En el marco de la V edición de la beca “En la Piel de la Enfermera”, una iniciativa consolidada gracias a la alianza estratégica entre el Consejo General de Enfermería (CGE) y CeraVe, se han dado a conocer los tres proyectos ganadores que marcarán un antes y un después en el cuidado de poblaciones vulnerables.
Con una dotación económica global de 7.500 euros, el certamen, que este año ha recibido una treintena de propuestas, busca no solo premiar la excelencia asistencial, sino también fomentar el liderazgo de la profesión en la prevención, la investigación y el uso de nuevas tecnologías. Los proyectos premiados en esta edición ponen el foco en tres áreas críticas: el autismo infantil, las secuelas estéticas del cáncer de mama y la salud dermatológica en el deporte federado.
‘Dermo-Sentidos’: humanizando el cuidado de la dermatitis en niños con TEA
El máximo galardón, dotado con 6.000 euros, ha sido otorgado a Silvia Domínguez Fernández, enfermera de la Unidad de Pediatría y Neonatología del Hospital Universitario El Bierzo (León). Su proyecto, bautizado como ‘Dermo-Sentidos’, aborda una problemática tan invisible como compleja: el manejo de la dermatitis atópica moderada a grave en menores con Trastorno del Espectro Autista (TEA) de entre 3 y 12 años.
Para estos niños, la hipersensibilidad táctil convierte un acto cotidiano como la aplicación de cremas en una experiencia traumática. Según explica la propia Domínguez, «neurológicamente este contacto se percibe como una agresión dolorosa o amenazante”, lo que lleva al rechazo del tratamiento y al empeoramiento de las lesiones cutáneas.
El proyecto se basa en el empoderamiento familiar a través de una guía visual adaptada, mediante la utilización de pictogramas validados (Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación – SAAC) para que el niño pueda anticipar la rutina del cuidado, y técnicas de integración sensorial, como talleres para padres donde se enseñan masajes de presión profunda, transformando la aplicación de la crema en un momento de calma y vínculo afectivo.
El objetivo final es evitar el aislamiento social de la familia y reducir el agotamiento derivado de un tratamiento que, hasta ahora, era fuente de conflicto diario.
Crioterapia local: protegiendo la identidad de la paciente oncológica
El segundo premio, con una ayuda de 1.000 euros, ha recaído en Marta González Fernández Conde, profesora de la Escuela Universitaria de Enfermería de Ávila (Universidad de Salamanca). Su trabajo se centra en un ensayo clínico pionero para mitigar los efectos secundarios de la quimioterapia, específicamente protocolos con antraciclinas y taxanos, en pacientes con cáncer de mama.
La investigación estudia la eficacia de la crioterapia local para prevenir la madarosis (pérdida de cejas) y la milfosis (pérdida de pestañas). Más allá de lo puramente clínico, González destaca el peso psicológico de este síntoma, la pérdida de vello facial, «desdibuja la fisionomía y expone a la paciente al estigma del cáncer”, provocando ansiedad, pérdida de autoestima y riesgo de infecciones oculares. Con este estudio, la enfermería busca generar evidencia científica sólida para que estas técnicas se integren de forma protocolizada en las guías de cuidados oncológicos.
‘Piel en Juego’: el salto de la enfermería a la mHealth deportiva
El tercer galardón, de unos 500 euros, ha sido para Álvaro Collado Mogío, enfermero en Madrid, por su innovadora aplicación ‘Piel en Juego‘. Este proyecto introduce el concepto de salud digital (mHealth) en el fútbol federado de la Comunidad de Madrid, con el fin de prevenir patologías como la dermatomicosis, hongos, y el daño actínico derivado de la exposición solar.
La herramienta rompe con el modelo asistencial reactivo. A través de un chatbot de salud y alertas meteorológicas de la AEMET, la aplicación monitoriza a los deportistas en tiempo real. Según Collado, «en el fútbol existe un riesgo silencioso por el daño solar acumulado y un fuerte estigma en el vestuario respecto a las infecciones por hongos». La enfermería actúa aquí como gestora de salud, realizando triajes digitales y asegurando que el cuidado de la piel sea tan prioritario para el jugador como su preparación física.
Un compromiso con la salud mental y la excelencia
El presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, ha subrayado que «estos proyectos reflejan el papel fundamental de las enfermeras para cubrir vacíos asistenciales«. Pérez Raya hizo hincapié en que el cuidado de la piel es inseparable de la salud mental, ya que muchas patologías dermatológicas acarrean consecuencias emocionales graves que requieren una atención integral.
Esta quinta edición de la beca consolida un espacio de referencia para que las enfermeras españolas sigan liderando el cambio en el sistema sanitario, apostando por la tecnología, la investigación y, sobre todo, la humanización de los cuidados.