La huelga nacional ha llegado por fin y los médicos han salido a la calle para reivindicar sus derechos laborales. Las batas blancas han tomado protagonismo entre una multitud salpicada de paraguas de colores, utilizados por los profesionales para resguardarse del sol de mediodía que caía de lleno sobre la Plaza de las Cortes.
La Asociación de Médicos y Titulados Superiores (Amyts) ha convocado esta manifestación frente al Congreso de los Diputados, donde los asistentes han coreado consignas contundentes como: «No es vocación, es explotación», «Lo llaman vocación y no lo es» o «Tiempo trabajado, tiempo cotizado». Un clamor colectivo que busca visibilizar la precariedad laboral que arrastra el sector desde hace décadas.
«Queremos un Estatuto Marco justo, no queremos estar ni por encima ni por debajo de ningún colectivo»
Los mensajes de los carteles también han sido contundentes: «¿Estatuto Marco? Vaya cuadro», «Mónica, rancia, nos vamos a Francia», «Ojalá no te pongas malo, llevo 24 horas trabajando» y «Descansa tu ministra, nosotros no podemos». Todo ello marcado con la banda sonora de silbatos, megáfonos y un bombo que se escucha alto y claro.
Las reivindicaciones son claras y se han repetido durante los últimos meses: «Queremos un Estatuto Marco justo, no queremos estar ni por encima ni por debajo de ningún colectivo. Solo buscamos unas condiciones laborales igualitarias», ha señalado Diego, un médico madrileño que participa este viernes en esta concentración.
Por su parte, Carmen Fernández, médica de un centro sanitario en Castilla-La Mancha, ha acudido a la manifestación para reclamar un nuevo Estatuto Marco. Señala que el actual, vigente desde 2003, no ha sido modificado en más de 20 años. «Queremos que se eliminen las guardias de 24 horas; es decir, exigimos tener los mismos derechos que cualquier otro trabajador«, afirma.
Carmen, que está a punto de jubilarse, denuncia una situación que considera injusta: «Me jubilo dentro de un par de meses, y todas las horas de guardia que he trabajado obligatoriamente durante 10 años no cotizan para mi pensión. Eso sí, a Hacienda sí cotizan. Pero al no computar para la jubilación, me veo obligada a retirarme con 66 años y 8 meses».
«La profesión médica ha despertado»
En medio de toda esta vorágine, Ángela Hernández, secretaria general de Amyts, ha explicado a Gaceta Médica los motivos de su presencia en la manifestación: «Estamos aquí, como estuvimos el 10 de febrero, en el lugar donde comenzó todo y donde también debe terminar: el Congreso de los Diputados. Hay que ser conscientes de que un Estatuto propio para médicos y facultativos no solo compete al Ministerio de Sanidad, sino que también implica a Hacienda, Función Pública, Trabajo y la Seguridad Social. Y, sobre todo, afecta a Hacienda, que es a quien más le incomoda».
Hernández ha destacado además el despertar de la profesión médica: «Lo más importante de todo esto es que la profesión médica ha despertado, y eso es fantástico. Hace dos años, casi nadie sabía lo que era el Estatuto Marco, a pesar de estar sufriéndolo desde 2003. Ahora, tenemos claro que esto tiene que cambiar. Más vale que, del otro lado, escuchen, porque esto no va a parar».
«Lo más importante de todo esto es que la profesión médica ha despertado, y eso es fantástico»
Esta concentración se enmarca como muestra de apoyo a la huelga nacional que se está desarrollando en todo el país, convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA). El Comité de Huelga tiene un objetivo claro: lograr que el Ministerio de Sanidad incluya sus reivindicaciones en el nuevo borrador del Estatuto Marco.
Exigencias de los sindicatos médicos
CESM y SMA han reclamado una jornada ordinaria de 35 horas semanales, «como el resto de trabajadores de la sanidad pública«. Consideran que cualquier exceso sobre esta jornada debe ser voluntario y retribuido de forma justa. Además, exigen que tanto la jornada ordinaria como la jornada de guardia tengan una duración y un horario claramente definidos, evitando distribuciones arbitrarias por parte de las direcciones médicas. Defienden que la jornada habitual debe realizarse en horario de mañana y en días laborables, siguiendo el modelo del resto de la función pública.
Los sindicatos también subrayan que los descansos compensatorios deben considerarse tiempo efectivo de trabajo y que el trabajo nocturno debe incluir un coeficiente reductor de jornada, como ya ocurre en otras profesiones sanitarias. Rechazan que los excesos de jornada, incluidas las guardias, se paguen por debajo del valor de la hora ordinaria, y critican que se equipare la atención urgente con la actividad programada, dada su distinta exigencia. Por último, insisten en que tanto las guardias presenciales como las localizadas deben estar reguladas para limitar la carga de trabajo y garantizar los descansos adecuados, evitando jornadas abusivas contrarias a la normativa europea.
