La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha comprobado que algunas comunidades autónomas (CCAA) ya han comenzado a cerrar camas en hospitales y quirófanos como consecuencia de la falta de refuerzos de personal de la sanidad durante los meses de verano. Tal y como denunció CSIF hace semanas, los servicios de salud de las diferentes autonomías han comenzado a recortar servicios desde el 1 de julio, cuando las plantillas han comenzado a cogerse sus vacaciones estivales.
«Nuestros delegados en toda España denuncian que miles de camas de hospitales, de urgencias, servicios de cirugía, consultas hospitalarias y de otros servicios en todo el país cerrarán en los próximos tres meses, y además muchos centros de salud no tendrán actividad por la tarde por falta de plantilla, lo que se notará de manera especial en aquellas zonas de especial afluencia turística y tendrá como consecuencia el incremento de las listas de espera», señala el sindicato nacional. Asimismo, CSIF denuncia la «opacidad» de las CCAA en hacer públicos sus planes de refuerzo y de contingencia, a pesar de sus «reiteradas peticiones«.
En este sentido, el sindicato nacional explica que las CCAA han facilitado datos «disgregados» por hospitales y servicios: «Sin que haya una estructura homogénea que permita comparar los datos con años anteriores, lo que impide realizar un diagnóstico claro sobre los recursos tanto materiales como humanos con los que cuenta el Sistema Nacional de Salud (SNS) para atender a la población durante los próximos meses de verano».
La situación, asegura la organización sindical, está obligando a las CCAA a comenzar a cerrar camas hospitalarias, retrasar pruebas y cirugías no urgentes, unificar unidades, cambiar turnos y a trasladar a médicos de centros de salud a zonas costeras para cubrir consultas por las tardes.
Cierre de camas en las CCAA
En la Comunidad Valenciana, diversos hospitales ya han anunciado cierres temporales de camas por una deficiente planificación de las plantillas. Se prevé el cierre de 394 camas en julio, 704 en agosto y 421 en septiembre. En el Hospital La Fe de Valencia, centro de referencia en la comunidad, se cerrarán 47 camas en julio y septiembre, y 121 en agosto, afectando a unidades de adultos, infantil, Reanimación, UCI pediátrica y UCI general. En Alicante, el Hospital General ya ha comenzado a cerrar 69 camas mensuales en servicios clave como UCIs, Digestivo, Reanimación y Cirugía Ortopédica. El Hospital de Orihuela también recortará camas en diferentes servicios: 12 en Pediatría este mes, 26 en obstetricia en agosto y 28 en medicina interna en septiembre.
En Murcia, los hospitales también han comenzado el cierre estacional de recursos, con una media prevista de 300 camas fuera de servicio entre julio y septiembre (235 este mes, 341 en agosto y nuevamente 235 en septiembre). Entre las medidas más preocupantes figura el cierre completo de la UCI del Hospital Rosell de Cartagena y el cierre parcial de la UCI y dos alas de hospitalización del Hospital Reina Sofía de Murcia, equivalentes a una planta entera.
Galicia no escapa a esta situación. El sindicato nacional denuncia el inicio del cierre progresivo de las 600 camas previstas para este verano, lo que ya está provocando el retraso de cirugías programadas y el aumento de las listas de espera. Además, el cierre temporal de varios consultorios de Atención Primaria repercutirá directamente en la sobrecarga de los centros de salud.
En La Rioja, zonas del Hospital Universitario San Pedro de Logroño ya han sido clausuradas, con dos controles de hospitalización cerrados en dos plantas diferentes. La falta de refuerzos está obligando a los profesionales —médicos, enfermeros/as, TCAEs, técnicos de diversas categorías— a doblar turnos y encadenar guardias. Esta situación está provocando una falta de camas y picos de saturación en urgencias.
En Aragón, ya han comenzado a cerrarse 682 camas en hospitales públicos, tanto hospitalarias como quirúrgicas, lo que supone un 14% más que en el mismo periodo del año pasado, según denuncia CSIF.
