Desde el 30 de mayo y hasta el 1 de junio, Zaragoza acoge el XXVII Congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). La capital aragonesa se convierte en punto de encuentro para los profesionales, en una cita que cuenta con un completo programa que abordará temas de alto interés para estos profesionales. Federico García, presidente de SEIMC, explica en Gaceta Médica algunos de los temas principales de este encuentro.
Pregunta. ¿Qué novedades o aspectos principales destacaría de esta edición del congreso anual de SEIMC?
Respuesta. En cuanto a novedades, sobre todo están las referentes a los temas que aborda nuestro grupo de estudio. El programa del congreso se confecciona de una manera muy asamblearia, preguntando a los socios y a los grupos de estudio para que hagan propuestas y, dentro estas, intentamos balancear y tener a todos lo más satisfechos posible. En el programa concreto, respecto a comunicaciones orales cubrimos todos los aspectos de nuestros grupos de estudio: desde infección por VIH, hepatitis virales, tuberculosis, infecciones de transmisión sexual (ITS), infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS), o infecciones del paciente crítico, entre otras. Yo, por mi dirección, he estado más involucrado en las áreas que estoy más enfocado en cuanto a investigación y asistencia. Por ejemplo, tenemos una mesa redonda de ITS y resistencia a antimicrobianos; también tenemos una sesión muy interesante que aborda la problemática del diagnóstico de infección de VIH oculta y de hepatitis virales, y para conseguir avanzar en su eliminación necesitamos diagnosticar a toda la población que está infectada. Por otra parte, para conseguir limitar la epidemia de VIH lo que necesitamos es frenar la transmisión y para ello necesitamos diagnosticar a los pacientes que no están diagnosticados. También hay una mesa de tuberculosis, varias en torno a resistencias a antimicrobianos, mecanismos de resistencia, prevalencia, a nuevos antimicrobianos y su eficacia… es un programa muy completo.
P. Una de las mesas pone el foco en las infecciones de transmisión sexual (ITS). ¿Cuál es el escenario actual y qué aspectos hay que tener en cuenta respecto a las mismas?
R. El escenario actual es que hay poca información. Desde mi punto de vista, el primer mensaje es que hay que conocer la prevalencia actual. Con respecto a diferentes patógenos de ITS tenemos, afortunadamente en España se ha registrado poca resistencia a gonococo, en clamidia tenemos pocos datos… pero hay un patógeno del que sí tenemos datos, mycoplasma genitalium, en el que realmente las resistencias a los antimicrobianos de primera línea oscilan entre el 30 y el 35 por ciento, lo cual es una exageración. Estamos preocupándonos por tasas de prevalencia de resistencias a antimicrobianos en otros escenarios del 5 o 10 por ciento, pues esto es mucho mayor. Y en fármacos de segunda línea, de rescate, en torno al 10 por ciento. Con lo cual, tenemos un problema y creo que sólo vemos la punta del iceberg, no conocemos todo y es algo en lo que hay que profundizar.
«Hay un patógeno del que sí tenemos datos, mycoplasma genitalium, en el que realmente las resistencias a los antimicrobianos de primera línea oscilan entre el 30 y el 35 por ciento, lo cual es una exageración«
P. También una de las sesiones gira en torno a las infecciones por bacterias gran negativas multirresistentes. ¿Qué importancia tienen estas infecciones y cuál es el escenario presente y futuro en su manejo?
R. Al final todo lleva al problema de las multirresistencias, y hay dos problemas fundamentales. Primeramente, que no hay un gran desarrollo de nuevos fármacos, con lo cual, la limitación es que podemos encontrarnos con microorganismos multirresistentes en los que no hay opciones de tratamiento y hay que probar nuevas estrategias, como puede ser la fagoterapia. En segundo lugar, se encuentra la elevada prevalencia de, en este caso, resistencias a fármacos antibióticos que se utilizan para tratar estas infecciones por gram negativas. Esto es un mecanismo que está en aumento y que es muy preocupante. La buena noticia es que hay muchas medidas encaminadas a frenar el incremento de este tipo de resistencias. Fundamentalmente, medidas educacionales de la sociedad y los profesionales a la hora de la prescripción, y de los ciudadanos de un uso prudente de los antimicrobianos.
«Hay muchas medidas encaminadas a frenar el incremento de las resistencias: medidas educacionales de la sociedad y los profesionales a la hora de la prescripción, y de los ciudadanos de un uso prudente de los antimicrobianos»
P. Precisamente, hablando de problemas como las multirresistencias, la investigación es esencial y en el congreso también se abordará el diseño de nuevos ensayos clínicos. ¿Qué objetivo se persigue con la misma?
