En 48 horas comienza la huelga nacional convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) con un objetivo claro: conseguir que el Ministerio de Sanidad incluya sus exigencias en el nuevo borrador del Estatuto Marco. Desde enero de este año, este documento ha enfrentado a las organizaciones sindicales con Sanidad, ya que el primer borrador que presentó el Ministerio no cumplía las expectativas de los médicos y facultativas, afirmando que no solo no mejoraba sus condiciones laborales sino que las empeoraba.
Seis meses después, tras dos manifestaciones frente a la sede del Ministerio de Sanidad, numerosas concentraciones en distintas ciudades del país y múltiples reuniones entre las organizaciones sindicales y la ministra de Sanidad, Mónica García, se ha elaborado un nuevo borrador del Estatuto Marco. Sin embargo, según CESM y SMA, este documento también resulta «decepcionante«, ya que no ofrece soluciones «reales», sino que supone «simples parches» a la situación actual del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Por ello, el Comité de Huelga -formado por CESM y SMA- convocaron una huelga médica nacional para el 13 de junio donde instan al resto de sindicatos médicos «a que se sumen a la convocatoria de huelga por un Estatuto propio». Ambas organizaciones señalan que el colectivo de facultativos se encuentra en «una gran encrucijada de trascendencia para el futuro de la profesión«, por lo que aseguran que ahora es el momento de que «la unión en defensa del colectivo prevalezca sobre las diferentes formas, todas ellas legítimas, de enfocar la defensa de los derechos de los profesionales ante la Administración».
APEMYF y el Comité de Huelga se reúnen
Con este comunicado la Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF) entra en escena. Esta agrupación está formada por 16 organizaciones médicas, con el objetivo de hacer un frente común y lograr un Estatuto propio para los facultativos. Según sus promotores, la iniciativa se hizo necesaria ante la constatación que la voz de los médicos se encuentra «infrarrepresentada» y «minorizada» en el Ámbito de Negociación del Estatuto Marco, que está formado por los sindicatos nacionales (CSIF, FSES, CCOO, UGT Servicios Públicos y CIG Saude) en la que la representación del colectivo médico no supera el 20%.
APEMYF y el Comité de Huelga prácticamente tienen las mismas exigencias para este nuevo Estatuto Marco, pero las líneas de actuación han estado muy divididas. Aunque, la agrupación ha participado en las manifestaciones en contra de este documento, la huelga nacional del próximo viernes no estaba apuntada en su calendario.
«Todos coincidimos en que los médicos y facultativos nos encontramos en un momento crucial para el futuro de nuestra profesión»
Sin embargo, cuando CESM y SMA instaron a las organizaciones médicas a sumarse, APEMYF y el Comité de Huelga mantuvieron una reunión para comenzar a trabajar de forma conjunta: «Todos coincidimos en que los médicos y facultativos nos encontramos en un momento crucial para el futuro de nuestra profesión«. De este encuentro la agrupación buscaba conocer los detalles de la convocatoria y de la negociación con el Ministerio de Sanidad, y así participar de todo el proceso en un plano de igualdad. «Hay mucho en juego«, inciden desde APEMYF.
En dicha reunión, CESM y SMA presentaron su tabla reivindicativa a la agrupación, con una explicación detallada de sus exigencias para el Estatuto Marco, junto con las medidas específicas del nuevo borrador de Sanidad que consideran que son dañinas para el colectivo. Aunque, APEMYF ha subrayado la importancia de reforzar el papel de la representatividad médica y facultativa dentro de dichas reivindicaciones, como elemento clave en la defensa de los derechos del colectivo.
A su vez, APEMYF ha propuesto diversas alternativas orientadas a establecer una «base sólida para una unidad médica duradera«. Los sindicatos médicos han afirmado que estas propuestas serán valoradas por sus respectivos órganos de decisión. Asimismo, la agrupación les ha trasladado su intención de continuar colaborando conjuntamente más allá del día de la huelga. Así, han recalcado la necesidad de mirar más allá de un acto concreto y «poner en común los diferentes enfoques y opciones de cara a valorar una hoja de ruta consensuada para conseguir el objetivo compartido lo antes posible».
