En la primera semana de julio se inició la cuarta fase del Pacto de Salud Vasco, un proceso que desde sus orígenes ha buscado transformar el sistema sanitario de Euskadi. Esa semana se celebró una reunión con 50 dinamizadores, seleccionados por los distintos actores que componen la mesa del pacto, para presentarles el camino acordado en la fase anterior.
Tras ese encuentro, la Consejería de Salud del País Vasco difundió un vídeo en redes sociales donde el consejero, Alberto Martínez, detalló el contenido de la reunión. «El pacto vasco de salud no es un fin en sí mismo, los acuerdos alcanzados el pasado viernes marcan el inicio de una nueva era en Osakidetza«, expresó, subrayando que la transformación del sistema necesita líderes y equipos comprometidos.
Martínez agradeció a los dinamizadores el trabajo realizado entre febrero y junio en los 24 grupos de trabajo. Explicó que su papel seguirá siendo crucial en el seguimiento de los objetivos, las iniciativas y los indicadores consensuados. «Queremos que sigáis activos y activas, porque este pacto ha permitido que por primera vez todos los agentes, incluidos los pacientes, tengan voz en la construcción de un camino compartido», señaló.
Encuentro con asociaciones de pacientes
En la segunda semana de julio, el consejero mantuvo un encuentro con asociaciones de pacientes para reforzar ese protagonismo. En el acto, celebrado en el Parque Científico y Tecnológico de Gipuzkoa, Martínez recordó que “el pacto arrancó con el foco puesto en los pacientes, y hoy queremos darle mayor intensidad a ese compromiso”.
Durante esa jornada, el consejero anunció la preparación de un desarrollo normativo específico para asociaciones de pacientes. Su finalidad será reconocer su singularidad, garantizar su independencia y reforzar su capacidad de incidencia en el sistema sanitario. Además, avanzó la designación de una persona de referencia como interlocutora directa entre las asociaciones y la administración.
Representantes de diversas organizaciones, como la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, la Fundación de Esclerosis Múltiple de Euskadi o FEDEAFES, valoraron la experiencia como «muy enriquecedora» y destacaron el hecho de haber participado de forma activa en un proceso inédito en el Estado. Los asistentes mostraron también su compromiso para implicarse en la fase de implementación y seguimiento del pacto.
El enfoque 360º con los pacientes en el centro fue uno de los ejes centrales de la jornada. Dinamizadores de líneas estratégicas relacionadas con Atención Primaria, salud mental, cronicidad e innovación organizativa presentaron las propuestas consensuadas para lograr un sistema más eficiente y participativo.
Los directores de Investigación, Innovación y Evaluación, Iñaki Gutiérrez, y de Transformación, Planificación y Digitalización, Gontzal Tamayo, subrayaron que el cambio de paradigma vendrá de la mano de la innovación y de los resultados en salud. El encuentro se cerró con el testimonio de la paciente Leire Avellanal, que puso rostro a la importancia de situar la experiencia de los usuarios en el centro de las políticas sanitarias.
Reforma del Sistema Vasco de Salud
Según fuentes de la Consejería de Salud, «la decisión más relevante se tomó el 22 de julio», fecha en la que se renovó la estructura del Sistema Vasco de Salud con distintos nombramientos clave para pilotar la nueva etapa. Tras este paso, las mismas fuentes confirmaron a Gaceta Médica que la consejería ha solicitado comparecer en el Parlamento después de la intervención del Lehendakari, prevista para el 18 de septiembre, con el objetivo de explicar de manera detallada los compromisos y prioridades inmediatas.
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza contarán así con una nueva estructura tras un primer año de mandato marcado por la gestión de retos urgentes y la construcción de las bases para una transformación a medio y largo plazo del sistema público. Entre los principales cambios, la hasta ahora Viceconsejería de Salud se transforma en Viceconsejería de Salud: Transformación Digital y Resultados en Salud, al frente de la cual estará Gontzal Tamayo Medel, acompañado por Inés Gallego Camiña como directora de Transformación en Salud: Análisis, Planificación y Participación Ciudadana. Esta área estratégica tendrá como misión impulsar la digitalización, la innovación organizativa y la implantación de indicadores de resultados en salud para orientar el sistema hacia la eficiencia y la mejora continua.
Además, se refuerza la dimensión de la gobernanza con la creación de la Viceconsejería de Gobernanza y Sostenibilidad Sanitarias, que liderará Aritz Uriarte Fuertes, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad financiera y organizativa del sistema. En Osakidetza, Lore Bilbao Artetxe asumirá la Dirección General en sustitución de Susana López Altuna, y la neuróloga Maite Martínez de Albéniz Zabaleta será la nueva directora gerente de la OSI Donostialdea, encargada de impulsar proyectos estratégicos como el polo sanitario de Gipuzkoa y el nuevo hospital público de Tolosaldea.
Además, ayer se sumó otro nombramiento relevante. Se trata del neurólogo Koldo Berganzo Corrales, que fue designado como nuevo director de asistencia sanitaria de Osakidetza, cargo desde el que liderará la planificación, coordinación y gestión de la atención en hospitales y Atención Primaria. Con este conjunto de nombramientos, el Departamento de Salud busca consolidar un liderazgo multidisciplinar que marque el rumbo de la modernización del sistema sanitario vasco
La mesa se reunirá en abril de 2026
Finalmente, las mismas fuentes han confirmado a este medio que la próxima reunión de la mesa del Pacto de Salud Vasco se celebrará en abril de 2026. Será la primera gran cita tras el rediseño institucional de julio, y está llamada a marcar un punto de inflexión en la implementación de las más de 300 medidas acordadas en un proceso que, por primera vez, ha situado a las y los pacientes en el centro de la transformación sanitaria en Euskadi. En este sentido, fuentes de la Consejería remarcaron que la intención final de esta renovación de la estructura del Sistema Vasco de Salud y del propio pacto es «trabajar en los resultados» y «desburocratizar el sistema» para «dejar de hacer por hacer», consolidando así un nuevo modelo más ágil, eficiente y centrado en las personas.