La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han calificado de «nuevo insulto» para el colectivo médico la última versión del Anteproyecto de Ley de Estatuto Marco, presentada por el Ministerio de Sanidad el pasado 15 de septiembre. Según denuncian, el texto no solo ignora sus reivindicaciones históricas, sino que además elimina avances que habían sido incorporados en el borrador anterior gracias a la presión del sector.
Entre las principales críticas, los sindicatos destacan la eliminación de la obligación de que la hora de guardia se retribuya al menos igual que la hora ordinaria, uno de los pocos aspectos que consideraban positivos en la versión previa. Asimismo, alertan de que el documento suprime numerosas cláusulas destinadas a reforzar derechos básicos de los profesionales sanitarios.
Recortes en derechos laborales
Entre los cambios más relevantes que denuncian CESM y SMA, se encuentran la eliminación de la obligación de establecer ratios adecuadas de profesionales, la desaparición de incentivos para puestos de difícil cobertura y la supresión de la competencia del Ámbito Nacional de Negociación para fijar criterios comunes en las condiciones laborales del personal estatutario.
Asimismo, los sindicatos también exponen que el texto elimina el derecho de los trabajadores a un plan de conciliación, la obligación de convocar procesos selectivos de manera bienal —permitiendo hacerlo cada tres años— y el derecho a negociar en las mesas sectoriales aspectos como las vacaciones o los incentivos para plazas de difícil cobertura.
Por otro lado, se reducen garantías relacionadas con la conciliación y la igualdad. Tal y como ejemplifican, desaparece la compensación económica para quienes no puedan realizar turnos nocturnos por embarazo, lactancia o motivos de salud, y se suprime la referencia al impacto que tienen los turnos en la salud y la vida familiar de los profesionales.
Otro de los puntos que los sindicatos consideran especialmente grave es la modificación del descanso semanal: el borrador elimina la referencia a las 36 horas de descanso, quedando en 24 horas más las 12 horas de descanso diario.
En situaciones de crisis sanitaria o escasez de personal, el texto contempla la posibilidad de suspender disposiciones sobre jornada y descansos, y elimina la exigencia de contar con un informe de prevención de riesgos laborales, algo que CESM y SMA interpretan como una medida de «desprotección absoluta».
«Un atropello a la profesión médica»
En opinión de ambos sindicatos, el anteproyecto supone un retroceso incluso respecto al Estatuto Marco actualmente en vigor. «Se eliminan derechos que estaban pensados para garantizar la igualdad efectiva de las mujeres en el ámbito laboral y se consolida la idea de que los profesionales sanitarios no son más que recursos a explotar sin límite», han señalado en un comunicado conjunto.
Asimismo, lamentan que el Ministerio haya ignorado otras peticiones fundamentales, como la creación de un estatuto propio para el colectivo médico, un ámbito específico de negociación o la voluntariedad en los excesos de jornada.
Llamamiento a la movilización
Ante esta situación, CESM y SMA han anunciado el inicio de una campaña de movilizaciones para frenar lo que consideran «un despropósito que pone en riesgo el futuro de la sanidad pública». Ambos sindicatos hacen un llamamiento al resto de organizaciones sindicales, partidos políticos, consejerías de Salud y agentes sociales para que se posicionen en contra de la propuesta.
«La irresponsabilidad del ministerio ha quedado patente con este nuevo texto que incluso recorta derechos reconocidos en la normativa actual. El rechazo a esta propuesta debe ser unánime», concluyen.