«País Vasco debe cumplir su compromiso de vacunar a los mayores de 65 años contra el herpes zóster»

El presidente de ANENVAC, José Antonio Forcada, lamenta que las enfermeras tengan que dar la cara por una mala planificación política y alerta de una situación de falta de equidad frente a otras CCAA

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La polémica por la falta de vacunas frente al herpes zóster en el País Vasco ha reabierto el debate sobre la planificación sanitaria y la equidad en la vacunación de adultos mayores. Tal y como contó Gaceta Médica, la falta de vacunas provocada por una licitación que se ha quedado corta está afectando a la inmunización de los mayores de 65 años, en un contexto en el que los laboratorios no tendrían problemas para suministrar más dosis.

La licitación vigente cuenta con un presupuesto de unos cinco millones de euros y contemplaba la compra de 39.980 dosis, equivalentes a menos de 20.000 personas inmunizadas, ya que la pauta requiere dos dosis por paciente. Sin embargo, el País Vasco cuenta con aproximadamente 529.000 mayores de 65 años, lo que ha generado un evidente desequilibrio entre la oferta y la demanda vacunal.

Mientras la Consejería de Salud vasca limita la vacunación a los grupos de riesgo, las enfermeras están teniendo que explicar a la población por qué no hay dosis disponibles pese a que se les prometieron. Para analizar esta situación, conversamos con José Antonio Forcada, presidente de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (ANENVAC).

Pregunta. ¿Cómo se está viviendo la situación actual de falta de vacunas contra el herpes zóster en el País Vasco?

Respuesta. Haciendo un poco de histórico, cuando se comienza la vacunación frente a herpes zóster, el Consejo Interterritorial, o sea, todas las comunidades autónomas, deciden que se vacunará a una serie de personas de grupos de riesgo riesgo. Y luego se vacunará poblacionalmente a dos cohortes: Los que van a las personas que van llegando a los 65 y las personas que van llegando a los 80.

Eso es el compromiso al que llegan todas las comunidades autónomas que van a implantar esa vacunación. ¿Qué ocurre en el País Vasco en el año 2023? deciden ofrecer la vacunación no solo a estas dos cohortes, sino a toda la población mayor de 65 años. Dan una instrucción de manera que se ofrece la vacunación a todos los mayores de 65. Pero ocurre que para hacer esta vacunación, no compran suficientes dosis pensando que la gente no va a querer vacunarse. No hacen un esfuerzo real de prevención para proteger a la población, sino es más una cosa de tipo político, de populismo. De decir: "Si queréis nos vacunamos a todos", pero es mentira porque no tienen bastantes dosis.

P. ¿Qué consecuencias ha tenido esa falta de previsión?

R. Ya hace tiempo se han quedado sin dosis. Cuando la gente va a pedir la vacuna le toca a la enfermera excusarse y decirle: "Mire, no le puedo vacunar porque no hay dosis y las que hay, las tenemos que reservar para las personas que están en los grupos de riesgo". Y la Consejería de Salud del País Vasco tampoco da una respuesta. La respuesta lógica hubiera sido, si yo me he equivocado queriendo vacunar a toda la población, pedir perdón y adaptarme a esas dos cohortes. O, si yo ya he ofrecido la vacunación a todos y ya he hecho una oferta, tendré que comprar muchas más dosis para poder llegar a toda la población y ponerlo en marcha.

P. ¿Cuál es el papel que están teniendo las enfermeras en esta situación?

José Antonio Forcada, presidente de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (ANENVAC)

R. El tema que nos ocupa es que a las enfermeras les está tocando dar la cara en una situación que no les corresponde, porque los rectores políticos sanitarios no han hecho las cosas bien. Ese es el el resumen de todo. No han comprado bastantes dosis y tampoco pueden ir diciendo que no hay vacunas, porque vacunas el laboratorio tiene. Lo que tienen que hacer es comprarlas. No pueden excusarse en que hay un desabastecimiento, porque yo he estado hablando con gente de las compañías que suministran las vacunas y tienen para quien las necesite.

Es decir, todo son excusas, y quien lo paga es la población a la que tú le has creado una demanda objetiva diciéndole que la vas a vacunar frente a herpes zóster. También, hay un tema de equidad. Si el resto de comunidades autónomas están vacunando, como mínimo, a estas dos cohortes poblacionales, 65 y 80, en el País Vasco no llegan ni a eso. Entonces, no existe equidad en el sistema sanitario en cuanto a la protección y a la prevención de la población.

P. ¿Qué deberían hacer ahora las autoridades sanitarias vascas?

R. Lo que tienen que hacer es cumplir con sus compromisos. Si su compromiso es vacunar a toda la población mayor de 65 años, cumple con tu compromiso. Si tú ves que no vas a cumplir tu compromiso, explícale claramente a la población que no tienes dinero para tantas dosis de vacunas y que te vas a limitar a vacunas a la población de 65 y a 80 años. Pero eso ya es incumplir un compromiso que tú has tenido.

Objetivamente no es de recibo. Entonces, lo que tendrían que hacer es cumplir con su con su promesa. Cumplir con las expectativas que han creado. Si no, que busquen soluciones, pero lo mínimo que tienen que hacer es tener dosis para las cohortes de 65 y 80, y para los grupos de riesgo. Eso es lo mínimo que tienen que hacer.

P. ¿Qué valoración hace sobre la inversión realizada en dosis y su impacto real?

R. La población mayor de 65 años en el País Vasco supera al medio millón de personas. ¿Dónde vas con 40.000 dosis? ¿A quién vas a vacunar? ¿Vas a discriminar a la población a ver a quién le toca y a quién no le toca? Éticamente no es correcto. Tienes que ofrecerlo a toda la población. Luego esta decidirá si quiere vacunarse o no, pero tienes que tener dosis para ofrecer a toda la población.

P. ¿Cómo está afectando esto al ánimo de las enfermeras?

R. Claro que no es fácil. ¿Qué culpa tienen las enfermeras de que la Administración lo haga mal? Las enfermeras llevan tragando sapos, carros y carretas porque no se puede ofrecer todo lo que deberíamos a la población, ya que no se les pone a su disposición. Entonces, las enfermeras están muy molestas por esta situación en la que tienen que dar la cara ante la población, cuando el que tiene que dar la cara es el consejero, la consejera o los responsables.

P. ¿Y qué mensaje lanza a las autoridades y a la ciudadanía?

R. Lo importante es recordarles a todos que con la salud de la gente no hay que jugar. Si tú estás vacunando frente a herpes zoster, no es por poner una vacuna más, sino por proteger una parte importante de la salud de la población. Entonces, hay que pensar más en la prevención y en que te juegas la salud de la población.


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