La publicación del resumen del nuevo borrador del Estatuto Marco he hecho que la tensión entre los sindicatos médicos y el Ministerio de Sanidad llegue a su punto más alto a solo 24 horas de la huelga nacional. La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han emitido un comunicado donde muestran su «descontento» por este movimiento del Ministerio. Por su parte, desde que ha empezado el conflicto por este documento, Sanidad ha incidido en no querer hacer declaraciones para «no enturbiar» las negociaciones por el Estatuto Marco que continúan a día de hoy.
El Comité de Huelga -formado por CESM y SMA- han denunciando que el Ministerio ha lanzado «una campaña de desinformación» en redes sociales con el único fin de «desmovilizar a los facultativos» en la huelga del 13 de junio. Además, señalan que este resumen del borrador de Estatuto Marco que ha se hecho publico «oculta y explican medias verdades sobre el maltrato a los facultativos que esta norma perpetúa».
Según denuncian CESM y SMA, el Ministerio se ha negado a acoger «ni una sola de sus peticiones de calado«, y solo se ha limitado a acceder a cuestiones menores y accesorias. Además, señalan que sus reuniones con el Comité de Huelga han sido «infructuosas», ya que afirman que nunca ha existido «verdadera voluntad negociadora«. De hecho, el Comité de Huelga explica que «tras terminar sin ningún avance sustancial la última reunión fueron retados, veladamente, a continuar con la huelga, confiando su estrategia a que ésta fracasara».
Ambas organizaciones sindicales aseguran que esta «campaña de desinformación» que ha lanzado Sanidad es «producto del miedo y de la mala fe a partes iguales». Ante la movilización del colectivo médico, CESM y SMA señalan que el Ministerio aspira a ofrecer una imagen «positiva que contrasta con la dureza que ha exhibido en la mesa de negociación», en la que aseguran que nunca ha estado dispuesta a negociar de verdad y a abordar las peticiones que reclaman los profesionales.
El Comité de Huelga insiste en que el nuevo borrador sigue sin reconocer «adecuadamente» la mayor responsabilidad del médico ni su papel de liderazgo clínico
El Comité de Huelga insiste en que el nuevo borrador del Estatuto Marco sigue sin reconocer «adecuadamente» la mayor responsabilidad del médico ni su papel de liderazgo clínico dentro de la clasificación de los grupos profesionales. Asimismo, denuncian la ausencia de un marco normativo específico que refleje la singularidad de la profesión médica y les otorgue un ámbito de negociación propio. Esta carencia, señalan, provoca que su voz quede diluida en las mesas generales de negociación, donde —aseguran— son sistemáticamente ignorados por los grandes sindicatos de carácter generalista.
Nuevo borrador de Sanidad
En este resumen del nuevo borrador del Ministerio explica las diferentes modificaciones que han realizado. Tal como adelantó la ministra de Sanidad, Mónica García, y confirmaron los sindicatos médicos, el nuevo texto incorpora por primera vez un capítulo específico dedicado al personal médico, ya que consideran que hacer un Estatuto propio para los médicos «llevaría a fragmentar un sistema que cada vez demanda más cohesión, más multiprofesionalidad y más trabajo en equipo».
Además, en relación con la reclasificación profesional, Sanidad ha optado por modernizar la clasificación del personal sanitario, adaptándola al Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU). Esta actualización tendrá efectos administrativos, especialmente en lo relativo al trabajo en equipo y a las relaciones interprofesionales, conforme a lo establecido en el artículo 9.3 de la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS).
En cuanto a la jornada laboral y los descansos, el nuevo borrador establece únicamente dos tipos: jornada ordinaria y jornada de guardia. De manera específica, se regula la jornada de guardia del personal médico para actividades urgentes o de atención continuada. Como novedad, Sanidad destaca el límite a esta jornada a un máximo de 17 horas, y la suma de jornada ordinaria y de guardia de forma continuada no podrá superar tampoco ese umbral.
