El sistema sanitario español registró en 2023 una cifra histórica en la homologación de títulos médicos de profesionales extranjeros. En concreto, un total de 8.747 certificados aprobados. Si se analiza con perspectiva, representa un aumento del 179% en comparación con 2017, cuando se resolvieron 3.136 expedientes de forma favorable. Sin embargo, lo más llamativo ha sido que el número de médicos homologados superó al de los recién egresados en las facultades de Medicina españolas, que alcanzaron los 6.587 en ese mismo año. Es decir, se incorporaron un 25% más de profesionales extranjeros al sistema de salud que médicos formados en España. Unos datos que adelantó Gaceta Médica y que generaron reacciones diversas entre comunidades autónomas que piden agilizar el proceso, y las sociedades médicas que abogan por no descuidar la calidad asistencial y mantener la equidad en la homologación.
Debido a la alta demanda de médicos en el sistema sanitario, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha manifestado su intención de seguir «trabajando de forma decidida en mejorar el proceso para la homologación de títulos universitarios de personas extranjeras». Se trata de un esfuerzo enmarcado en la actualización y modernización de los requisitos, tal y como se estableció en un Real Decreto en el 2022. Así, la ministra Mónica García se congratuló de que «el ritmo de homologaciones de este Ministerio se ha cuadriplicado» y recalcó el papel de las comunidades autónomas para retener el talento y en reducir el déficit de personal sanitario.
Si bien, la ministra también señaló que el Registro Estatal de Profesionales, que debería facilitar el seguimiento y planificación de las necesidades del sistema sanitario, está incompleto. Solo cuenta con datos del 78% de los profesionales registrados. Esto dificulta la identificación de muchos datos de los profesionales sanitarios que ejercen su profesión actualmente en España. Ya sean titulados españoles o extranjeros.
Las CCAA buscan agilizar el proceso
La respuesta de las comunidades autónomas es diversa. Aunque existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de agilizar el proceso de homologación para cubrir las carencias del sistema sanitario. Andalucía y Madrid optaron por flexibilizar ciertos requisitos, como la exigencia de nacionalidad para los médicos extracomunitarios. De hecho, Madrid aprobó la Ley Ómnibus para contratar a estos profesionales y cubrir especialidades médicas con carencias. La consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, defendió estas medidas afirmando que «debemos luchar para que todos los títulos de extracomunitarios puedan ser homologados y se puedan incorporar de manera eficiente al SNS».
Las medidas que implantó Andalucía se centraron en la Atención Primaria (AP) y los servicios de Urgencias. Así, eliminaron el requisito de nacionalidad a médicos y personal de enfermería no comunitarios. Desde la consejería andaluza señalaron que, aunque «las homologaciones dependen del Ministerio, nosotros hemos modificado los requisitos para paliar la falta de profesionales en bolsa». Por su parte, País Vasco obtuvo la descentralización de la competencia en materia de homologación. Sin embargo, fue paralizada por el Tribunal Supremo unas semanas después de que se implementara.
Las SSCC preocupadas por la calidad asistencial
Sin embargo, el incremento de las homologaciones preocupa a varias sociedades médicas por la equidad en el acceso a este procedimiento y en las posibles consecuencias que puede deparar en la calidad asistencial del SNS. La presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Pilar Rodríguez Ledo, advirtió que «más allá del número de homologaciones, el enfoque principal debe ser asegurar que el proceso cumpla con los criterios de calidad y seguridad establecidos por el sistema sanitario y educativo español». Según incidió, descentralizar el proceso podría llevar a desigualdades entre las comunidades, creando un «proceso competitivo entre hospitales y regiones». Algo que podría afectar la homogeneidad en la capacitación de los profesionales.
El vicepresidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), Rafael Micó, señaló que el aumento de homologaciones podría afectar negativamente a la calidad asistencial del sistema. «Sabiendo que tenemos un buen sistema MIR, este aumento de convalidaciones nos hace pensar sobre qué sucede con nuestros médicos», tal y como comentó. Así, coincidieron en que, aunque la agilidad en el proceso es esencial, no se deben comprometer la transparencia ni los estándares de calidad para garantizar la seguridad de los pacientes.
Algunas comunidades, como el País Vasco, intentaron adoptar este enfoque para desatascar el proceso. No obstante, otras regiones y colegios profesionales lo consideran problemático. La presidenta de la SEMG argumentó que “el modelo centralizado es el que mejor garantiza la equidad y calidad del sistema». Así, advirtió sobre el riesgo de que la descentralización derive en «disparidades» entre las CCAA. Ante esto, Aragón optó por contratar médicos sin homologación en la especialidad para cubrir necesidades urgentes. Otras comunidades flexibilizaron temporalmente ciertos requisitos. Por ejemplo, la exigencia del idioma en el caso del País Vasco. Las sociedades se mostraron preocupadas por la afección de medidas de este tipo en la calidad asistencial.
Propuestas para mejorar la situación
El presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM), Manuel Martínez-Sellés, mostró su preocupación por el incremento en las solicitudes de homologación. «Desde que se permitió la homologación telemática online, ha habido un boom de solicitudes. Incluso de médicos que no están en España y no planean venir», aseveró. Una saturación que está generando largas esperas, con demoras de hasta tres años para que los profesionales ya residentes en España puedan homologar sus títulos.
Para aliviar la presión sobre el sistema, sugirió la creación de una vía preferencial para aquellos médicos que ya se encuentran en el país. Esto permitiría agilizar las homologaciones en áreas con alta demanda de profesionales, según resaltó. Además, enfatizó en la necesidad de verificar si los médicos que obtienen la homologación realmente planean ejercer en España. Algunos de los homologados durante la pandemia de COVID-19 nunca llegaron a trabajar en el país, insistió.
Por otro lado, además de agilizar el proceso de homologación, es fundamental mejorar las condiciones laborales y profesionales de los médicos para evitar la fuga de talento y asegurar la sostenibilidad del sistema. Rodríguez Ledo sugirió que «se deben mejorar las condiciones laborales para atraer y retener talento en el sistema sanitario».