El ministro de Salud y Atención Social del Reino Unido, Wes Streeting, ha presentado su dimisión al primer ministro británico, Keir Starmer, a través de una carta publicada en su cuenta de X. En la misiva, fechada el 14 de mayo de 2026, Streeting explica que, tras haber "perdido la confianza" en el liderazgo del jefe del Gobierno laborista, ha concluido que sería "deshonroso y contrario a sus principios" continuar en el cargo.
En su carta, Streeting reivindica los avances logrados durante su etapa al frente del departamento. Asegura que las cifras confirman que se han superado los objetivos de tiempos de espera "pese a las huelgas" y que las listas de espera cayeron en 110.000 personas en marzo, "la mayor caída mensual, fuera de la COVID-19, desde 2008". También, destaca la contratación de "2.000 médicos de cabecera más", el aumento de la satisfacción del 60% al 74,5% y el cumplimiento del objetivo de reclutar a 8.500 profesionales de salud mental tres años antes de lo previsto.
Sin embargo, Streeting vincula su salida a la situación política del Partido Laborista tras los últimos resultados electorales. Señala que "no hay duda" de que la impopularidad del Gobierno fue "un factor importante y común" en las derrotas en Inglaterra, Escocia y Gales, y advierte de que, donde se necesita "visión", hay "vacío", y donde se necesita "dirección", hay "deriva". Además, sostiene que los líderes deben asumir responsabilidades y critica el "enfoque duro" hacia las voces discrepantes.
Streeting asegura en la carta que considera evidente que Starmer no encabezará al Partido Laborista en las próximas elecciones generales y defiende que el debate sobre el futuro de la formación debe ser "una batalla de ideas" y no de "personalidades ni mezquinas facciones". Pese a presentar su dimisión, Streeting agradece la oportunidad de haber servido como secretario de Estado de Salud y Atención Social, cargo que describe como "la mayor alegría" de su vida, y afirma estar "profundamente entristecido" por abandonar el Gobierno de esta manera.