El Ministerio de Sanidad ha activado este jueves, 16 de mayo, el Plan Nacional de Acciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la salud, que se pone en marcha cada verano para prevenir y mitigar los efectos negativos que el calor excesivo puede tener sobre la salud de la ciudadanía, especialmente en los grupos de riesgo o más vulnerables, como personas mayores, mujeres gestantes, menores y personas con enfermedades crónicas, así como en aquellos colectivos que desempeñan su trabajo o realizan esfuerzos al aire libre.
Este plan de prevención ante el calor permanecerá activado hasta el 30 de septiembre y, como principal novedad, introduce por primera vez la zona meteoalerta, utilizada por AEMET, como nivel territorial de referencia para los avisos de calor extremo, que complementa al nivel provincial utilizado en planes anteriores. El cálculo de los nuevos umbrales por zona meteoalerta ha sido realizado por el Grupo de Investigación en Cambio Climático Salud y Medio Ambiente Urbano, del Instituto de Salud Carlos III. Los avisos por calor extremo a nivel de zona meteoalerta estarán disponibles a partir del 3 de junio.
Una de las actuaciones prioritarias del Plan es la de alertar a las autoridades sanitarias y a la ciudadanía con la suficiente antelación de posibles situaciones de riesgo. Para ello, el Ministerio de Sanidad facilitará diariamente a las comunidades autónomas las predicciones de temperaturas máximas elaboradas por la AEMET, así como los niveles de riesgo sanitario por altas temperaturas. Esta información también estará disponible para la ciudadanía en la página web del Ministerio.
El Plan define para cada zona territorial un umbral de temperatura de impacto en salud a partir del cual se ha observado una relación estadística significativa entre mortalidad y calor.
Cada día, el Ministerio de Sanidad establece un nivel de riesgo para cada zona territorial en función de la diferencia entre las temperaturas predichas por AEMET para ese día y los dos días siguientes y el umbral de temperatura en impacto en salud. Existen cuatro niveles de riesgo: nivel 0 (verde), de ausencia de riesgo; nivel 1 (amarillo), de bajo riesgo; nivel 2 (naranja), de riesgo medio; y nivel 3 (rojo), de alto riesgo. En función de estos niveles, el Ministerio y las comunidades autónomas toman medidas acordes de comunicación y prevención del riesgo.
Medidas de protección
La exposición a temperaturas ambientales elevadas puede provocar una respuesta insuficiente del sistema termorregulador humano. El calor excesivo puede alterar nuestras funciones vitales si el cuerpo humano no es capaz de compensar las variaciones de la temperatura corporal. Una temperatura muy elevada produce pérdida de agua y electrolitos que son necesarios para el normal funcionamiento de los distintos órganos. En algunas personas con determinadas enfermedades crónicas, sometidas a ciertos tratamientos médicos y con discapacidades que limitan su autonomía, estos mecanismos de termorregulación pueden verse descompensados.
Desde un enfoque biológico, la exposición a temperaturas excesivas puede provocar problemas de salud como calambres, deshidratación, insolación o golpe de calor, con problemas multiorgánicos que pueden incluir síntomas tales como inestabilidad en la marcha, convulsiones e incluso coma.
Por eso, el Ministerio cuenta desde 2004 con un Protocolo de actuaciones de los Servicios Sanitarios ante una Ola de Calor y difunde un decálogo de consejos de prevención, ‘Disfruta este verano con salud’:
- Bebe agua y líquidos con frecuencia, aunque no sienta sed y con independencia de la actividad física que realice.
- Evita las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
- Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, presta especial atención a: bebés y menores, lactantes y mujeres gestantes, así como personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol). Para más información sobre los factores de riesgo pinche aquí.
- Permanece el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refréscate cada vez que lo necesite.
- Procura reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre en las horas centrales del día.
- Usa ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
- Nunca dejes ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a personas menores de edad, mayores o con enfermedades crónicas).
- Consulta a tu profesional sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
- Mantén tus medicinas en un lugar fresco; el calor puede alterar su composición y sus efectos.
- Haz comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.).
