Las agresiones a médicos marcan un récord histórico y la OMC exige un plan nacional de choque

La OMC reporta un máximo histórico de 879 ataques en 2025: las lesiones físicas aumentan un 73% en el último año y provocan que el 13,5% de los médicos agredidos tenga que solicitar la baja laboral

La violencia en los centros de salud de España ha dejado de ser un hecho aislado para convertirse en «una herida abierta y cronificada» en el corazón del sistema sanitario. Con motivo del Día Europeo Contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios, este 12 de marzo, la Organización Médica Colegial (OMC) ha presentado un balance de 2025 que presenta la cifra más alta desde que existen registros: 879 agresiones registradas.

Este dato no es solo una estadística; «es el síntoma de un deterioro social» que ha llevado a la corporación médica a reclamar, «con carácter de urgencia, un Plan Nacional que frene esta deriva violenta que no ha dejado de crecer desde la pandemia«.

Desde que en 2010 la OMC decidió empezar a contabilizar de forma sistemática los ataques a facultativos, la cifra acumulada es estremecedora: casi 9.000 agresiones. Lo que antes se consideraba una tensión excepcional en las salas de espera se ha transformado en un fenómeno estructural.

Tomás Cobo, presidente de la OMC, ha sido tajante al calificar esta situación como «un problema de Estado». «No se trata solo de la seguridad física de un profesional, sino de un ataque directo a la calidad asistencial y a la confianza entre médico y paciente». Según Cobo, el Sistema Nacional de Salud (SNS) «solo puede sostenerse si quienes lo integran trabajan en un entorno donde impere el respeto y la seguridad, algo que los datos actuales ponen seriamente en duda».

La brecha de género: la mujer médico, el blanco principal

La radiografía de la violencia sanitaria en 2025 muestra una realidad profundamente desigual. Existe una clara brecha de género que sitúa a las facultativas en una posición de mayor vulnerabilidad: el 63,7% de las agresiones registradas fueron sufridas por mujeres, a pesar de que estas representan el 54,8% del total de la colegiación en España.

Esta tendencia al alza no es nueva, pero los datos de este último año confirman que el perfil mayoritario del profesional agredido sigue siendo el de una médica de familia. La exposición constante y el desgaste de la relación médico-paciente parecen cebarse con el sector femenino de la profesión, un dato que la OMC destaca como «una tendencia preocupante que persiste año tras año».

Atención Primaria: la trinchera del sistema sanitario

Si hay un lugar donde la tensión alcanza su punto de ebullición, ese es la Atención Primaria. El informe de 2025 revela que este ámbito asistencial concentra el 58,6% de todas las acciones violentas. Al ser la puerta de entrada al sistema y el primer contacto del ciudadano con la sanidad, los centros de salud se han convertido en el escenario principal de las frustraciones de los usuarios.

Sin embargo, lo más alarmante de este último ejercicio no es solo el número de incidentes, sino su gravedad. El índice de lesiones físicas ya roza el 20%, lo que supone un incremento del 73% respecto a las cifras del año anterior.

Tomás Cobo, presidente de la OMC

Aumenta la conciencia legal y la protección jurídica

A pesar de las cifras, hay un rayo de esperanza en la respuesta de los profesionales. La cultura del silencio está dando paso a la cultura de la denuncia. El 48,8% de las agresiones comunicadas a los colegios de médicos terminaron formalizándose como denuncias ante las fuerzas de seguridad del Estado.

Además, 2025 ha marcado un hito en la búsqueda de amparo legal. Por primera vez, se ha superado la barrera de los 100 profesionales (106 en total) que han solicitado la protección jurídica específica que ofrece la Fundación para la Protección Social de la OMC (FPSOMC) a través de su acuerdo con A.M.A. Seguros. Este récord demuestra que los médicos tienen ahora un mayor conocimiento de las herramientas y prestaciones que su corporación pone a su disposición para no sentirse solos tras un ataque.

La prevención como escudo: formación frente a la hostilidad

La OMC no solo busca castigar la agresión, sino evitar que ocurra. Para ello, la formación en técnicas de desescalada se ha vuelto esencial. A través de la Fundación para la Formación de la OMC y Mutual Médica, se ha puesto en marcha un ambicioso programa educativo titulado ‘Agresiones a profesionales sanitarios, fundamentos de prevención, protección y respuesta’.

Desde 2019, cerca de 4.000 profesionales han superado este curso, adquiriendo herramientas psicológicas y estratégicas para afrontar y, en la medida de lo posible, evitar situaciones de conflicto. No obstante, los expertos coinciden en que «la formación del médico debe ir acompañada de una concienciación social y de medidas legislativas y de seguridad que solo un Plan Nacional coordinado puede ofrecer».

La jornada de presentación de estos datos, que ha contado con la participación de representantes políticos y de las fuerzas de seguridad, concluyó con un mensaje claro: «la sanidad española no puede permitirse otro año negro como el 2025. La protección de quienes nos cuidan debe ser, ahora más que nunca, una prioridad nacional compartida«.


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