El Ministerio de Sanidad ha expresado a Gaceta Médica su postura sobre la huelga indefinida que arranca hoy, tras la manifestación del sábado convocada por los sindicatos médicos por el Estatuto Marco. Recordemos que el 22 de enero (día en que se convocó la huelga indefinida por parte de los sindicatos) se fijó el calendario de paros del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio.
Los convocantes enmarcaron en un comunicado esta estrategia escalonada en la reciente unificación de las acciones sindicales. Con ella buscan reforzar la presión institucional y visibilizar el rechazo de los médicos al preacuerdo del Estatuto Marco entre Sanidad y los sindicatos nacionales del Ámbito de Negociación (SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF).
La posición del Ministerio ante el inicio de los paros
Ante el comienzo de la huelga, fuentes del Ministerio trasladan a Gaceta Médica que «desde el Ministerio, como no puede ser de otra forma, respetamos el derecho a la huelga«. Al mismo tiempo, subrayan que conviene recordar el marco que, en su visión, ha conducido a esta situación y el cauce en el que se ha desarrollado la negociación.
En ese sentido, defienden que la negociación del nuevo Estatuto Marco se ha realizado en el Ámbito de Negociación con las organizaciones sindicales que cuentan con representación legal. Según estas fuentes, se trata de «los sindicatos elegidos democráticamente por todos los profesionales sanitarios, incluidos los médicos», y son los interlocutores que establece la ley para este tipo de acuerdos.
El Ministerio añade que las organizaciones convocantes «no forman parte de ese ámbito por no haber obtenido la representación necesaria en las elecciones sindicales». Y remarcan que esa circunstancia, según su argumento, «no depende del Ministerio, sino del propio sistema democrático de representación laboral».
«No es un texto improvisado»
En su réplica, las mismas fuentes sostienen que el texto que ahora se tramita «no es improvisado». Afirman que sería el resultado de «más de tres años de trabajo y numerosas reuniones» y señalan que, además, incorpora «por primera vez un capítulo específico para el personal médico».
Respecto a la petición de un estatuto exclusivamente médico, el Ministerio dice que cree que esa vía supondría fragmentar el marco común que ordena al conjunto de profesionales del sistema sanitario público. También advierte de que, a su juicio, podría romper una lógica de trabajo multidisciplinar que consideran clave en el modelo sanitario.
Finalmente, estas fuentes apuntan a la existencia de «mecanismos legales y democráticos plenamente disponibles» para impulsar iniciativas de ese tipo, citando proposiciones de ley, iniciativas parlamentarias o enmiendas durante la tramitación del propio Estatuto. Y concluyen que, cuando se opta por no usar esos cauces y se elige la vía de la huelga, «quienes terminan asumiendo el impacto son los ciudadanos que necesitan atención sanitaria».