Por su parte, desde el Comité de Huelga, han reafirmado su compromiso de restablecer y mantener una línea de comunicación «fluida» con todas las organizaciones del ámbito médico. Por ello, CESM y SMA han invitado formalmente a APEMYF y a otras entidades que no participaron inicialmente en la convocatoria a sumarse a la huelga nacional. Sin embargo, dado el escaso margen de tiempo hasta la jornada de huelga, las organizaciones que integran APEMYF han manifestado su intención de apoyar a todos los compañeros y compañeras que decidan secundarlas, de la mejor manera posible.
el Comité de Huelga ha reafirmado su compromiso de restablecer y mantener una línea de comunicación «fluida» con todas las organizaciones del ámbito médico
Por ello, sindicatos médicos como la Asociación de Médicos y Titulados Superiores (Amyts) ha convocado una concentración el 13 de junio a las puertas del Congreso de los Diputados a las 10.00 horas para apoyar a los profesionales que decidan sumarse a la jornada de huelga médica nacional: «Nuestra organización siempre irá de la mano de los médicos y facultativos que reivindiquen una mejora de sus derechos laborales».
Aunque, hay otras organizaciones médicas como Metges Catalunya (MC) que han declarado que como APEMYF -agrupación a la que pertenecen- no ha recibido respuesta a sus planteamientos y las organizaciones convocantes no han mostrado su predisposición a hacer que la agrupación se convierta en actor activo y efectivo de la negociación, MC no puede decidir si se adhiere o no a una huelga médica sobre la cual no tiene «capacidad de control» y solo se reclama su presencia como espectador «pasivo y subordinado del conflicto«.
Denuncias de CESM y SMA
Por otro parte, el Comité de Huelga ha hecho públicas las reivindicaciones que presentaron a APEMYF. En ellas, explican por qué rechazan el nuevo borrador del Estatuto Marco de Sanidad, ya que consideran que sigue anteponiendo las necesidades asistenciales del sistema por encima de los derechos laborales del personal médico. Critican que el texto permite reorganizar la actividad sin garantizar el descanso del personal, vulnerando su derecho al reposo. Además, denuncian que la jornada laboral propuesta —45 horas semanales de media—, al incluir guardias y horas adicionales, podría traducirse en jornadas reales de hasta 70 horas semanales, sin una regulación clara ni compensaciones adecuadas.
Asimismo, los sindicatos advierten que el borrador no establece una retribución mínima para las horas extra, permite un reparto irregular de la jornada diurna (de 7.00 horas a 22.00 horas) sin compensación económica y contempla coberturas obligatorias no remuneradas. También señalan la ausencia de límites claros para la duración de las guardias, que pueden extenderse arbitrariamente, y critican que el concepto de «carga laboral excesiva» carece de definición y efectos prácticos. En conjunto, consideran que el texto perpetúa un modelo que deteriora las condiciones laborales y pone en riesgo la salud del personal facultativo
Propuesta de los sindicatos médicos
Asimismo, en el propio documento de las reivindicaciones, CESM y SMA han presentado su propia propuesta sobre la jornada laboral del personal médico, en la que reclaman una jornada ordinaria de 35 horas semanales, «como el resto de trabajadores de la sanidad pública«. Consideran que cualquier exceso sobre esta jornada debe ser voluntario y retribuido de forma justa. Además, exigen que tanto la jornada ordinaria como la jornada de guardia tengan una duración y un horario claramente definidos, evitando distribuciones arbitrarias por parte de las direcciones médicas. Defienden que la jornada habitual debe realizarse en horario de mañana y en días laborables, siguiendo el modelo del resto de la función pública.
Los sindicatos también subrayan que los descansos compensatorios deben considerarse tiempo efectivo de trabajo y que el trabajo nocturno debe incluir un coeficiente reductor de jornada, como ya ocurre en otras profesiones sanitarias. Rechazan que los excesos de jornada, incluidas las guardias, se paguen por debajo del valor de la hora ordinaria, y critican que se equipare la atención urgente con la actividad programada, dada su distinta exigencia. Por último, insisten en que tanto las guardias presenciales como las localizadas deben estar reguladas para limitar la carga de trabajo y garantizar los descansos adecuados, evitando jornadas abusivas contrarias a la normativa europea.