En Castilla-La Mancha, los problemas derivados de la falta de plantilla han derivado en el cierre de unidades hospitalarias que dejarán fuera de servicio cerca de 400 camas, el doble que el verano pasado. Ya se están produciendo retrasos en pruebas diagnósticas, disminución de la actividad quirúrgica y saturación tanto en Atención Primaria como Especializada. Las urgencias del Hospital Universitario de Toledo ya se encuentran colapsadas.
Madrid en situación crítica
La situación en Madrid es especialmente crítica. En el Hospital Ramón y Cajal solo permanecerán operativas 15 de las 190 camas de hospitalización quirúrgica. En el Gregorio Marañón se cerrará una cuarta parte de sus 800 camas durante los tres meses estivales. También habrá cierres en los hospitales Infanta Cristina, Infanta Sofía y Carlos III, donde ya se ha iniciado el cierre del 30% de las camas. En Atención Primaria, CSIF advierte que apenas se cubrirá el 9 % de las vacantes de médicos de familia y el 8% en pediatría, mientras que la cobertura de matronas será inferior al 50 %, una situación que amenaza con provocar un colapso inminente en los centros de salud desde este mismo mes.
En Cataluña, CSIF denuncia que se cerrará aproximadamente el 20 % de las camas hospitalarias durante el verano debido a la falta de personal, las reducciones de jornada, permisos y vacaciones. Se prevé una saturación importante de las urgencias y una reducción de la actividad hospitalaria. En el último año, el Institut Català de la Salut ha dejado sin cubrir más de 3.000 plazas, según datos recabados por el sindicato. Las consecuencias de esta falta de recursos recaerán directamente sobre la ciudadanía, que sufrirá listas de espera más largas, consultas colapsadas y una atención deteriorada, especialmente en las zonas turísticas.
En Asturias, la reorganización del personal sanitario por falta de efectivos ya ha provocado el cierre de más de 300 camas hospitalarias, incluyendo una o dos plantas completas en algunos centros, además de la reducción de las consultas externas y el cierre temporal de varios consultorios rurales. Aunque se prevé mantener la actividad quirúrgica en julio, esta se reducirá drásticamente en agosto, agravando aún más las listas de espera.
Cantabria tampoco cuenta con un plan de contingencia adecuado. No se están cubriendo las bajas, vacantes ni vacaciones, lo que confirma las previsiones de CSIF sobre el cierre del 20 % de las camas quirúrgicas. En el Hospital Sierrallana, en Torrelavega, únicamente hay nueve enfermeras para cubrir todo el periodo estival.
En Andalucía, el Servicio Andaluz de Salud contratará este verano un 18% menos de facultativos especialistas en comparación con 2014, una reducción que afectará gravemente a las zonas costeras. Solo uno de cada cuatro centros de salud abrirá por la tarde durante los meses de verano. Además, la actividad quirúrgica se reducirá un 25%, mientras que la hospitalaria se mantendrá en un 75%.
En Extremadura, CSIF critica la falta de transparencia del Servicio Extremeño de Salud, que ha proporcionado datos disgregados e incompletos sobre contrataciones y cierres, impidiendo conocer la magnitud real del plan de contingencia vacacional. En Badajoz, el Hospital Perpetuo Socorro cerrará la mitad de su UCI y la Unidad de Reanimación en agosto, además de la Unidad de Traumatología y el bloque quirúrgico de Cirugía Ortopédica. La Unidad de Ginecología del Hospital Materno Infantil permanecerá cerrada del 15 de julio al 14 de septiembre, y su actividad quirúrgica se reducirá hasta el 35 %. En Cáceres, la actividad quirúrgica del Hospital Universitario descenderá al 60 % en julio, 40 % en agosto y volverá al 60 % en septiembre, mientras que las consultas externas del Hospital San Pedro de Alcántara funcionarán al 40 % durante el verano.
Por último, en Baleares, CSIF estima que se cerrarán hasta 150 camas en agosto por falta de personal médico, de enfermería y otros profesionales sanitarios. En algunas áreas de salud se han previsto refuerzos en Atención Primaria, aunque insuficientes para compensar el déficit general.