estado en contacto con pacientes infectados, así como al personal de salud más expuesto. "La vacuna se administra mediante una estrategia de vacunación en anillo, que consiste en vacunar a las personas con mayor riesgo de infección tras haber estado en contacto con un paciente con el virus confirmado”, ha explicado la OMS.
La vacuna Ervebo ha demostrado ser segura y eficaz contra el virus del Ébola de la especie Zaire, identificado como el causante del brote actual. “La vacuna Ervebo es segura y protege contra la especie del virus del Ébola de Zaire, confirmada como la causa del brote en curso”, añade el organismo.
Para reforzar la campaña, el Grupo Internacional de Coordinación para el Suministro de Vacunas ha autorizado el envío de 45.000 dosis adicionales a la RDC. La OMS, junto a socios como UNICEF, ha colaborado en la planificación logística y en la capacitación de los equipos de vacunación, que ya están operando en el terreno. “Los equipos de vacunación también están recibiendo capacitación en la recopilación de datos y apoyo sobre el terreno”, detalla el comunicado.
Además de las vacunas, el Gobierno congoleño ha comenzado a distribuir el fármaco Mab114, un tratamiento con anticuerpos monoclonales que será administrado en centros clínicos de Bulape. “También se han enviado tratamientos con el fármaco anti-monoclonal (Mab114) a los centros de tratamiento en Bulape para atención clínica”, señala la OMS.
Hasta ahora, 48 expertos de la OMS han sido desplegados en el país para apoyar en áreas clave como vigilancia epidemiológica, atención médica, control de infecciones y comunicación comunitaria. “Junto con organizaciones asociadas, [estos expertos] están apoyando al gobierno para fortalecer rápidamente las medidas de respuesta al brote para detener la propagación del virus”, precisa la organización.
En los países vecinos, la OMS también está colaborando con las autoridades sanitarias para mejorar su preparación operativa y evitar una posible expansión regional del brote. La OMS evalúa el nivel de riesgo como “alto a nivel nacional, moderado a nivel regional y bajo a nivel mundial”, aunque subraya la necesidad de mantener una respuesta rápida y coordinada para frenar la propagación del virus.
Contagios y muertes por el brote de Ébola
El brote fue declarado por las autoridades sanitarias congoleñas en la provincia de Kasai a principios de septiembre, luego de que se reportaran 28 casos sospechosos y 15 muertes, incluidos cuatro trabajadores sanitarios, hasta el día 4 de ese mes. Las zonas sanitarias afectadas son Bulape y Mweka, donde los pacientes presentaron síntomas como fiebre, vómitos, diarrea y hemorragias.
Las muestras analizadas el 3 de septiembre en el Instituto Nacional de Investigación Biomédica, en Kinshasa, confirmaron que el brote fue causado por la cepa Zaire del virus del Ébola.
Desde entonces, se activó una respuesta nacional encabezada por el Ministerio de Salud con apoyo técnico de la OMS. “Estamos actuando con determinación para detener rápidamente la propagación del virus y proteger a las comunidades”, declaró Mohamed Janabi, Director Regional de la OMS para África. “Apoyándonos en la amplia experiencia del país en el control de brotes de enfermedades virales, colaboramos estrechamente con las autoridades sanitarias para intensificar rápidamente las medidas de respuesta clave y poner fin al brote lo antes posible”.
La OMS también ha movilizado dos toneladas de suministros, incluyendo equipos de protección personal, material de laboratorio móvil y medicamentos. Sin embargo, la logística presenta retos: la zona afectada es de difícil acceso y se requieren más de 24 horas de viaje desde Tshikapa, la capital provincial, con muy limitadas conexiones aéreas.