Aislados por la DANA: 48 horas sin descanso (ni relevo) en el Hospital de Requena

GM habla con profesionales del Hospital de Requena, que detallan las consecuencias de las inundaciones.

La llegada de la última Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) ha supuesto una emergencia sin precedentes para muchas regiones de España, entre ellas, el área de Requena, Valencia. Las intensas lluvias han provocado desbordamientos, cortes de carretera y aislamiento en múltiples zonas, afectando de manera grave a los servicios asistenciales. En este contexto, la entrega y compromiso de los profesionales del Hospital de Requena se ha convertido en el ejemplo vivo de la vocación sanitaria. GM ha hablado con Jesús Recio, jefe del servicio de Medicina Interna del centro, quien, desde el otro lado de las comunicaciones y sin poder acceder al hospital, detalla cómo él y su equipo mantienen los servicios esenciales a pesar de las adversidades y reivindica el papel de los hospitales comarcales en situaciones de emergencia.

Compromiso de los profesionales sanitarios

Para el equipo sanitario del Hospital de Requena, la última jornada ha sido de resistencia y de una entrega absoluta. Las lluvias y el consiguiente caos han dejado al hospital sin posibilidades de relevos de personal. Médicos, enfermeros y celadores, «atrapados» dentro del centro, llevan ya dos días sin poder regresar a sus hogares y sin reemplazos que les permitan descansar. “Todo el personal sanitario y de apoyo no pueden volver a sus casa. Las comunicaciones están cortadas y hemos tenido que reducir la actividad a urgencias y la atención a pacientes ingresados”, cuenta Jesús Recio, describiendo el panorama de agotamiento físico y emocional de sus compañeros. La asistencia, limitada a las urgencias, se gestiona en un entorno de incertidumbre, dado que muchas de las personas afectadas por la catástrofe se encuentran aún incomunicadas.

Jesús Recio, jefe del servicio de Medicina Interna

El propio Recio, quien no ha podido acceder al hospital debido a las vías bloqueadas, permanece en contacto constante con su equipo, intentando coordinar la atención de manera remota. “Estamos todo el día en contacto, pero la tensión emocional es alta. Somos conscientes de que hay muchas personas conocidas y queridas entre la población afectada, y eso añade una carga emocional considerable”, añade.

Hospitales comarcales

La situación de Requena es un recordatorio del valor que los hospitales comarcales aportan a sus comunidades, especialmente en momentos de crisis. En ocasiones, la cercanía a grandes ciudades puede hacer que estos centros no reciban el reconocimiento que merecen, pero su labor es esencial. “Desde fuera, estos hospitales pueden verse como pequeños, pero brindan un servicio integral que va desde medicina interna hasta cirugía y atención a la mujer embarazada”, destaca Recio. Esta cercanía es clave para responder a las necesidades de las poblaciones rurales y dispersas, que, en situaciones de emergencia, se ven más vulnerables al quedar incomunicadas o sin acceso a grandes hospitales.

A la problemática de la falta de personal que sufren muchos hospitales comarcales se suman las dificultades de desplazamiento en estas áreas rurales. “Esta vez ha sido la lluvia, pero en otras ocasiones ha sido la nieve, como ocurrió durante la borrasca Filomena. Nuestro hospital y otros comarcales han respondido siempre a la altura, incluso con equipos mermados y barreras geográficas que limitan el acceso de nuestro personal”, afirma. Estos centros, dotados con tecnología y profesionales capacitados, se convierten en un apoyo fundamental para la red sanitaria regional, proporcionando atención de calidad cerca de casa y asumiendo la primera línea de emergencia en catástrofes como la que se vive actualmente.

Coordinación remota y soporte emocional

Las lluvias torrenciales han causado graves inundaciones en la comarca de Requena y sus alrededores. Las carreteras están bloqueadas y muchas áreas han quedado aisladas, lo que impide el relevo de personal en el hospital. La actividad asistencial se ha reducido únicamente a casos de urgencia y atención a pacientes ingresados. El personal del Hospital de Requena está esperando el momento en que las autoridades autoricen la circulación para poder llegar a sus hogares y dar paso a nuevos turnos de relevo. Los servicios de rescate y emergencia están concentrados en habilitar vías seguras para evacuar a personas atrapadas en las carreteras y asegurar el traslado de heridos o personas en riesgo de hipotermia. Por el momento, la atención sanitaria sigue siendo limitada y adaptada a las posibilidades que permiten las infraestructuras afectadas.

Desde la distancia, los profesionales de la salud que no han logrado llegar al hospital han estado conectados con sus compañeros, apoyándoles en la medida de sus posibilidades y proporcionando asesoramiento a través de videollamadas o mensajes de texto, aprovechando cada ventana de conectividad disponible. Recio y otros médicos radicados en Valencia han intentado coordinar la atención desde sus ubicaciones, ajustando sus funciones a lo que las comunicaciones les permiten.

“Es una coordinación remota limitada, pero intentamos apoyar en todo lo que podemos”, comenta Recio, consciente de la labor excepcional que están realizando sus colegas en el hospital. “En cuanto se nos permita acceder a Requena, ya estamos preparados para asumir el relevo”, añade. Esta experiencia ha resaltado también la importancia de mejorar la infraestructura de comunicación en estas zonas, para que la asistencia sanitaria remota pueda ser más efectiva en futuras emergencias.

48 horas sin descanso

La situación actual es un reflejo de la dedicación de los trabajadores sanitarios de hospitales comarcales, que a menudo enfrentan obstáculos personales y profesionales al no contar con los recursos suficientes. Para Recio, esta situación ha dejado en evidencia tanto el sacrificio físico como emocional que los sanitarios están dispuestos a hacer, un sacrificio que con frecuencia se subestima.

Jesús Recio, jefe del servicio de Medicina Interna

“En situaciones como esta, la respuesta de los profesionales ha sido ejemplar. Todo el equipo, desde los médicos hasta el personal de apoyo, se ha volcado en la atención de los pacientes sin pensar en el cansancio o las horas de trabajo acumuladas”, señala Recio, quien destaca también el sacrificio de aquellos que, sin plaza fija o en situaciones contractuales inciertas, han respondido con la misma entrega que aquellos con mayor estabilidad laboral. “Tenemos que reconocer esta dedicación, que no solo es profesional, sino humana”, concluye.

Reconocimiento

Recio enfatiza la necesidad de que los hospitales comarcales reciban el reconocimiento y apoyo necesarios para enfrentar situaciones de emergencia. A pesar de ser catalogadas como “zonas de difícil cobertura”, estas áreas rurales y sus hospitales constituyen un recurso insustituible que, en momentos de crisis, se vuelve aún más evidente. La solidaridad y el sacrificio demostrado por los profesionales del Hospital de Requena deben servir como recordatorio de la necesidad de dotar a estos centros de personal y recursos suficientes, de manera que puedan continuar ofreciendo una respuesta eficaz en cualquier circunstancia.

Los hospitales comarcales y sus profesionales han demostrado ser un pilar fundamental en la red de salud de España, y esta última emergencia es una prueba más de la importancia de invertir en ellos. La labor del Hospital de Requena y de los profesionales que han dado dos días sin descanso en esta crisis climática es un ejemplo claro del compromiso de la sanidad con su comunidad. En tiempos de dificultades, el hospital comarcal se convierte en el refugio más cercano y en el recurso de primera respuesta para las familias de su área de influencia, asegurando que la salud de todos esté, siempre, en las mejores manos.


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