Las vacunas que recomiendan los expertos de Salud Pública para voluntarios y afectados por la DANA de Valencia

La SEMPSPGS insta a reforzar el cumplimiento de las medidas adoptadas por el Ministerio y la Conselleria de Sanidad.

Desde la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) alertan del grave riesgo para la salud pública que pueden llegar a suponer las inundaciones como las que están sufriendo en la Comunidad de Valencia a causa de la DANA, debido a las consecuencias de la situación higiénico-sanitaria generada.

Y es que la proliferación de agentes infecciosos, la exposición a condiciones insalubres y la posible interrupción de los servicios básicos conllevan situaciones «muy peligrosas» que pueden acarrear más víctimas, tal y como señala la SEMPSPGS. Por ello, en colaboración con las recomendaciones de otros organismos como la Conselleria de Sanidad de la Comunidad Valencia, instan a reforzar el cumplimiento de las medidas adoptadas.

Aunque dichas recomendaciones se aplican a toda la población, la SEMPSPGS hace énfasis especialmente en los voluntarios, los habitantes de las zonas que han resultado afectadas y los profesionales sanitarios que se encuentran en zonas inundadas. «El cumplimiento de las medidas es fundamental para prevenir enfermedades infecciosas, proteger la salud individual y colectiva y asegurar una respuesta efectiva en la situación de emergencia», asegura la sociedad científica.

Inmunización

En este sentido, una de las medidas fundamentales que destaca la SEMPSPGS es la vacunación para prevenir dichas enfermedades. En concreto a los voluntarios que se encuentran en la región para ayudar con las consecuencias de la tragedia, se recomienda la vacunación frente a la gripe, COVID-19, hepatitis A, fiebre tifoidea y la actualización del calendario de vacunación infantil. «La inclusión de la vacuna contra la fiebre tifoidea es particularmente importante para aquellos en contacto cercano con zonas afectadas por aguas contaminadas, debido al riesgo de infección por ingestión accidental de agua o alimentos contaminados», apunta la sociedad.

Por otra parte, para los residentes, lo fundamental es priorizar la vacunación de personas mayores y aquellos en riesgo contra la gripe y la COVID-19. Además, en personas jóvenes y población sin acceso seguro a agua potable, se sugiere considerar la vacunación contra la hepatitis A y la fiebre tifoidea para minimizar el riesgo de enfermedades entéricas en situaciones de exposición prolongada a aguas contaminadas.

Objetivos

  1. Prevenir y reducir la incidencia de enfermedades infecciosas en personas expuestas a condiciones de insalubridad en zonas de inundación.
  2. Establecer protocolos de actuación para los equipos de respuesta, con énfasis en la higiene, el control de infecciones y la manipulación segura de residuos y alimentos.
  3. Ofertar inmunización y cuidado personal a los voluntarios y residentes para mejorar su resistencia ante posibles brotes epidémicos.
  4. Facilitar el acceso a información confiable y actualizada, a fin de garantizar que las comunidades afectadas y los equipos de intervención mantengan las mejores prácticas de seguridad y prevención.

Otras medidas higiénico-sanitarias

Además de la inmunización, a SEMPSPGS ha recalcado otras medidas que recomiendan los organismos oficiales, como el Ministerio de Sanidad y la Conselleria valenciana o el hospital La Fe de Valencia:

Agua potable y alimentación

  • Uso de agua potable: utilizar exclusivamente agua potable para beber, cocinar y lavarse los dientes. Seguir las indicaciones de las autoridades locales sobre el suministro de agua segura.
  • Manipulación de alimentos: lavar las manos antes de manipular alimentos. Evitar consumir productos en contacto con el agua o barro, excepto latas y tarros herméticos que deben desinfectarse adecuadamente (lavado con agua y jabón, enjuague, inmersión y secado
    al aire).
  • Alimentos refrigerados: evitar el consumo de alimentos refrigerados que hayan perdido la cadena de frío. Almacenar comida en áreas secas y elevadas.

