El Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha marcado un hito histórico en la medicina cardiovascular tras recibir la aprobación de la FDA (Food and Drug Administration) para su sistema ACORYS®. Esta tecnología, que permite el diagnóstico y tratamiento de arritmias mediante un pionero mapeo cardíaco no invasivo, supone la culminación de décadas de esfuerzo investigador y abre las puertas del mercado estadounidense a una solución nacida en el seno de la sanidad pública madrileña.
Hasta hace poco, el diagnóstico preciso de las arritmias complejas requería, en muchos casos, de procedimientos invasivos como el cateterismo diagnóstico o el uso de pruebas de imagen costosas y prolongadas como la tomografía computarizada o la resonancia magnética. La llegada de ACORYS® rompe con este paradigma.
Se trata de la primera tecnología no invasiva en el mundo capaz de realizar un registro global de la actividad eléctrica del corazón. Lo hace a través de un chaleco con electrodos que, en cuestión de minutos, captura la información de las cuatro cavidades cardíacas. Este enfoque no solo simplifica el proceso, sino que proporciona a los clínicos una representación tridimensional en tiempo real que transforma la manera en que se detectan y tratan las patologías del ritmo cardíaco.
¿Cómo funciona ACORYS®?
La técnica de ACORYS® reside en su capacidad para ofrecer un mapeo electroanatómico global en cuatro dimensiones sin necesidad de pruebas de imagen previas. El primer paso es la colocación del chaleco, cuando el paciente se viste con el dispositivo, que integra múltiples electrodos de alta precisión, seguido de una captura instantánea, ya que desde el primer latido, el sistema registra la actividad eléctrica de forma completa.
ACORYS® es la primera tecnología no invasiva en el mundo capaz de realizar un registro global de la actividad eléctrica del corazón en tiempo real mediante un sencillo chaleco con electrodos
Acto seguido, la tecnología traduce esos impulsos eléctricos en una imagen tridimensional dinámica en tiempo real. Así, los facultativos pueden identificar con exactitud el origen de las alteraciones eléctricas de forma no invasiva.
Esta visión integral permite a los cardiólogos obsrvar el funcionamiento del corazón con una claridad sin precedentes, optimizando la planificación de cualquier intervención terapéutica posterior.
Veinte años de investigación: del laboratorio madrileño al mercado global
Este éxito es el resultado de más de 20 años de investigación en el Laboratorio de Investigación Traslacional del Servicio de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón. El proyecto ha contado con el respaldo del Instituto de Investigación Sanitaria del centro, su Unidad de Apoyo a la Innovación y la colaboración estratégica de la Universidad Politécnica de Valencia.
El paso definitivo para que esta investigación saliera de las paredes del hospital y llegara a los pacientes de todo el mundo fue su transferencia al ámbito empresarial a través de Corify Care, una spin-off que ha permitido canalizar la innovación hacia el mercado internacional. Este modelo de colaboración público-privada demuestra el potencial del sistema sanitario público español para generar soluciones tecnológicas de alto impacto y proyección global.
Seguridad y precisión demostrada en 2.500 pacientes
Antes de recibir el visto bueno de la FDA, la tecnología ACORYS® ha tenido que superar rigurosos controles y pruebas de campo. El sistema ha sido validado en más de 2.500 pacientes en centros europeos de referencia.
Los resultados han sido determinantes, demostrando una elevada precisión en la identificación de mecanismos de arritmias complejas, tales como la taquicardia ventricular y las arritmias auriculares.
Gracias a esta tecnología, los clínicos obtienen una visión completa y precisa del corazón sin necesidad de pruebas de imagen previas como el TAC o la resonancia
Una de las mayores ventajas destacadas durante su validación es que el sistema puede analizar la actividad cardíaca sin necesidad de inducir arritmias inestables en el paciente durante el diagnóstico, lo que supone una mejora sustancial en la seguridad y el confort de las personas tratadas.
La implementación de ACORYS® en la práctica clínica diaria conlleva una serie de beneficios transversales que mejoran tanto la experiencia del paciente como la eficiencia hospitalaria o un diagnóstico más ágil y seguro, al ser no invasivo, se reducen los riesgos asociados a la inserción de catéteres solo para fines diagnósticos.
La optimización de tratamientos es otro de los beneficios, ya que los profesionales pueden evaluar en tiempo real la eficacia de un tratamiento mientras lo están aplicando. También se reducirá el número de intervenciones, gracias a una mejor planificación basada en datos precisos ayuda a evitar que los pacientes tengan que pasar varias veces por el quirófano. Además, se evita el paso por equipos de imagen cerrados o que requieren el uso de contrastes, simplificando el flujo de trabajo clínico.
Con la autorización de la FDA ACORYS® podrá implantarse en el sistema sanitario estadounidense, el mercado de salud más grande del mundo. Para el Hospital Gregorio Marañón, este logro refuerza su posicionamiento como referente internacional en cardiología y electrofisiología.