Los bulos y la fatiga tras la COVID-19 lastran la vacunación contra el herpes zóster

ISFOS y GSK destacan la urgencia de informar a la población sobre los beneficios de la inmunización para prevenir complicaciones graves.

Las bajas tasas de vacunación contra el herpes zóster (HZ) en España están generando alarma en el sector sanitario. Expertos en enfermería advierten que la fatiga tras la pandemia de la COVID-19 y el incremento de bulos antivacunas en redes sociales están afectando seriamente la cobertura vacunal de esta inmunización, disponible en el calendario desde 2022. Así se ha puesto de manifiesto en el webinar “Puesta al día de la vacunación frente al Herpes Zóster: una mirada enfermera, organizado por el Instituto Superior de Formación Sanitaria (ISFOS) del Consejo General de Enfermería, con el apoyo de GSK. Durante el evento, se han discutido estrategias para mejorar la concienciación sobre esta vacuna entre los grupos de riesgo y en la población general.

La vacuna contra el HZ, disponible y financiada en distintos grupos de riesgo, tiene una efectividad del 90% para prevenir la enfermedad y reducir el riesgo de complicaciones graves como encefalitis, dolor crónico o ceguera. “Estamos hablando de una vacuna bastante reciente para nuestro calendario, que necesita de un mayor arraigo entre la sociedad y entre la población diana. Todos conocemos a alguien que lo ha sufrido y a muchas personas les causa un dolor tan enorme que puede condicionar incluso su vida personal, laboral y social. Sabemos que las vacunas funcionan y como enfermeras y enfermeros debemos darla a conocer a la población”, ha afirmado Pilar Fernández, directora de ISFOS.

Información correcta sobre vacunas

La desinformación sobre esta vacuna y la fatiga tras la pandemia de la COVID-19 han contribuido a las bajas tasas de vacunación. Según ha asegurado Miguel Ángel Acosta, médico especialista en Medicina Familiar de la Unidad de Formación Continuada de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, “debemos fomentar la información correcta en redes y en los medios de comunicación, así como aportar datos científicos que avalen la correcta vacunación. De la misma forma, dar ejemplo y vacunarnos los profesionales sanitarios es una buena manera de concienciar al resto de la sociedad”.

Raquel García-Flórez, coordinadora de Enfermería y de Vacunas en el Centro de Salud Tres Cantos II-Sector Embarcaciones (Madrid), ha coincidido en la importancia de la formación continua en los profesionales para transmitir la información de manera eficaz. “Debemos ser una fuente confiable para la población. De nada sirve acumular conocimiento si no sabemos transmitirlo. Explicar con claridad y responder a las dudas de cada paciente es clave para que elijan vacunarse. Cada vez que logramos que alguien se vacune, es una gran victoria”, afirmó.

La vacunación reduce un 90% el riesgo de contagio

Los expertos han recordado que la vacunación contra el HZ no solo reduce un 90% el riesgo de contagio, sino también de complicaciones graves, entre las que se incluyen las dolorosas vesículas, el dolor crónico e incluso afecciones más serias como la encefalitis, la inflamación del sistema nervioso central o la ceguera.

“No existen datos a nivel nacional ni de muchas de las comunidades autónomas, pero de las que sí tenemos, como Castilla y León, Madrid, Andalucía, Murcia y Comunidad Valenciana, coinciden en que son relativamente bajas, siendo de entre el 45 y 55% para la primera dosis y bajando en aproximadamente un 10% para la segunda dosis. Estas cifras evidencian que, en la vacunación de adultos, especialmente cuando va dirigida a personas sanas, son necesarias estrategias diferentes a aquellas encaminadas a la vacunación a demanda que funcionan en la población pediátrica”, ha asegurado Alejandro Cremades, enfermero en el Centro de Salud Pública de Elda (Alicante).

Fomentar la vacunación

Por su parte, Cremades ha enumerado cómo fomentar la vacunación y ha recomendado poner en marcha estrategias de información y captación, especialmente para quienes tienen la vacuna recomendada y financiada, más allá de la “vacunación oportunista (aquella que se realiza con cualquier contacto con el sistema sanitario de aquellas personas para las que están recomendadas)”.

Durante el evento, expertos en salud pública han propuesto estrategias para incrementar la cobertura, como la creación de espacios educativos en consulta y campañas de divulgación en medios de comunicación, asociaciones de pacientes y ayuntamientos. También han sugerido el uso de mensajes o llamadas telefónicas para recordar a los pacientes su elegibilidad para la vacuna.

Alejandro Cremades ha enumerado los grupos de riesgo que ya cuentan con financiación para la vacuna en España: personas mayores de 18 años con patologías graves o inmunosupresión y, en función de la comunidad autónoma, mayores de 65 años. Aunque fuera de estos grupos la vacuna no está financiada, cualquier persona de 50 años o más puede solicitarla bajo prescripción médica.


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