Limpieza y protección personal

  • Población vulnerable: niños, personas mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas deben evitar realizar tareas de limpieza en las áreas inundadas.
  • Uso de equipos de protección: utilizar calzado de goma, ropa larga, guantes, mascarilla y protección ocular durante la limpieza. Cambiar la ropa diariamente.
  • Desinfección de superficies: limpiar suelos y paredes con agua y jabón, seguido de una desinfección con lejía diluida. Mantener heridas cubiertas y limpias para prevenir infecciones.

Gestión de residuos

  • Almacenamiento y gestión de residuos: los residuos deben ser colocados en bolsas y, de ser posible, en contenedores específicos para evitar acumulaciones que representen un riesgo sanitario. Con respecto a las aguas y barro generadas en las calles y demás superficies, a ser posible no se deben enviar por la red de alcantarillado ya que las filtraciones pueden contaminar el agua de consumo. Si la situación es imprescindible se intentará tener agua embotellada para personas vulnerables, ante esa posibilidad.
  • Desecho de materiales contaminantes: no desechar barro o sólidos en el alcantarillado y evitar el contacto con restos de animales. Notificar a las autoridades locales para su retiro seguro.

Uso seguro de equipos y evitar riesgos

  • Electricidad y generadores: evitar el uso de electricidad en áreas inundadas y utilizar generadores portátiles en exteriores para evitar intoxicación por monóxido de carbono.
  • Movilidad en zonas inundadas: evitar caminar o conducir en áreas con agua estancada y alejarse de edificios o estructuras inestables.
  • Protección contra mosquitos: usar ropa que cubra el cuerpo y aplicar repelente en áreas expuestas.

Atención a infecciones en situación de inundación

a. Infecciones cutáneas (cuidado con la piel y mucosas)

  • Riesgo y prevención: las infecciones cutáneas pueden aparecer entre 3 y 4 días después de la exposición y persistir hasta tres semanas. Las bacterias comunes incluyen Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes y Vibrio spp. en zonas marinas.
  • Tratamiento: limpiar las heridas con suero salino, retirar restos y aplicar el tratamiento antibiótico adecuado. Derivar a hospital si se observan signos de infección sistémica.

b. Infecciones respiratorias

  • Factores de riesgo: la exposición prolongada al exterior o el hacinamiento en refugios facilitan las infecciones respiratorias virales y la
    neumonía por aspiración de agua contaminada.
  • Tratamiento: derivar a hospital en casos graves y tratar con antibióticos como levofloxacino en primera opción.

c. Enfermedades gastrointestinales

  • Factores de riesgo: la falta de higiene y el consumo de agua no potable pueden originar enfermedades gastrointestinales bacterianas y virales, incluyendo diarrea por Vibrio cholerae y E. coli.
  • Tratamiento: Asegurar la hidratación y derivar a hospital en caso de síntomas graves o inmunosupresión.

d. Zoonosis y enfermedades transmitidas por vectores

  • Leptospirosis: especialmente relevante en zonas endémicas, se presenta como fiebre, dolor muscular y en casos graves puede causar insuficiencia renal. Derivar a hospital en caso de síntomas severos.

Cuándo consultar al personal sanitario

  • Atención médica inmediata: consultar al personal sanitario en caso de heridas infectadas, fiebre, vómitos, diarrea o síntomas graves. También si hay condiciones crónicas que requieren atención si el paciente experimenta altos niveles de estrés.

Acceso a información confiable

  • Fuentes oficiales: consultar únicamente canales oficiales para obtener información precisa y evitar la desinformación.

Salud mental y apoyo psicológico

Solicitar la ayuda psicológica necesaria por parte de ciudadanos, voluntarios, sanitarios y quien lo necesite, para seguir dando el servicio adecuado a la situación catastrófica que se ha producido. «Este aspecto es fundamental y, desde luego, imprescindible para los familiares que han perdidos sus seres queridos y todas sus pertenencias», apunta la sociedad.

«El cumplimiento de estas recomendaciones contribuirá significativamente a reducir el riesgo de brotes infecciosos, proteger la salud mental y física de las personas afectadas y evitar más daños por la emergencia», concluye.


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