Cumbre CESM-APEMYF para engrasar la relación a las puertas de la huelga de los médicos

CESM y SMA han invitado formalmente a APEMYF a sumarse a la huelga médica del 13 de junio: "Estamos en un momento crucial y la profesión nos necesita a todos"

Este lunes, la Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF) y la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Medico Andaluz (SMA) han celebrado una reunión con el objetivo de abordar las futuras acciones conjuntas en relación al Estatuto Marco, documento que rige las condiciones laborales de los profesionales sanitarios y que actualmente el Ministerio de Sanidad esta modificación.

Desde APEMYF consideran que «este encuentro entre organizaciones médicas era, y sigue siendo, absolutamente necesario en el contexto actual». Durante la reunión, CESM y SMA presentaron su tabla reivindicativa. No obstante, desde la agrupación han subrayado la importancia de reforzar el papel de la representatividad médica y facultativa dentro de dichas reivindicaciones, como elemento clave en la defensa de los derechos del colectivo.

A su vez, APEMYF ha propuesto diversas alternativas orientadas a establecer una «base sólida» para una unidad médica duradera. Los sindicatos médicos han afirmado que estas propuestas serán valoradas por sus respectivos órganos de decisión. Asimismo, desde el Comité de Huelga, han reafirmado su compromiso de restablecer y mantener una línea de comunicación «fluida» con todas las organizaciones del ámbito médico, con el fin de recoger sus aportaciones y trabajar hacia objetivos comunes.

Por ello, CESM y SMA han invitado formalmente a APEMYF y a otras entidades que no participaron inicialmente en la convocatoria a sumarse a la huelga nacional del próximo viernes, 13 de junio: «Estamos en un momento crucial y la profesión nos necesita a todos y nos necesita ahora».

Sin embargo, dado el escaso margen de tiempo hasta la jornada de huelga, las organizaciones que integran APEMYF han manifestado su intención de apoyar a todos los compañeros y compañeras que decidan secundarla, de la mejor manera posible.

Mónica García asegura que todo va «bien»

Durante la presentación de una campaña de concienciación sobre las infecciones de transmisión sexual, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado que las negociaciones entre el Ministerio y los sindicatos en torno al nuevo Estatuto Marco avanzan «bien», a pesar de la huelga médica. Según ha señalado, el nuevo texto «resuelve muchos de los problemas» detectados en el primer borrador.

Entre las principales mejoras, García ha destacado la reducción de las guardias de 24 a 17 horas, la eliminación de la obligación de devolver horas de guardia, y el reconocimiento de los profesionales sanitarios como «autoridad«, medidas que —según García— contribuirán a mejorar significativamente las condiciones laborales del personal sanitario.

Asimismo, ha reiterado que el texto incluirá un capítulo específico dedicado a las particularidades de los médicos, así como a los investigadores, cuyas condiciones laborales presentan características «especiales» dentro del SNS.

Denuncias de CESM y SMA

El Comité de Huelga, integrado por CESM y SMA, ha hecho públicas sus exigencias en relación con el nuevo borrador del Estatuto Marco presentado por el Ministerio de Sanidad. Según explican en un comunicado, el primer texto que se dio a conocer a principios de año generó una fuerte reacción de rechazo en el colectivo médico. Tras varios encuentros que no lograron avances significativos, el Ministerio entregó el pasado 21 de mayo un nuevo borrador centrado en la regulación de la jornada laboral, que tampoco ha satisfecho a los sindicatos.

Desde el Comité denuncia que el contenido del nuevo documento continúa priorizando las necesidades asistenciales del sistema por encima de la salud laboral y los derechos fundamentales de los profesionales. Uno de los aspectos más criticados es que la Administración se reserva la capacidad de reorganizar la actividad asistencial sin garantías para el descanso del personal facultativo, lo que, en la práctica, deja sin efecto su derecho al reposo. Esta interpretación del tiempo de trabajo y del descanso, señalan, es «restrictiva» e incluso «contraria» a la jurisprudencia europea.