R. Generalmente siempre hay algo relacionado con este tema en el congreso, con el entorno de la investigación. Tenemos la suerte de contar con líderes a nivel europeo, y Jesús Rodríguez Baños, que es un experto en metodología de investigación, liderará esa mesa. Él es quien nos ilustra en cómo hacer ensayos clínicos y no tener siempre que depender de la industria, sino impulsar estudios independientes. Es decir, si un especialista tiene una idea y la quiere llevar a cabo, que tenga las herramientas para desarrollarla asegurándose que cumple los estándares.
P. Durante la rueda de prensa mencionaban la necesidad de la continuidad asistencial en microbiología, los denominados servicios 24/7. ¿Qué se ha de tener en cuenta para asegurar una correcta atención, sobre todo en entornos con población dispersa?
R. Es muy complicado. Por ejemplo, en Granada que es donde yo resido, hay zonas como la Alpujarra donde la población allí atendida está muy lejos de determinados centros. Pero es que no hay otra forma; realmente no tenemos recursos para tener 24/7 en todos los grandes centros de cada provincia, por lo que no podemos ir a máximos, ya que esto supondría fracasar. Entonces, en cuanto a los servicios de microbiología 24/7 hay que ser imaginativos y establecer circuitos que puedan dar el máximo de atención. Pero para eso hay que tener mucha imaginación, intentar abordar el problema y que no se puede solucionar fácilmente.
P. Respecto a la creación de la especialidad de Enfermedades Infecciosas, la ministra de Sanidad avaló su importancia al poco tiempo de su nombramiento. ¿Qué pasos se han dado desde SEIMC en este ámbito?
R. Hemos dado muchos pasos. Nos hemos reunido prácticamente con todas las consejerías regionales, para realizar una presentación actualizada en el marco de la Asamblea del Congreso de SEIMC. Este último año hemos estado en nueve consejerías, presentando nuestro argumentario y justificando por qué es necesaria la especialidad de enfermedades infecciosas. Y esto es muy importante porque la decisión inicial la van a tomar las comunidades autónomas en la mesa de recursos humanos, en la que todas las regiones están representadas y todas tienen que votar porque tiene que haber un consenso a favor de la especialidad. Hemos estado también con representantes de sanidad de los diversos partidos políticos, así como con otras sociedades o entidades como plataformas de pacientes. Esto se ha hecho para crear conciencia de que es una necesidad; no es que sea algo que queramos hacer por nosotros, es necesario para la población.
«Hemos estado en nueve consejerías, presentando nuestro argumentario y justificando por qué es necesaria la especialidad de enfermedades infecciosas. Y esto es muy importante porque la decisión inicial la van a tomar las comunidades autónomas en la mesa de recursos humanos»
P. Uno de los temas que atañe a toda la profesión médica en general es el relevo generacional por el gran número de jubilaciones que se espera. ¿Cuál es la situación en microbiología clínica? ¿Contribuiría la creación de la especialidad a cubrir el trabajo que realizan facultativos que ahora desempeñan su trabajo en el campo de las enfermedades infecciosas?
R. En microbiología no tenemos problema, porque es una especialidad reglada por la Comisión Nacional de Especialidades; para ponerlo en perspectiva, yo que seguí este itinerario empecé la residencia en el 89. Y en cuanto a infecciosas sí que contribuiría la creación de la especialidad. Lo que nosotros podemos aportar es que el infectólogo clínico tiene que tener una formación en microbiología; en el programa formativo de enfermedades infecciosas, tenemos una rotación por microbiología de nueve meses, que es para adquirir conocimientos a fondo. Esto es lo que podemos aportar a la docencia necesaria para la especialización. De cara al desarrollo de la carrera esto es importante, porque luego en la mayoría de hospitales microbiología e infecciosas trabajan como un equipo; los microbiólogos hacemos el diagnóstico, hablamos con los clínicos y ellos toman decisiones de desescalada de fármacos porque ya no son necesarios, cambio de esquema terapéutico…
P. Para finalizar, se cumple un año desde su nombramiento como presidente de SEIMC. ¿Qué balance hace y cuáles son los retos pendientes para lo que resta?
R. El balance es positivo, sin duda. Ha sido un año muy intenso, de mucho trabajo, pero cuando uno llega a la presidencia de una sociedad, es para eso. Hemos hecho un trabajo intenso tanto en el 24/7 como en la especialidad, con reuniones que lleva mucho tiempo organizar. El balance es extremadamente positivo; durante el congreso, en la Asamblea se van a presentar datos de crecimiento con el número de socios, recursos, actividades formativas… SEIMC es una sociedad que nosotros cogimos en ascenso, y sigue esta senda. Esto lleva un esfuerzo y un trabajo. En este año que me queda, esperamos consolidar la especialidad, y si no, dejarlo encaminado para que el próximo que venga, tenga el honor y privilegio de conseguirlo.
También te puede interesar…