Sanidad consigue sacar adelante el Plan de Salud Mental en un segundo CISNS marcado por el «consenso»

También se ha aprobado la creación de un grupo de trabajo para continuar mejorando la reserva estratégica de cara a enfermedades emergentes.

Tras un primer ‘no’ del pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) al Plan de Salud Mental propuesto por el Ministerio de Sanidad, llega el segundo intento. Y esta vez ha sido exitoso. Tal y como ha anunciado la ministra de Sanidad, Mónica García, en una rueda de prensa posterior al encuentro, se ha dado luz verde a este plan nacional para 2025-2027.

La reunión del CISNS, que ha tenido lugar este viernes 4 de abril en el Hotel Cigarral Santa María de Toledo, ha estado marcada por «el diálogo, la cooperación y el consenso», ha asegurado la ministra. «Se han aprobado 9 acuerdos, que se suman a los 48 que llevamos», ha especificado. En este sentido, ha recalcado que se ha dado luz verde a tres proyectos normativos.

Jesús Fernández Sanz, consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, que ejerce como comunidad anfitriona, esperaba al comienzo del encuentro que fuera un Consejo Interterritorial «de consenso». Y es que se han abordado muchos puntos en el orden del día, temas tanto normativos como funcionales, para continuar, en palabras del consejero, «potenciando nuestro fantástico Sistema de Salud».

En este sentido, la ministra ha querido agradecer a la comisionada de Salud Mental, Belén González, que, junto con los técnicos de las comunidades, «han ido tejiendo con mimo ese Plan de Salud Mental desde hace muchos meses». Del mismo modo, ha gradecido a las diferentes organizaciones implicadas que «han hecho llegar a este texto consensuado», así como a las CCAA que «han decidido apostar por el consenso».

Según García, es el plan «más ambicioso» que ha tenido España: «Responde a los malestares de nuestra época, coloca en el centro a las personas más vulnerables y moviliza a múltiples actores con el propósito común de reducir el sufrimiento psíquico y garantizar una vida que no duela», ha señalado.

Tres grandes retos

El plan tiene aparejados 39 millones de euros que se suma a los presupuestos que ha habido en los pasados años, que «hace un total de 101 millones que se han destinado a la salud mental en los últimos años». Con este montante, ha apuntado García, quieren abordar los tres grandes retos presentes en el plan: el consumo de psicofármacos, la falta de profesionales () y la garantía de derechos para las personas con problemas de salud mental.

«España es el país con mayor consumo de ansiolíticos e hipnóticos, un consumo que se ha vuelto preocupante entre los jóvenes y las mujeres, donde su consumo se ha duplicado», ha advertido la ministra. «Necesitamos garantizar no solo un uso racional de los psicofármacos, asegurando no solo que sean una herramienta útil, pero no la única respuesta para todos los malestares psicológicos y psíquicos», ha agregado. Ante ello, el plan incluye el desarrollo de una guía para práctica clínica basada en la evidencia que oriente en la deprescripción de los antidepresivos.

Por otro lado, la ministra ha asegurado que el Ministerio va a apoyar la regulación de la especialidad de Psicología Clínica en la infancia y la adolescencia y va a facilitar la integración de las redes de personas que hayan atravesado problemas de salud mental en la figura del acompañante terapéutico. Del mismo modo, van a pedir a las CCAA elaborar un informe de necesidades de recursos humanos de profesionales de salud mental.

Sin embargo, algunas CCAA han lamentado la «escasa» financiación con la que cuenta el plan. Es el caso de la Comunidad Valenciana, cuyo secretario autonómico de Planificación, Información y Transformación Digital, Bernardo Valdivieso, ha señalado que conlleva «una financiación claramente insuficiente, como lo demuestra simplemente el hecho de que para este año el presupuesto de la Conselleria de Sanidad en esta materia sea de casi 200 millones de euros, frente a los 39 millones que plantea el Gobierno central para toda España».

En este contexto, García ha señalado durante su intervención que la financiación «no ha sido motivo de disputa» en la reunión. Eso sí, ha apuntado que las CCAA han señalado que «faltan recursos humanos».

Otros puntos tratados

Así, además del Plan de Salud Mental, se han abordado cuestiones sobre recursos humanos, un aspecto en el que la Comunidad de Madrid quería hacer especial hincapié. La consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, reclamaba a la entrada del pleno del CISNS un plan de recursos humanos: «La alta tecnología en salud mental son los psicólogos clínicos, los psiquiatras y en eso tenemos que trabajar, que es lo que nos falta», afirmaba. Asimismo, considera que «falta abordar el tema del Plan de Recursos Humanos de forma monográfica» en el CISNS.

Asimismo, entre los puntos del orden de día se incluía el abordaje de la esclerosis múltiple dentro de las enfermedades neurodegenerativas, la ampliación de la cartera común de las pruebas genéticas o el plan anual de la evaluación de las tecnologías sanitarias. Y también se ha aprobado la creación de un grupo de trabajo para continuar mejorando la reserva estratégica de cara a enfermedades emergentes.