El presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Miguel Lázaro, ha reclamado públicamente que se iguale, como mínimo, el pago de la hora de guardia médica con el de la hora ordinaria, ante la situación que vive el colectivo en verano, marcada por un exceso de jornadas y la falta de reconocimiento económico y legal. “En un momento como el actual, en el que el número de guardias médicas es excesivo, consideramos necesario explicar, una vez más, por qué la retribución mínima de la hora de guardia debe ser, como mínimo, igual al precio de la hora ordinaria”, ha declarado.
La ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró que el principal motivo para modificar el Estatuto Marco —la norma que regula las condiciones laborales del personal sanitario— es el «toque de atención» recibido por parte de Europa, que reprocha a España permitir jornadas laborales que superan ampliamente el límite de 48 horas semanales fijado en la normativa comunitaria.
Sin embargo, en el primer borrador del Estatuto Marco, filtrado el pasado mes de enero, la reducción propuesta fue mínima. En la versión más reciente del texto, entregada a las organizaciones profesionales en julio, se establece un límite máximo de 45 horas semanales, incluyendo hasta 17 horas de guardias médicas.
Lázaro ha recordado que las guardias médicas no son voluntarias, sino una forma de trabajo extraordinario impuesta por la organización sanitaria. “Las guardias no son un ‘plus opcional’, sino una obligación impuesta por la organización sanitaria y suponen un exceso de jornada ordinaria”, ha asegurado, subrayando que este exceso puede alcanzar las 48 horas semanales, superando ampliamente la jornada estándar. “La ley permite este exceso bajo la condición de que no sustituya al trabajo ordinario y de que se respete el descanso, pero la Administración impone su realización por ‘necesidades del servicio’, sin margen de negociación real. Por tanto, son horas trabajadas bajo disponibilidad forzosa y subordinación plena”, ha denunciado.
El presidente de CESM ha criticado que los médicos no reciben ninguna compensación adicional por condiciones penosas, a diferencia de otros colectivos. “El médico no cobra turnicidad, nocturnidad o festividad, aunque las guardias impliquen estos factores. Tampoco tiene reducción de jornada anual por penosidad”, ha lamentado. En este sentido, ha indicado que la jornada ordinaria médica sigue siendo de 1.519 horas anuales, y que las guardias —que se realizan habitualmente por la noche, en festivos o fines de semana— no incrementan el valor de la hora trabajada. “Mientras otros profesionales perciben complementos dentro de la jornada ordinaria por condiciones penosas, el médico, que las tiene, no los percibe ni dentro ni fuera de jornada”, ha subrayado.
Sin pluses por nocturnidad, turnicidad ni festividad
Lázaro ha denunciado también la “desvalorización estructural” del trabajo médico fuera de jornada. “En muchas comunidades autónomas la hora de guardia se paga a entre 10 y 17 euros, muy por debajo de la hora ordinaria, que puede superar los 30 euros netos”, ha detallado. Según el presidente de CESM, esto no solo supone una injusticia económica, sino que también choca con la lógica y la ética profesional: “Retribuir por debajo de la hora ordinaria un trabajo que exige mayor sacrificio físico, mental y personal es una anomalía ética y jurídica”.
Ante las críticas sindicales que surgen cuando se plantea una revalorización de las guardias, Miguel Lázaro ha querido aclarar que no se trata de una medida corporativista ni elitista. “Algunas organizaciones han manifestado que este cambio retributivo ‘beneficia sólo a los médicos’, pero conviene aclarar que no se trata de un privilegio, sino de una equiparación lógica y mínima”, ha explicado. Y ha añadido: “Aun así, esta retribución no cubre la penosidad, la disponibilidad permanente ni el impacto vital de las guardias”.
Lázaro también ha señalado que, en muchas ocasiones, las críticas no responden a razones de justicia o equidad, sino a intereses presupuestarios. “Quizás habría que preguntarse si el verdadero motivo de oposición no sería otro, ya que al revalorizar las guardias se reduce el margen económico disponible para otras demandas sindicales”, ha dicho. “El argumento contra la retribución médica y facultativa suele camuflar un conflicto por el reparto presupuestario más que una crítica real a su legitimidad”.
Para CESM, la conclusión es clara: equiparar la hora de guardia a la ordinaria no es una mejora, sino una corrección estructural. “No implica privilegio, sino respeto a la proporcionalidad y al esfuerzo profesional”, ha subrayado Lázaro. Y ha finalizado con una pregunta directa a quienes se oponen: “Por lo tanto, quien lo critique, debería explicar por qué considera que un médico y facultativo debe cobrar menos por trabajar más”.