España se enfrenta a un nuevo reto epidemiológico tras recibir la notificación oficial del Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola de la OMS. Tras evaluar los datos, el organismo ha dictaminado que se ha restablecido la transmisión endémica del sarampión en nuestro país, un estatus que España mantenía desde 2016.
A pesar de esta alerta, el Secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha querido contextualizar la situación con un mensaje de calma respecto a la confianza en las vacunas, ya que "no parece que en España las creencias contrarias a la vacunación (antivacunas) hayan ganado mucho peso. Las cifras de vacunación son similares ahora a la época prepandemia y tenemos casi un 98% de vacunación con una dosis frente a sarampión (triple vírica) y casi 95% de vacunación completa (dos dosis)”, ha señalado el Secretario de Estado.
El peso de los casos importados y la movilidad internacional
Según Padilla, la reaparición del virus no se debe a un fallo generalizado del sistema, sino a la interacción con un contexto global donde el sarampión está al alza. En 2024, la Unión Europea registró más de 35.000 casos, diez veces más que el año anterior. En España, durante ese año se confirmaron 227 casos, de los cuales un 23,3% fueron importados y un 44,9% estuvieron relacionados con la importación.
El Secretario de Estado subraya que, “con esas cifras, el incremento de casos se produce derivado, principalmente, de una alta circulación con países donde ha habido aumento de casos”. De hecho, los principales países de origen de estos casos fueron Marruecos y Rumanía. Esta tendencia se ha intensificado en 2025, año en el que se confirmaron 397 casos hasta finales de diciembre.
El mito de la inmunidad de rebaño y la importancia de la distribución
Uno de los puntos clave para entender este retroceso es que no basta con tener cifras globales altas; el virus aprovecha cualquier "agujero" en la cobertura. Aunque España roza los niveles óptimos, la segunda dosis se situó en un 93,8% en 2024, ligeramente por debajo del umbral del 95% recomendado por la OMS para garantizar la inmunidad colectiva.
Sobre esto, Javier Padilla ofrece una reflexión técnica fundamental: “Esto es un ejemplo de que la inmunidad de rebaño no funciona como popularmente se piensa, en ocasiones, eliminando toda transmisión al llegar a una cifra de cobertura vacunal. Es un asunto de número pero también de distribución”. El informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) respalda esta tesis, señalando que la mayoría de los casos se produjeron en brotes vinculados a subgrupos de población "escasamente inmunizados".
Nueva estrategia: búsqueda activa y vacunación segmentada
Ante este escenario, el Ministerio de Sanidad ya trabaja en la actualización del Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola. Cabe destacar que, a diferencia del sarampión, España mantiene el estatus de eliminación de la rubeola.
La nueva hoja de ruta ministerial se centrará en la precisión. Según Padilla, “toca, y también se recoge en la nota del ministerio, reforzar la búsqueda activa de agrupaciones de población no vacunada (o incompletamente vacunada) para hacer ese abordaje y trabajar para que allí donde hay una agrupación de no vacunación, haya una intervención adecuada a su caso (falta de acceso, exclusión, reticencia…)”.
Esta estrategia busca aumentar la sensibilidad de la vigilancia para asegurar que ningún caso sospechoso pase desapercibido. Como conclusión, el Secretario de Estado insiste en que el camino a seguir es la perseverancia y la personalización de las campañas: “Dicho esto, aunque no baste con altas tasas de cobertura, las altas tasas de cobertura son fundamentales. Seguir aumentándolas, promoviendo la confianza vacunal y segmentando acciones es clave”.