La ministra de Sanidad, Mónica García, se ha reunido este 22 de marzo con sociedades científicas (SS. CC.) y entidades de salud pública para evaluar y compartir la propuesta del nuevo Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027. Tras el encuentro, la ministra ha asegurado que existe un "amplio consenso" entre SS. CC. y en todas las comunidades autónomas (CC. AA.) en torno al nuevo Plan.
En este sentido, la titular de la cartera sanitaria ha agradecido a todas las asociaciones y sociedades que "están preocupadas" por un asunto que para el Ministerio es "crucial": "un plan contra el tabaquismo que hemos recuperado y que vamos a poner en marcha", ha asegurado García.
Y es que durante la reunión, calificada como "muy productiva" por la ministra, se han puesto sobre la mesa datos preocupantes. "No podemos permitirnos perder a 140 personas al día por el tabaco ni que 460 jóvenes inicien el hábito tabáquico al día; y estamos hablando de 50.000 fallecidos al año por este problema y 16 tipos de cáncer que están directamente condicionados por el hábito tabáquico", ha destacado la ministra. "Ante estas cifras, merecemos contundencia y sacar adelante este plan", ha concluido.
"Hace 15 años fuimos pioneros y vanguardistas en la lucha contra el tabaco en España; ahora queremos volver a coger el testigo y volver a ser referente en Europa y en todo el mundo", ha apuntado García. Así, se han marcado diversos objetivos: que menos gente se inicie en el hábito tabáquico, tener una generación libre de adicción al tabaco, que más gente deje de fumar y ayudarla en este propósito, contar con más espacios libres de humo y prevenir el humo de segunda generación. Además, "ahora tenemos unos consumos emergentes que tenemos que hacer frente", ha añadido la ministra.


Prórroga de la aprobación del Plan
Hace una semana se conocía que la aprobación de este Plan Antitabaco se posponía, a petición de las CC. AA., que pidieron al Ministerio "un poco más de tiempo". "Vamos a esperar el feedback que les hemos pedido a las CC. AA.; les dimos de plazo hasta el 27 de marzo para recoger sus propuestas", ha señalado García. Así, a partir de esa fecha, se llevará a cabo una Comisión de Salud Pública extraordinaria y, posteriormente, el pleno del Consejo Interterritorial (CISNS) se celebrará el 5 de abril. Por tanto, las próximas semanas serán "clave" para la aprobación de este Plan.
"El Plan ha sido consensuado por los responsables técnicos de cada una de las comunidades técnicas, que ya han dado su 'ok'. Ahora estamos esperando más cambios que tienen relación con otros departamentos que considere cada Dirección General de Salud Pública o cada Consejería. Estamos recogiendo sus comentarios e intentaremos introducir las sugerencias para volverlo a presentar en la Comisión de Salud Pública y al CISNS", ha aclarado Pedro Gullón, director general de Salud Pública, que ha acompañado a García durante la rueda de prensa.
En este contexto, Gullón ha asegurado que algunas de las medidas incluidas en el Plan ya están en marcha en algunas comunidades. Algo que también ha recalcado García: "Hemos estado estudiando los diferentes planes de todas las comunidades y hay muchas que han puesto en marcha planes para tener espacios, universidades o playas libres de humo. Es un trabajo que, amparados por el consenso y la evidencia científica vamos a sacar adelante", ha declarado. Asimismo, el Ministerio también quiere impulsar otro tipo de medidas que no están llevando a cabo aún las CC. AA.
Tras conocerse la prórroga de la aprobación del nuevo Plan Antitabaco, algunas sociedades científicas se han pronunciado acerca de esta cuestión. Es el caso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), quien ha expresado su "preocupación" por el retraso de la aprobación del plan. Así, ha instado a las autoridades a dar prioridad al alcance de un acuerdo.
SEPAR continúa defendiendo una "nueva legislación de control del tabaquismo". Ha señalado en un comunicado que, con ello, se conseguirá reducir el número de fumadores diarios. Y, por consiguiente, descendería de forma significativa la mortalidad atribuida al año al tabaquismo en España. Asimismo, ha destacado que la subida de los precios del tabaco, la ampliación de los espacios libres sin humo o el empaquetado genérico son "medidas que buscan desnormalizar el consumo de tabaco en la población española".
Además, incide en la importancia de incluir en este plan el acceso a tratamientos farmacológicos para dejar de fumar. "Se debe entender el tabaquismo como una enfermedad adictiva y crónica y se debe garantizar la asistencia cualificada al alcance de todos los fumadores por igual en dos niveles asistenciales", ha expuesto.
Finalmente, desde SEPAR consideran importante la equiparación de los cigarrillos electrónicos y los productos del vapeo al tabaco convencional. "Ambos son una puerta de entrada en el consumo de tabaco. Además, su consumo se asocia a patologías respiratorias y cardiovasculares y no son un método eficaz para dejar de fumar. Constituyen la principal amenaza para el control del tabaquismo en el mundo y son de fácil acceso en la población española. Deben tener la misma regulación que el tabaco convencional", han concluido.