Cinco años después del COVID-19: la enfermería sigue esperando el cambio prometido

El Consejo General de Enfermería denuncia que España aún no alcanza la media europea en ratios de enfermeras por paciente

Han pasado cinco años desde que el mundo se paralizó ante la pandemia de COVID-19. En aquellos días de incertidumbre y miedo, las enfermeras y enfermeros estuvieron en primera línea de la batalla, enfrentándose a lo desconocido con valentía y profesionalismo. Sin embargo, lejos de haber aprendido la lección, el sistema sanitario español sigue arrastrando las mismas carencias estructurales, y muchas promesas hechas durante la crisis han quedado en el olvido.

De los aplausos al abandono

Durante la pandemia, los profesionales de enfermería fueron reconocidos como pilares fundamentales del sistema sanitario. No solo atendieron a los pacientes en los momentos más críticos, sino que también lideraron la campaña de vacunación que permitió la recuperación del país. Los balcones se llenaron de aplausos, y desde las administraciones se prometieron mejoras en las condiciones laborales y en la dotación de recursos. Pero cinco años después, el Consejo General de Enfermería (CGE) denuncia que esos compromisos no se han materializado.

Florentino Pérez Raya, presidente del CGE

Florentino Pérez Raya, presidente del CGE, señala que, a pesar de la crisis sanitaria vivida, el Gobierno central y los regionales han vuelto a cerrar los ojos ante la realidad del sector. “Nos encontramos en una situación peor que en el periodo prepandemia”, afirma. Durante la crisis, se reforzaron plantillas y se dotaron los hospitales de más recursos, pero con la vuelta a la normalidad, la precariedad laboral ha regresado, con contratos temporales y despidos de personal que habían sido esenciales en la lucha contra el virus.

Ratios de enfermeras

Uno de los problemas más graves que enfrenta la enfermería en España es la baja proporción de profesionales por paciente. Actualmente, la ratio es de 6,3 enfermeras por cada 1.000 habitantes, una cifra alarmantemente baja si se compara con la media europea de 8,8. El CGE advierte que España necesita al menos 100.000 enfermeras más para alcanzar los estándares recomendados y garantizar una atención sanitaria de calidad.

El déficit de profesionales no solo implica una carga de trabajo insostenible para el personal en activo, sino que también repercute en la calidad asistencial que reciben los pacientes. Las listas de espera, la sobrecarga en hospitales y la insuficiencia de personal en centros de salud son síntomas de un problema que no se ha abordado con la urgencia necesaria.

Atención Primaria

La Atención Primaria fue la primera barrera de contención durante la pandemia, evitando que los hospitales se saturaran en los momentos más críticos. No obstante, en la actualidad, muchos centros de salud se encuentran desmantelados, con plantillas insuficientes y sin los recursos necesarios para ofrecer un servicio adecuado a la población.

Florentino Pérez Raya, presidente del CGE

El CGE advierte que es urgente la implementación de planes autonómicos que refuercen la Atención Primaria y eviten el colapso del sistema. “No podemos seguir trabajando con previsiones a largo plazo, porque la crisis sanitaria ya está aquí”, recalca Pérez Raya. La falta de inversión en este nivel asistencial no solo pone en riesgo la salud de los ciudadanos, sino que también afecta a la sostenibilidad del sistema hospitalario.

Fuga de talento: una amenaza creciente

Otro de los grandes desafíos que enfrenta la enfermería en España es la migración de profesionales a otros países en busca de mejores condiciones laborales. A pesar de contar con una de las mejores formaciones en Europa, muchos enfermeros y enfermeras optan por trabajar en países donde se les ofrece estabilidad laboral, salarios competitivos y una mayor valoración profesional.

Florentino Pérez Raya, presidente del CGE

El CGE denuncia que las administraciones han fallado en retener a estos profesionales y que, en lugar de mejorar las condiciones en España, están permitiendo una fuga de talento que debilita aún más el sistema de salud. “Es inadmisible que, después de haber demostrado su valía y compromiso durante la pandemia, nuestros profesionales se vean obligados a marcharse porque aquí no se les ofrecen oportunidades dignas”, apunta Pérez Raya.

El riesgo de repetir los mismos errores

La pandemia demostró la importancia de contar con un sistema sanitario sólido y bien dotado. Sin embargo, a pesar de las lecciones aprendidas, las administraciones parecen haber dado la espalda a los profesionales que sostuvieron el sistema en los momentos más duros. El CGE advierte que la globalización y la aparición de nuevas amenazas sanitarias hacen imprescindible que España refuerce su sistema de salud y garantice condiciones dignas para sus profesionales.

Florentino Pérez Raya, presidente del CGE

“No podemos permitirnos tropezar dos veces con la misma piedra. Es el momento de apostar por la sanidad, de contratar más personal, abrir nuevas plazas universitarias y garantizar la estabilidad laboral de los profesionales”, concluye Pérez Raya. Cinco años después del inicio de la pandemia, la enfermería sigue en pie, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué más tiene que pasar para que las administraciones cumplan sus promesas?


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