La Formación Sanitaria Especializada (FSE) en España atraviesa estos días un periodo de calma tensa ante el silencio del Ministerio de Sanidad respecto a la fecha más trascendental en la carrera de miles de jóvenes profesionales. Tras la publicación de las notas definitivas, un trámite que el Ministerio de Sanidad agilizó publicándolas con varias semanas de antelación respecto a lo previsto, la maquinaria se ha ralentizado hasta detenerse justo antes de la casilla de salida para la carrera de los nuevos MIR: la elección de plaza.
A falta de apenas dos o tres semanas para el horizonte que maneja el departamento de Mónica García, los 30.172 profesionales que han obtenido número de orden aguardan una fecha oficial que se espera que se sitúe entre la última semana de abril y la primera de mayo.
Se trata de la edición más ambiciosa de la historia de la FSE, con un total de 12.366 plazas ofertadas, lo que representa un incremento del 3,5% respecto al año anterior
La ruta de los hospitales: semanas de estrategia y maletas
Con el orden de adjudicación ya fijado, los aspirantes han pasado de la reclusión de las bibliotecas a la actividad frenética de las visitas presenciales. Durante estas semanas, vitales para el futuro de los residentes, los candidatos recorren la geografía nacional visitando hospitales y unidades docentes para analizar in situ las condiciones de formación, el volumen de guardias, el ambiente en los servicios y los recursos tecnológicos de cada centro antes de tomar una decisión definitiva.
Este año, la presión es mayor si cabe debido a la magnitud de la convocatoria. Se trata de la edición más ambiciosa de la historia de la FSE, con un total de 12.366 plazas ofertadas, lo que representa un incremento del 3,5% respecto al año anterior (423 vacantes adicionales). En el desglose por titulaciones, Medicina lidera la oferta con 9.278 plazas, seguida de Enfermería con 2.279, Farmacia con 362, Psicología con 280, Biología con 83, Física con 57 y Química con 29.
La repesca y Urgencias: las grandes novedades bajo la lupa
El MIR 2026 no solo destaca por sus cifras récord, sino por introducir cambios estructurales de gran calado. La novedad más comentada es la implementación de la repesca, una segunda ronda de adjudicación que se realizará exclusivamente de forma electrónica. Este mecanismo, aprobado mediante Real Decreto tras consultar a comunidades autónomas y consejos profesionales, busca solucionar un problema crónico: las plazas vacantes que quedaban sin cubrir tras renuncias o falta de asignación en la ronda ordinaria. Con esta medida, Sanidad pretende optimizar la eficiencia del sistema y garantizar que ninguna vacante necesaria para el SNS quede desaprovechada.
Asimismo, esta convocatoria pasará a la historia por el estreno de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias. Tras años de reivindicaciones históricas por parte del sector, la especialidad debuta con 86 plazas, integrándose plenamente en el sistema de formación especializada.
El 74,03% de los profesionales que han superado las pruebas son mujeres, una tendencia que es especialmente acusada en Enfermería, donde superan el 88%, y muy notable en Medicina, con un 64,84%
Un sistema en revisión: entre la digitalización y la crítica política
A pesar del éxito en la participación, donde el 99,95% de los presentados superó la nota de corte, el proceso no ha estado exento de turbulencias. La convocatoria actual ha estado marcada por incidencias administrativas y retrasos que han puesto bajo el foco la gobernanza del sistema. En este contexto, la Asociación MIR España (AME) ha mantenido encuentros con la Dirección General de Ordenación Profesional para exigir mayores garantías de transparencia y seguridad jurídica.
Aunque el Ministerio ha descartado realizar una auditoría específica sobre los fallos de esta edición, sí ha anunciado una inversión de 10,2 millones de euros para modernizar los sistemas informáticos y avanzar hacia una digitalización total que evite errores administrativos en el futuro. En el plano político, el proceso también ha generado fricciones; la reducción de las sedes de examen de 28 a 22 (suprimiendo ciudades como Gerona, Ciudad Real o Vigo) fue duramente criticada por la oposición, que atribuyó la medida a criterios puramente económicos, mientras Sanidad defendía la eficiencia del nuevo despliegue.
Feminización y cuenta atrás para junio
Los datos definitivos consolidan otra realidad imparable: la feminización de la sanidad española. El 74,03% de los profesionales que han superado las pruebas son mujeres, una tendencia que es especialmente acusada en Enfermería, donde superan el 88%, y muy notable en Medicina, con un 64,84%.
El calendario, aunque carece de día exacto para la elección, ya tiene marcados los siguientes hitos. La adjudicación volverá a ser mayoritariamente electrónica, aunque se mantiene la posibilidad de realizar el trámite de forma presencial en Madrid. Una vez asignada la plaza, los futuros residentes deberán enfrentarse al último obstáculo administrativo: el reconocimiento médico obligatorio realizado por los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales de sus respectivos centros. Sin el apto médico, no habrá contrato.
Si el cronograma sigue el curso de años anteriores, la firma de contratos y la incorporación oficial a los centros sanitarios se producirá en la primera quincena de junio. Para entonces, el sistema habrá absorbido a una nueva generación de especialistas en un proceso que, pese a los récords y las novedades, sigue exigiendo una mayor solidez organizativa para garantizar la estabilidad de los futuros pilares de nuestra sanidad.