Ni el verano enfría el pulso por el nuevo Estatuto Marco. El próximo 30 de julio, el Ministerio de Sanidad se reunirá con las consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas para seguir negociando un documento clave para las condiciones laborales de los profesionales sanitarios. Todo esto, tras haber presentado a los sindicatos un nuevo borrador que, lejos de apaciguar ánimos, ha generado más inquietud que consenso.
Coincidiendo con esta cita, la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF) ha convocado una concentración frente al Ministerio de Sanidad a las 11.00 horas. El objetivo, según explican desde la agrupación, es claro: “Reclamar un Estatuto Médico y Facultativo” y visibilizar su malestar por sentirse excluidos del proceso.
Esta queja se ha intensificado tras la última rueda de prensa de los sindicatos nacionales del Ámbito de Negociación, en la que organizaciones como la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han criticado duramente el actual sistema de negociación colectiva.
Según denuncian, el Ministerio de Sanidad mantiene un modelo que privilegia a los sindicatos “denominados más representativos”, en alusión a SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde. Aunque cuentan con representación en el Ámbito de Negociación, las organizaciones médicas sostienen que estas entidades son “minoritarias en el ámbito sanitario” y no reflejan adecuadamente las necesidades del colectivo facultativo.
“Esta situación nos obliga a negociar nuestras condiciones laborales en mesas generales donde somos minoritarios, lo que ha contribuido deliberadamente a acallar nuestra voz”, advierten CESM y SMA, que reclaman un marco propio de diálogo y negociación adaptado a la realidad de los médicos y facultativos del Sistema Nacional de Salud.