Las unidades de salud mental desplegadas por la DANA han realizado más de 500 intervenciones comunitarias

La ministra de Sanidad visita en Catarroja a los equipos de salud mental desplegados tras la DANA y pone en valor la colaboración comunitaria para prevenir trastornos emocionales a medio plazo

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La ministra de Sanidad, Mónica García, ha visitado en la localidad de Catarroja a los miembros de la USME que trabajan sobre el terreno y ha participado en una de sus actividades comunitarias con afectados por la DANA y asociaciones de víctimas. "Hoy hemos venido aquí a Catarroja a conocer de primera persona el trabajo que se lleva haciendo desde hace meses con estas UMES", explicó, recordando que el objetivo es "sanar no solamente las heridas individuales, sino también las heridas colectivas y las heridas comunitarias".

Desde que los equipos de respuesta se desplegaron en la zona, hace algo más de dos meses, han llevado a cabo más de 500 intervenciones comunitarias en las zonas afectadas por la DANA. La actuación ha contado con la colaboración activa de más de 30 entidades locales y organizaciones sociales, educativas y sanitarias. "Venimos a conocer de primera mano este trabajo que lleva haciéndose desde hace meses, un trabajo que es invisible y que tiene que ver con apoyar y hacer un apoyo activo en el territorio desde abajo", añadió la ministra.

Previo a la puesta en marcha de los equipos USME, se realizaron dos estudios de campo para comprender la situación emocional y social de las comunidades afectadas. El primero, elaborado por Médicos del Mundo, analizó el impacto emocional de la catástrofe; el segundo, desarrollado por APLICA, consistió en un mapeo exhaustivo de los recursos comunitarios disponibles en el territorio. Una información esencial para priorizar intervenciones e integrar a las USME en el tejido local y maximizar su impacto.

El operativo está conformado por 13 equipos USME: 12 en municipios valencianos y uno en Letur (Albacete). Uno de estos equipos tiene como mandato específico acompañar a las asociaciones de víctimas de la DANA, dada su especial vulnerabilidad emocional. En este sentido, García dejó claro que "según la evidencia científica, después de los primeros auxilios emocionales, a partir de los cuatro o seis meses puede venir una patologización de los diferentes duelos", de ahí que el Ministerio trabaje "para intentar prevenir, ayudar, apoyar y acompañar" en coordinación con las instituciones locales.

De acuerdo con el convenio firmado entre el Ministerio de Sanidad y la Generalitat Valenciana, los equipos USME no realizan atención asistencial individualizada. Su labor se concentra en la intervención comunitaria, con el objetivo de fortalecer vínculos sociales, proporcionar apoyo emocional colectivo y facilitar el acceso a recursos locales. Cada equipo está integrado por profesionales de psicología, enfermería, trabajo social, terapia ocupacional y educación social, con experiencia en intervenciones post-catástrofe. Los casos que requieren atención especializada son derivados a los servicios autonómicos de salud.

Las acciones realizadas abarcan talleres de primeros auxilios psicológicos, actividades de expresión emocional, acompañamiento a personas mayores, apoyo a profesionales y grupos de ayuda mutua para personas cuidadoras, voluntariado y colectivos con discapacidad. Estas intervenciones se desarrollan en centros de salud, asociaciones locales, residencias, domicilios y otros espacios comunitarios. En varios municipios, las USME han sido integradas en los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción (CLER), consolidando su papel dentro de los planes de recuperación post-catástrofe. Además, se ha creado un grupo de trabajo intermunicipal para incorporar el enfoque psicosocial en los planes locales de emergencia.

La colaboración con organizaciones como Cruz Roja, Cáritas, Psicólogas Sin Fronteras, Mensajeros de la Paz, CEPAIM y otras entidades locales ha permitido generar una red de apoyo sólida y adaptable. Destacan iniciativas como los espacios de escucha para hombres en Algemesí, grupos de ventilación emocional para profesionales en Sedaví y talleres intergeneracionales en Aldaia y Utiel. En Catarroja, se ha creado una unidad específica de acompañamiento emocional para los miembros de las asociaciones de víctimas.

Durante su intervención, García insistió en que si no se escucha a la sociedad y a las asociaciones no es posible ser "capaces de percibir y empatizar", y reivindicó la prevención como la base de la sanidad pública. En este sentido, se refirió también a los programas de cribado de cáncer: "Si hay algún sistema sanitario que ha fallado en los cribados y ha fallado en la prevención, le ha fallado a la sanidad pública y le ha fallado a las mujeres". Añadió que la prevención "es la piedra angular de nuestro sistema sanitario" y pidió transparencia a todas las comunidades autónomas. Por último, sobre el debate del cambio de horario, señaló: "La salud es el argumento de mayor peso que tiene que haber en este país", añadiendo que los desajustes horarios "producen insomnio, malestar y no se acompasan con nuestro ritmo interno".


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