El conflicto entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos del Ámbito de Negociación (SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde) alcanza este martes un punto crítico. Mientras ambas partes se reúnen para negociar el nuevo borrador Estatuto Marco, el personal estatutario del Sistema Nacional de Salud (SNS) está convocado a concentrarse en centros sanitarios de todas las comunidades autónomas bajo el lema “Un Estatuto para avanzar”.
La doble jornada de negociación y protesta responde al malestar creciente entre los trabajadores del SNS y sus representantes sindicales, que denuncian que el Ministerio pretende aprobar un texto que no incorpora medidas clave para mejorar sus condiciones laborales. Entre ellas, reclaman el reconocimiento retributivo asociado al nuevo modelo de clasificación profesional y el acceso a la jubilación voluntaria —ya sea anticipada o parcial—.
Las organizaciones sindicales advierten que el Ministerio “quiere dar cerrojazo” al texto normativo de forma precipitada, rompiendo el calendario de trabajo previamente pactado. “Ha decidido romper el calendario de reuniones y ha optado por una huida hacia adelante que no beneficia a nadie”, critican. En su opinión, el Ministerio ha estirado los tiempos cuando le ha convenido, y ahora actúa con prisa “por razones de oportunidad política”.
En este contexto, los sindicatos han convocado una serie de movilizaciones que arrancan este martes con concentraciones en los centros de trabajo y que continuarán con una gran protesta frente al Ministerio de Sanidad el próximo 1 de octubre, seguida de paros parciales y, en última instancia, una posible huelga general en el sector sanitario.
Desde el Ámbito de Negociación reiteran que su voluntad sigue siendo la de negociar “todo el tiempo que sea necesario” para lograr mejoras reales para cerca de un millón de profesionales del SNS, pero consideran que el Ministerio busca cerrar la negociación unilateralmente, sin un verdadero consenso. También rechazan que la celebración del Foro Marco para el Diálogo Social sustituya al proceso negociador real, al carecer de competencias legales para ello.
Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado que el nuevo borrador del Estatuto Marco recoge “avances sustanciales” en derechos y condiciones laborales, incluyendo la reducción de jornada, una mejor organización del tiempo de trabajo y medidas contra la precariedad. “Hay definiciones claras sobre la jornada ordinaria, las peonadas y la atención urgente, y se establece una base común para que las comunidades puedan seguir mejorando estas condiciones”, ha defendido.
También destacó que su equipo ha mantenido reuniones técnicas con las comunidades autónomas para avanzar en un texto común, tras lo cual continuará el diálogo con sindicatos y demás actores implicados. “Después de eso, debemos continuar el diálogo con todos los agentes implicados: sindicatos, comunidades y el Ministerio de Sanidad”, ha afirmado la ministra, insistiendo en que el objetivo es lograr un Estatuto Marco que respete las competencias autonómicas pero ofrezca garantías comunes para todo el SNS.
Sin embargo, los sindicatos no ven reflejadas sus demandas en el documento actual. La presidenta de SATSE, Laura Villaseñor, ha sido tajante: “Nos da la impresión de que lo que quieren es boicotear la negociación. Pedimos al Ministerio que rectifique y retome el diálogo. No vamos a permitir que se legisle a espaldas del millón de profesionales del sistema sanitario”.
Medidas «irrenunciables»
El pasado mes de julio el Ministerio de Sanidad entrego el nuevo borrador del Estatuto Marco a las organizaciones, sin embrago estas no están conformes con el mismo. Entre sus demandas figuran medidas que consideran “irrenunciables”, como el reconocimiento retributivo vinculado a la nueva clasificación profesional, la implantación de la jornada de 35 horas, el derecho a la jubilación voluntaria en diferentes modalidades, el reconocimiento del solape de jornada y una mejor regulación de la jornada ordinaria y complementaria.
La primera respuesta sindical será una serie de concentraciones en centros de trabajo, seguidas de una movilización frente al Ministerio de Sanidad el próximo 1 de octubre, paros parciales y, eventualmente, una huelga general en el sector sanitario, cuya fecha aún no se ha confirmado.
“No se aceptará que se cierre en falso una negociación histórica que afecta a cerca de un millón de trabajadoras y trabajadores del sistema sanitario público”, advirtieron. Desde que terminó el verano, el conflicto entre el Ministerio y los sindicatos ha ido escalando hasta alcanzar su punto más crítico. Ya en julio, el Ámbito de Negociación lanzó un ultimátum: si no se atendían sus peticiones en el plazo previsto, comenzarían las protestas. Ese mismo mes, el Ministerio entregó un nuevo borrador del Estatuto Marco, que no ha satisfecho a las organizaciones sindicales. A escasas horas del encuentro, el futuro del Estatuto Marco sigue en el aire. Todo dependerá del documento que Sanidad ponga sobre la mesa.