Estatuto propio «llevaría a fragmentar un sistema que cada vez demanda más cohesión, más multiprofesionalidad y más trabajo en equipo»
El borrador también amplía los supuestos de exención de la actividad de guardia, introduce el principio de voluntariedad y exige informes de salud laboral para ampliar los horarios. Asimismo, el límite máximo de jornada semanal para quienes realizan guardias se reduce de las 48 horas establecidas en la normativa europea a 45 horas.
Sanidad también introduce el concepto de «carga laboral excesiva» con el objetivo de evitar una planificación inadecuada de las jornadas de guardia y proteger la salud de los profesionales. Por último, se definen y regulan tanto los periodos de localización como el régimen de teletrabajo, avanzando en la flexibilización y adaptación del entorno laboral sanitario.
«Jornadas obligatorias de 60-70 horas»
Sin embargo, el Comité de Huelga critica duramente estas medidas. Aseguran que este nuevo borrador «consagra y perpetúa» jornadas obligatorias de 60-70 horas, ya que mantienen la jornada semanal máxima en 45 horas y en cómputo cuatrimestral (antes semestral). Denuncian que son los únicos trabajadores en España que deben hacer de manera obligatoria horas extra como mínimo hasta los 55 años, que no son consideradas como tal, ya que tienen carácter obligatorio y se retribuyen por debajo de la hora ordinaria, superando por cientos el límite máximo de horas extra que fija el Estatuto de los Trabajadores.
CESM y SMA también inciden en que el texto mantiene las guardias no presenciales «sin regulación alguna«, lo que consideran que permitirá a la Administración seguir «abusando» de esta modalidad de actividad extra para garantizar el servicio con plantillas por debajo de las necesidades: «Una vez más a costa de los médicos».
CESM y SMA también inciden en que el texto mantiene las guardias no presenciales «sin regulación alguna»
Ambas organizaciones insisten en que Sanidad se ha negado a fijar «mínimos retributivos» para las horas de exceso de jornada; a garantizar y equiparar al resto de trabajadores los descansos obligatorios; a garantizar el derecho de los profesionales a la «conciliación familiar«; a definir con objetividad la «sobrecarga laboral» y establecer medidas efectivas para impedirla; a establecer mandatos efectivos que obliguen a los Servicios de Salud autonómicos a negociar las condiciones laborales y retributivas de los excesos de jornada; y a proporcionarles una «mínima estabilidad» en la jornada y el horario que les dé derecho a establecer límites y obtener compensaciones cuando estos sean alterados. Todo ello, asegura el Comité de Huelga, cuestionando la «honestidad» de los profesionales cuando deciden compaginar su actividad pública con la privada respetando la normativa de incompatibilidades en referencia a la exclusividad.
«Los médicos son los parias del sistema»
El Comité de Huelga lamenta que el Ministerio continúe tratando al colectivo médico como «los parias del sistema«, siendo —afirman— los únicos trabajadores cuyos derechos están constantemente supeditados a las «necesidades del servicio«. Denuncian que, mientras se lanza una campaña pública que califican de «falaz» para presentarse como defensor del sistema sanitario público y de sus profesionales, en realidad se excluye a los médicos de ese reconocimiento. En este sentido, critican que el ministerio pretenda contrarrestar el maltrato cotidiano que —según denuncian— sufren en sus centros sanitarios, con una estrategia comunicativa «cínica» orientada a ganar el relato, sin abordar las condiciones reales que vive el colectivo médico, al que se recurre de forma sistemática para sostener la sanidad pública
Por último, CESM y SMA advierten a García que el colectivo médico no se dejará «engañar«, por más que se intente construir un relato desde el Ministerio. Aseguran que «se ha llegado al límite y que no tolerarán ni un desprecio ni una manipulación más». En este contexto, subrayan que la huelga convocada para el 13 de junio es solo el inicio de una serie de movilizaciones que continuarán hasta que se reconozca y respete la dignidad profesional del personal facultativo.
Además, denuncian que los intentos del Ministerio por desactivar la protesta a través de lo que consideran una «burda estrategia comunicativa» no harán sino reforzar su determinación en la defensa de sus derechos y en la lucha por la supervivencia de la sanidad pública.