Otro punto es la propuesta de una jornada máxima de 45 horas semanales en promedio cuatrimestral. Sin embargo, según afirman los sindicatos, al sumarse a esta base la obligatoriedad de realizar guardias y la forma en que se calcula el tiempo efectivo de trabajo, el resultado es que «muchos profesionales podrían verse obligados a realizar jornadas de entre 60 y 70 horas semanales». A esto se añade la posibilidad de imponer hasta 150 horas adicionales al año, sin una regulación clara ni compensación adecuada.

En este sentido, los sindicatos advierten que «el texto no fija una retribución mínima» para las horas que excedan la jornada ordinaria, lo que abre la puerta a que estas horas extra se paguen por debajo de lo estipulado para la jornada normal. También critican que la franja establecida para la jornada «diurna» se extienda desde las 7.00 horas hasta las 22.00 horas, permitiendo que el reparto de horas dentro de ese tramo se haga de forma irregular, sin límites ni compensación económica.

Otra de las quejas del Comité de Huelga es la introducción de sistemas de cobertura de incidencias obligatorios y no retribuidos, que refuerzan aún más la carga de trabajo sin ofrecer contrapartidas. «La propuesta tampoco establece una duración clara para la jornada ordinaria o las guardias», explican CESM y SMA, que aseguran que pueden extenderse de forma arbitraria hasta las 12, 17 o incluso 24 horas, en función nuevamente de los «requerimientos asistenciales«. Esto deja el régimen de descansos completamente condicionado a decisiones unilaterales de las direcciones médicas.

Por último, aunque el documento incorpora el concepto de “carga laboral excesiva”, los sindicatos denuncian que se trata de una mención puramente retórica, sin criterios objetivos que permitan definirla ni consecuencias prácticas asociadas. Asimismo, no se fijan límites en el número de guardias localizadas ni en su intensidad, ni se establecen descansos obligatorios que las compensen, lo que, en su opinión, perpetúa un modelo que atenta contra la salud de los profesionales y deteriora gravemente las condiciones laborales en el Sistema Nacional de Salud (SMA).

Propuesta de los sindicatos médicos

Por su parte, CESM y SMA respondió con su propuesta sobre jornada. Entre las medidas, destaca «la jornada laboral de 35 horas semanales, como cualquier otro trabajador de la sanidad pública». Los sindicatos aseguran que cualquier exceso sobre esta jornada, «necesario para garantizar la atención sanitaria», debe establecerse en base a criterios de voluntariedad y retribuirse adecuadamente.

Asimismo, señalan que tanto la jornada ordinaria como la jornada de guardia deben tener una duración y franja horaria «definidas«, que impidan su distribución arbitraria por parte de la dirección. Por norma general, los sindicatos médicos afirman que la jornada del facultativo debe desarrollarse en horario de mañana y en días laborables, siguiendo el mismo esquema que el resto de la función pública.

Por otro lado, los descansos compensatorios derivados de la jornada aseguran que deben reconocerse y computarse en todos los aspectos como tiempo efectivo de trabajo. Además, todo el trabajo realizado en horario nocturno, debe contar con un «coeficiente reductor de jornada», tal como ya se contempla en otras categorías profesionales del sistema.

«Bajo ningún concepto los excesos de jornada, incluidas las guardias, pueden ser remunerados por debajo del valor de la hora ordinaria», afirman CESM y SMA. Señala que «no es aceptable» equiparar la cobertura de asistencia urgente con la realización de actividad programada, ya que su naturaleza, carga y exigencia profesional son distintas.

Los periodos de descanso deben ser ampliados y «garantizados«, aseguran las organizaciones sindicales. CESM y SMA explican que el cómputo del tiempo de trabajo efectivo debe ajustarse a la normativa europea vigente y evitar, de manera clara, que puedan establecerse jornadas abusivas o extenuantes para el personal médico.

Por último, las guardias localizadas, al igual que las presenciales, inciden en que deben estar «reguladas de forma que se limite adecuadamente la carga de trabajo» y se aseguren los descansos compensatorios correspondientes.


También te puede interesar…